La Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, reveló el modo de operar de varios militares de Antioquia para asesinar a más de 130 personas y pasarlas como bajas en combate. El general (r) Mario Montoya, para le época, pidió a los uniformados "litros de sangre".

Publicado por: Arley Sánchez
El modo de delinquir de ocho militares y del general (r) Mario Montoya para ejecutar a más de 130 personas de Antioquia y presentarlos como "bajas en combate" fue expuesto en audiencia por la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, que este mismo miércoles imputó a Montoya crímenes de guerra y lesa humanidad.
En la diligencia, el tribunal de justicia transicional dio a conocer las tres modalidades con las cuales reclutaron a las personas, la mayoría jóvenes, para con promesas de trabajo llevarlas y asesinarlas.
La primera de las tres modalidades indica que las víctimas fueron sacadas de sus casas, sus trabajos o fueron interceptadas en los transportes y vías públicas luego de ser señaladas como guerrilleros, milicianos o auxiliadores de la guerrilla.
Es decir, los miembros del Ejército Nacional que se vieron involucrados en las ejecuciones extrajudiciales o mal llamados 'falsos positivos' acusaban, sin pruebas, a diferentes víctimas de pertenecer a grupos guerrilleros, con los cuales entre 2003 y 2004 la Fuerza Pública sostuvo confrontaciones.
"La segunda modalidad corresponde al engaño de personas en condiciones de vulnerabilidad socioeconómica para ser trasladadas al lugar donde serían asesinadas para ser presentadas como bajas en combate por integrantes de la Fuerza Pública", detalló la JEP.
La tercera modalidad que pudo establecer la Sala de Reconocimiento de Verdad estuvo relacionada con el asesinato y desaparición de personas protegidas por el Derecho Internacional Humanitario que estaban puestas fuera de combate.
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"En la práctica, de facto, el general (r) Montoya implementó una política en la que el único indicador real por el que se exigía, media, comparaba y requería a todas las unidades militares eran las bajas", afirmó la magistrada Catalina Díaz.
"Litros de sangre"

Varios militares que estuvieron bajo el mando del excomandante del Ejército Nacional, (r) Mario Montoya, revelaron ante la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, que el entonces uniformado les pedía resultados a como diera lugar para demostrar las acciones contra las guerrillas en el departamento de Antioquia.
"Nos pedía litros de sangre", reveló uno de los uniformados años atrás cuando se sometió a la justicia transicional creada luego del Acuerdo de Paz entre el Gobierno del entonces presidente Juan Manuel Santos y la extinta guerrilla de las Farc.
"La JEP encontró que la obligación impuesta por el general (r) Montoya Uribe, como comandante de la IV Brigada, de reportarse en términos de “litros”, “chorros”, “ríos”, “barriles”, o “carrotancados” de sangre fue una orden recurrente (...) Los imputados instigaron o indujeron a los ejecutores materiales, a pesar de no tener siempre contacto directo con ellos y encontrarse, por regla general, relativamente alejados del lugar de la perpetración", dijo el tribunal.















