El ciclista boyacense Nairo Quintana expresó su inconformismo por la situación difícil que afrontan los agricultores colombianos.

Publicado por: Redacción Deportes
Nairo Quintana, reciente ganador del Tour de Provenza, dejó por un momento su faceta como ciclista exitoso para ponerse del lado de los campesinos colombianos.
En entrevista con la W Radio, el boyacense no tuvo reparos: "Como bien saben siempre he sido un embajador del campo, un luchador, un defensor porque sigo siendo campesino, sigo cultivando y ahora no solamente papá, sino café también, sigo creyendo en el campo. Me decepciona realmente, y es una pregunta que deben hacerle al ministro de agricultura y al presidente, y por eso mismo he dejado de lado las publicidades y colaboraciones con el ministerio por esto que está pasando".
Lea también. Santandereano Andrés Felipe Rivera Ardila, en al Selección Colombia de fútbol playa
Y siguió: "Antes hacíamos la campaña de compra productos del agro colombiano, ayudábamos a los campesinos y nos ayudábamos todos, los campesinos no necesitan que les den dinero, y ahora, que les queremos comprar a los campesinos suben los insumos en un 300 por ciento”.
Al igual que en su bicicleta y en las principales competencias del planeta, Nairo sale a atacar y a defenderse cuando es necesario y en esta oportunidad no dudó en respaldar a los campesinos colombianos.
Lea también. ¿Será la última carta de Néstor Craviotto al frente del Atlético Bucaramanga?
“No puede ser que suban un 300 %, ni siquiera son aprovechables para el país, no hay un retorno de ellos porque si se hace una investigación profunda y de donde vienen los insumos o quien es el proveedor de los insumos y porque han alzado los precios en un 300 por ciento se van a dar cuenta de que detrás de esto hay un tema político gravísimo que está jodiendo directamente al campesino”, sostuvo Quintana.
Lea también. Nairo Quintana, el ciclista colombiano con más victorias en la historia
Para el caso puntual de la papa, Nario expresó que “antes, producir un bulto de papa costaba entre $50.000 y $70.000, se vendía a $40.000 y se le perdía, pero ahora, con el incremento del 300% en los insumos es imposible comprarla o producirla cuando va a llegar mucho más barata de de Bélgica, Holanda y Estado Unidos”.















