El Gran Premio de Brasil, el penúltimo del Mundial de Fórmula Uno, que se disputa en el circuito de Interlagos, fue interrumpido con bandera roja por segunda vez, siete vueltas después de haberse reanudado por detrás del coche de seguridad y con neumáticos de lluvia extrema, en el vigésimo octavo de los 71 giros previstos.

Publicado por: EFE
La carrera -que había arrancado con diez minutos de retraso a causa de la lluvia y por detrás del coche de seguridad (que rodó las primeras ocho vueltas por delante del pelotón)- ya había quedado interrumpida a causa del accidente del finlandés Kimi Raikkonen (Ferrari) en la vigésima primera de las 71 vueltas previstas.
En el decimotercer giro, tras el accidente del sueco Marcus Ericsson (Sauber), cuyo monoplaza acabó atravesado en la entrada del 'pit lane' -la vía de entrada a garajes-, se había decretado una nueva entrada a pista del coche de seguridad. Y ocho vueltas más adelante, cuando se seguía rodando entre lluvia y escasa visibilidad, Kimi se accidentó -sin mayores consecuencias físicas- al ritmo que marcaba el 'safety', por lo que la dirección de carrera decidió interrumpirla.
Reanudada, de nuevo por detrás del coche de seguridad y con neumáticos de lluvia extrema, apenas se volvieron a dar ocho vueltas antes de que la dirección de carrera decidiese sacar una vez más la bandera roja, tras el giro 28.














