El joven piloto de Mercedes ganó el Gran Premio de China tras un fin de semana histórico en el que también se convirtió en el ‘poleman’ más joven de la historia.

La Fórmula 1 fue testigo este domingo de la irrupción definitiva de una nueva estrella. El italiano Andrea Kimi Antonelli firmó un fin de semana inolvidable al conquistar la victoria en el Gran Premio de China, segunda parada del campeonato mundial de la temporada 2026.
A sus 19 años, el piloto de Mercedes no solo se llevó el triunfo, sino que también quedó inscrito en la historia como el segundo piloto más joven en ganar un Gran Premio, apenas un día después de haberse convertido en el ‘poleman’ más precoz de la categoría.
La carrera, disputada en el Circuito Internacional de Shanghái, terminó con doblete para Mercedes en el podio, ya que el británico George Russell finalizó en la segunda posición. El tercer lugar fue para el siete veces campeón del mundo Lewis Hamilton, ahora piloto de Ferrari.

Un podio de peso y una lucha intensa
Por detrás de los tres primeros clasificados se ubicaron el monegasco Charles Leclerc (Ferrari, 4º), el británico Oliver Bearman (Haas, 5º) y el francés Pierre Gasly (Alpine, 6º).
También sumaron puntos el neozelandés Liam Lawson (Racing Bulls, 7º), el francés Isack Hadjar (Red Bull, 8º), el español Carlos Sainz (Williams, 9º) y el argentino Franco Colapinto (Alpine, 10º).

Para los otros dos pilotos hispanohablantes de la parrilla el resultado fue menos favorable: el español Fernando Alonso abandonó tras 35 vueltas y el mexicano Sergio Pérez terminó en la posición 15, último entre los pilotos que lograron completar la carrera.
El récord de precocidad
El triunfo de Antonelli coronó un fin de semana cargado de récords. El sábado, el italiano había superado una marca histórica que pertenecía al alemán Sebastian Vettel desde 2008 al convertirse en el ‘poleman’ más joven de la historia de la Fórmula 1.

Aun así, el joven piloto no pudo superar la marca de precocidad absoluta para una victoria en la categoría, que sigue en manos del neerlandés Max Verstappen, quien ganó el Gran Premio de España 2016 con apenas 18 años.
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Ferrari presionó, Mercedes respondió
La carrera comenzó con un gran arranque de los Ferrari. Tanto Hamilton como Leclerc aprovecharon la salida para superar inicialmente a Antonelli, que partía desde la pole.
“No fue una salida fácil, probablemente cubrí demasiado por dentro y dejé demasiado espacio a los Ferrari”, explicó el piloto italiano tras la carrera.
Sin embargo, apenas dos vueltas después, Antonelli recuperó el liderato y comenzó a imponer su ritmo. El circuito chino presentaba condiciones exigentes para los neumáticos debido al granulado (‘graining’) en la rueda delantera izquierda, lo que obligó a los pilotos a gestionar tanto la energía como el desgaste.

A mitad de carrera, Hamilton y Leclerc protagonizaron una intensa lucha por posición, lo que permitió a Russell colarse entre ambos y quedarse con la segunda plaza en la vuelta 29.
Desde entonces, la carrera se estabilizó en las primeras posiciones, con Antonelli manteniendo el control hasta cruzar primero la línea de meta.
Jornada complicada para varias figuras
Detrás del grupo de cabeza también hubo varios incidentes. El canadiense Lance Stroll provocó la salida del coche de seguridad tras su abandono, mientras que más tarde se retiraron dos figuras importantes de la parrilla.

El español Fernando Alonso se vio obligado a abandonar en la vuelta 35, mientras que el neerlandés Max Verstappen tampoco pudo completar la carrera y se retiró en la vuelta 46 tras un fin de semana que calificó de “desastroso” por los problemas de su monoplaza.
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En total, hasta siete pilotos abandonaron la carrera en Shanghái.
Antonelli, emocionado tras su hazaña
El joven piloto italiano no ocultó la emoción tras conseguir uno de los triunfos más importantes de su carrera.
“Estoy sin palabras. Voy a llorar”, declaró Antonelli al terminar la carrera.
El piloto también celebró un logro especial para su país:
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“Estoy súper contento. Ayer dije que quería devolver a Italia a lo más alto, y lo hemos logrado hoy”.

El último piloto italiano que había ganado un Gran Premio fue Giancarlo Fisichella en Malasia 2006, por lo que la victoria del joven talento marca un momento histórico para el automovilismo italiano.
Lo que viene en la temporada
La carrera de Shanghái fue la segunda prueba del campeonato y la primera que incluyó el formato especial con carrera al esprint, disputada el sábado y ganada por George Russell, quien también había triunfado previamente en el Gran Premio de Australia.
Tras recorrer 305,3 kilómetros en 56 vueltas al circuito chino, los pilotos volverán a competir el próximo 29 de marzo en el Gran Premio de Japón, que se disputará en el circuito de Suzuka.
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Después llegará un largo parón en el calendario. Las pruebas previstas en Baréin y Arabia Saudí fueron canceladas temporalmente por la guerra en Oriente Medio, por lo que el campeonato no retomará su actividad hasta el 3 de mayo con el Gran Premio de Miami.
Mientras tanto, la Fórmula 1 parece haber encontrado a su nueva sensación: un joven italiano que, con apenas 19 años, ya comenzó a escribir su propia historia.














