domingo 15 de agosto de 2021 - 8:08 AM

Guatapé, en Antioquia, está al límite por turismo

La población se triplica los fines de semana. La principal dificultad es la carretera de acceso desde Marinilla.

En los últimos fines de semana, desde la reapertura total de la economía, pareciera que el Peñón de Guatapé levitara y se alejara de Medellín, desafiando el imaginario de muchos antioqueños y la oferta de las agencias de turismo, que todavía creen que ese pueblo es un destino a “máximo dos horitas de la ciudad”. La realidad es que la belleza de sus paisajes está atrayendo a tanta gente, que la vía de acceso se convirtió en un lento viacrucis para los viajeros.

Según la Secretaría de Turismo de Antioquia, a partir de junio de 2021, la actividad turística diezmada por la pandemia durante un año, regresó con tantos bríos a este municipio del Oriente, que entre sábado y domingo los visitantes triplican a su población urbana de 5.950 habitantes. Es decir, 17.850 personas que en 48 horas, o 72 horas cuando hay puente festivo, ocupan el 100 % de los servicios de la localidad y amenazan con desbordarlos.

Guatapé, en Antioquia, está al límite por turismo

El titular de ese despacho, Sergio Roldán, comentó que la situación podría generar “un turismo depredador, al triplicar la basura, la carga del acueducto, la oferta por el alojamiento y la gastronomía. Hay sábados en los que a las 3:00 de la tarde ya escasea la comida”.

Vías insuficientes

Para llegar al “Pueblo de los Zócalos” desde Medellín, las rutas más comunes son la autopista Medellín-Bogotá y el Túnel de Oriente, las cuales coinciden en Marinilla. Es aquí donde comienzan las dificultades.

Desde allí hay que recorrer 30 kilómetros, atravesando el casco urbano de El Peñol, antes de llegar al destino. La vía es de calzada sencilla, un carril de ida y otro de venida, que se estrechan por los vehículos que usualmente permanecen estacionados a lado y lado en algunos tramos.

Un carro hizo un recorrido de prueba el jueves 12 de agosto a las 9:31 a.m., un día de baja afluencia de turistas. Desde la Terminal del Norte, recorrió 75 kilómetros hasta el malecón de Guatapé, tomando la autopista interdepartamental en el barrio Zamora (Bello); sin accidentes ni otras novedades en el camino, llegó a las 11:08 a.m., una hora y 37 minutos después.

Lea también: Con trova, música y alegría se viven los primeros días de la feria de las flores

El retorno fue a las 2:55 p.m., 70 kilómetros por la misma autopista, pero tomando el retorno de La Tolva hacia Rionegro y el Túnel de Oriente. El arribo a Medellín fue a las 4:23 p.m., en una hora y 28 minutos.

Otro vehículo hizo el mismo recorrido, pero el domingo 8 de agosto: la ida, a la 1:00 p.m., demoró dos horas. El regreso fue a las 6:00p.m., en pleno éxodo de turistas, y tardó cinco horas y 15 minutos. “Llegamos a las 11:15 p.m. a Medellín, ¡solo de Guatapé a Marinilla (30 kilómetros) nos tiramos tres horas!”, dijo el fotoreportero Jaime Pérez.

Habitantes y trabajadores del pueblo validaron esta apreciación: llegar un sábado después del mediodía puede tomar de cinco a seis horas, lo mismo que la salida el domingo o feriado. “Uno oye decir eso a mucha gente, que ya le da pereza venir por aquí por tanta demora en la carretera”, contó Andrés Jiménez, administrador de un restaurante.

El tiempo perdido no solo afecta a los turistas, también a los comerciantes. “Hay personas que salen temprano de sus casas y llegan aquí de noche, cuando ya las tiendas están cerradas”, narró Sara Zuluaga, vendedora de artesanías.

El colapso vial también es intramunicipal, con estrechez crítica en los sitios de mayor interés, como el malecón, el parque principal y el peñón. Según datos de la Alcaldía, sumando todos los parqueaderos disponibles, en Guatapé hay 1.980 estacionamientos, incluyendo 400 en el espacio público.

Aún así, “los fines de semana esto se colapsa y conseguir parqueadero es complicado, incluso hay tacos en la vía vieja que sale al Alto de la Virgen y le da la vuelta al pueblo. A la gente le toca parquear en municipios vecinos y llegar aquí en mototaxi”, detalló Julián Valdés, uno de los 103 motochiveros de Guatapé.

Le puede interesar: Atleta Olímpico colombiano fue víctima de robo en Bogotá

La Secretaria de Turismo de la localidad, Daniela Guarín, reconoció que esta es la principal afectación, y dijo que la Alcaldía está instruyendo a los operadores turísticos para que organicen los viajes en horarios diferenciados.

Resolver el problema de fondo, que sería la ampliación de la vía Marinilla-Guatapé o la construcción de una nueva, no está en el horizonte. “Eso se ha planteado, pero no sabemos cuándo se dará”, dijo el secretario Roldán.

Las vías alternas por Granada o San Carlos implican dar un extenso rodeo que podría tardar el mismo tiempo (ver el mapa), así que no son la opción más apetecida.

Capacidades al límite

Tanto en la Alcaldía como en el gremio de comerciantes de Guatapé aseguran que no se ha presentado desabastecimiento de comida en el último trimestre. “Todo el mundo acá quedó sorprendido cuando escuchamos esto en televisión, porque gracias a Dios siempre ha habido con qué atender a la gente hasta por la noche”, comentó Jiménez, atendiendo en la barra de su local.

El municipio cuenta con 132 restaurantes, 224 establecimientos de alojamiento registrados y 1.320 camas, sin contar los negocios informales, que hasta ahora han respondido a la demanda. “Aquí hay solidaridad entre los empresarios y buena comunicación, si a alguno ya no le quedan camas, coordina con otro que sí las tenga, para responderle a los usuarios”, señaló Guarín.

No obstante, el exceso de visitantes se presta para que algunos abusen. Alberto Ceballos, quien lleva 20 años como gestor de turismo en el pueblo, contó que “todos deberían ser honestos, pero se sabe que cuando esto se llena, hay quienes cobran $18.000 por un plato de comida que vale $12.000, que alquilan una pieza de $70.000 por $100.000, o que piden $200.000 por media hora de jet sky que vale $100.000”.

El motochivero Julián Valdés manifestó que “una carrera a La Piedra, que vale $12.000, hay quienes la cobran a $20.000 a los extranjeros. Son quejas aisladas, pero existen, y es una mancha que hay en el gremio”.

Un comerciante, que pidió la reserva de su identidad, precisó que “hay unos comederos que tienen dos cartas, y a los extranjeros le ofrecen la que trae precios más caros”.

Puede ver: En Colombia ya se encuentra disponible la vacuna contra la influenza y su aplicación será gratuita

Pese a que estos rumores circulan en el pueblo, nadie señala puntualmente a los responsables. “A nosotros no nos han llegado ese tipo de quejas ni a nuestros policías de turismo. Estamos atentos a indagar la situación si se presenta”, declaró el comandante de la estación de Policía, intendente Juan Naranjo.

Tampoco hay denuncias oficiales en la Secretaría de Turismo de Guatapé, “y eso que esta oficina está abierta los 365 días del año”, aseveró Guarín.

Control fluvial

En el último mes se han presentado dos hundimientos parciales de embarcaciones en el embalse, aunque sin consecuencias de gravedad para tripulantes y pasajeros.

El lanchero Henry Vilches detalló que en los últimos tres años se ha incrementado la cantidad de naves, lo que está generando un mayor oleaje en la represa: “Debido a eso, los botes pequeños se desbalancean y se les entra el agua más fácil”.

Las autoridades tienen dos mecanismos para vigilar el tráfico en el embalse: la Inspección Fluvial, que depende del Ministerio de Transporte, y el barco Renacer de la Policía, en el que dos agentes patrullan las aguas.

Roldán cuestionó que “hace dos años que la Inspección no tiene un director en propiedad, sino un funcionario encargado, limitado para tomar decisiones, y ni la Alcaldía ni la Gobernación tenemos competencia sobre lo que pasa en la represa”. Este encargado tiene su despacho en Medellín y tres veces a la semana viaja a Guatapé.

El intendente Georlín Giraldo, uno de los policías que patrulla la represa en El Renacer, afirmó que hay 250 embarcaciones y 31 empresas náuticas habilitadas. Sin embargo, va en aumento el número de ciudadanos que compra su lancha personal de recreo, lo que genera el riesgo de tener capitanes sin la pericia suficiente para navegar.

Guarín informó que ya hubo reuniones con delegados del Ministerio “y nos aseguraron que al final de este mes van a nombrar un inspector en propiedad para esa oficina. También estamos en el montaje del Sistema Integrado de Transporte Náutico, para mejorar el servicio”.

Roldán, de la Gobernación, agregó que se trabaja en un proyecto conjunto con la Alcaldía y Cornare para medir las cargas, las capacidades, la demanda y la oferta de turismo, “y con cifras en la mano poder tomar mejores decisiones y definir hasta dónde podemos sostener un destino tan promocionado. Es un tema técnico, no político. No estoy diciendo que no vayan a Guatapé”.

En 2019 hubo 950.000 visitantes al municipio; al año siguiente, los efectos de la covid-19 redujeron esa cifra al 40 % (380.000). En 2021 están mejorando las expectativas, y la presente Feria de Flores genera esperanza para los lugareños.

El 92 % de los guatapenses vive del turismo, por lo que las mejoras que se hagan en ese aspecto son cruciales para su supervivencia económica.

La secretaria Guarín concluyó que “al salir de viaje el recorrido también es una experiencia para el turista, y en este caso no resulta positivo el tránsito. Nuestra idea es compensar eso cuando lleguen, y que los visitantes tengan la sensación de que valió la pena venir”

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad