jueves 21 de julio de 2022 - 2:00 PM

Video: Un día como profesora en una escuela rural de Pauna, Boyacá

Ana Rosa Tellez lleva 30 años siendo docente, su vocación por la enseñanza es evidente. Desde hace dos años trabaja en la escuela Topito y Quibuco, ubicada en la zona rural de Pauna, Boyacá. Una de sus hijas contó a través de redes sociales cómo es un día enseñando.

De lunes a viernes, Ana Rosa Tellez sale a las 6:00 de la mañana de su casa, ubicada en el municipio de Pauna, al occidente de Boyacá con rumbo a la escuela Topito y Quibuco, una de las sedes de la Institución Educativa Técnico Nacionalizado, en donde trabaja enseñándole a ocho niños.

Para llegar a la escuela debe tomar un bus cuyo pasaje cuesta $3 mil, tras 20 minutos de recorrido se baja en un punto específico de la carretera, desde donde debe empezar a caminar cerca de 45 minutos o una hora. En el recorrido va recogiendo a sus estudiantes por el camino.

Ana Rosa ha dedicado 30 años de su vida a enseñar, los últimos dos han sido para la educación rural de ocho menores, entre los cinco y los diez años, cuyo sueño es terminar la primaria.

“Estar aquí ha sido bueno, pienso que en la ruralidad se tienen dificultades pero se gana mucha tranquilidad. Tenemos una comunidad que nos colabora a generar un buen ambiente para que uno se sienta bien. Aunque en la ciudad también se ven las situaciones difíciles en el campo la dificultad es la brecha en cuanto a tecnología, no tenemos acceso, los maestros no tenemos una fotocopiadora en la sede, que debería haber, y nos toca poner de nuestro bolsillo”, relató Ana Rosa.

Después de enseñarles las materias del día, de hacer deporte o tal vez tener un rato de esparcimiento con alguna manualidad llega la hora del regreso, otros 45 o 60 minutos de recorrido a pie.

Su historia la dio a conocer Jessica, su hija mayor, quien se graduó de Ciencias Políticas de la Universidad Javeriana, gracias a la beca Ser Pilo Paga y es una influencer política en redes sociales.

Su idea es que la gente conociera de cerca las carencias de la educación rural y obtener la mayor cantidad de donaciones posibles tanto económicamente como en especie.

"En la escuela carecemos de tecnología, no tenemos internet, tenemos tres computadores pero no han sido actualizados y no hay televisor, apoyos tecnológicos que serían de gran ayuda para complementar las clases", dice.

Cuenta que hasta amplió la capacidad de su plan de datos para compartirle internet a los computadores, pero por falta de actualizaciones no es posible.

"Me gustaría que los niños tuvieran más cercanía con la tecnología, que tuvieran sus propias tablets, implementos de música y material didáctico para preescolar, para desarrollarles la creatividad", señala.

Relató que durante la pandemia solo tuvo cuatro estudiantes, a quienes nunca les dejó de enseñar.

"Yo hacía las guías y se las llevaba a los niños, me acuerdo que a una niña le enseñé a leer por teléfono", recuerda.

A pesar de las dificultades para la enseñanza de los menores y del difícil acceso a la sede, Ana ama ser docente. "Me gusta este lugar, es una temperatura de 22 grados, es muy agradable, se respira aire puro, hay frutas y uno camina y se mantiene en forma, a todo le ponemos energía positiva", comenta entre risas.

Si usted quiere apoyar a Ana o a sus estudiantes con útiles escolares, ropa, uniformes o alguna otra donación lo puede hacer comunicándose con ella en el celular 311 5449666 o con Jessica para las donaciones en efectivo al 301 4410122.


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Claudia Isabel Delgado Sánchez

Periodista egresada de la Universidad Pontificia Bolivariana. Llega a Vanguardia en el 2018 al equipo de Área Metro en la versión impresa y desde 2020 integra el equipo web. Sus temas fuertes son salud y educación.

@Issadelgado

cidelgado@vanguardia.co

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