sábado 20 de junio de 2020 - 12:00 AM

¿De velódromo de Bucaramanga a polideportivo?

Qué sucede si un balón de fútbol o voleibol interfiere en el recorrido de un ciclista que transita a 60 km/h. Al parecer, esa pregunta no se la hicieron en el Instituto de la Juventud y la Recreación de Bucaramanga, Inderbu, pues adecuaron una cancha de estas dos disciplinas en el centro del Velódromo ‘Alfonso Flórez Ortiz’.
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Una cancha de microfútbol, que también sirve para la práctica del voleibol, al interior del velódromo ‘Alfonso Flórez Ortiz’ de Bucaramanga, genera molestia en la comunidad del ciclismo santandereano.

El Instituto de la Juventud, el Deporte y la Recreación de Bucaramanga, Inderbu, informó mediante un comunicado de prensa que realizó, con una inversión de 100 millones de pesos, arreglos al escenario.

“Se hizo la recuperación de las graderías que estaban bastante deterioradas, puesto que tenían grietas. Se resanaron e impermeabilizaron. Igualmente, se reconstruyeron las cabinas de prensa que están en la parte occidental”, dijo Henry Niño Neira, subdirector Técnico del Inderbu, que administra el velódromo.

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Y agregó “se arreglaron las baterías de baños y las canchas centrales están adecuadas para la práctica del voleibol. Quedaron unas canchas espectaculares con unos colores bastante atractivos. También, se le hizo mantenimiento a las luces y el prado japonés”.

Sin embargo, a la pista, que ya presenta varias ondulaciones en su trazado, no se le hicieron mejoras.

Los directamente involucrados en el tema, los deportistas y entrenadores, inmediatamente mostraron su inconformismo.

Uno de ellos fue Álvaro Galvis Becerra, campeón mundial de ciclismo paralímpico, quien alertó del peligro que puede generar la práctica de disciplinas simultáneas en un velódromo.

“Es una locura tener dos disciplinas en el mismo lugar por su peligrosidad. Un grupo de ciclistas rodando a 55 o 60 km/hora y que entre cualquier balón es catastrófico. El año pasado la Liga de Bogotá vino a prepararse a Bucaramanga y ocurrió un accidente. Afortunadamente solo fue una víctima, el entrenador Absalón Rincón y lo más grave, cursa una demanda de un juez de la República, en contra del municipio. Si sale a favor de la víctima, la ciudad deberá pagar una jugosa indemnización con los impuestos de los ciudadanos”, sostuvo Galvis Becerra.

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Así mismo, Federico Muñoz, quien entrena a sus pupilos habitualmente en el lugar, afirmó que “el velódromo fue construido para la práctica del ciclismo de pista, ahora se ve que lo utilizan para jugar fútbol, a veces para tiro, para lo de patinaje... es increíble, porque ya existieron accidentes”.

También se pronunció Víctor Hugo Peña, primer colombiano en ser líder de un Tour de Francia, quien en su cuenta de twitter indicó que “en este templo del ciclismo fui campeón panamericano en el año 2000. Ahora convertido en polideportivo. Ojalá ahora sepan organizar los horarios de entrenamiento, pues un balonazo en una rueda delantera podría convertirse en tragedia”.

Y el presidente de la Liga Santandereana de Ciclismo, José Martínez, anotó: “el escenario quedó muy bonito la verdad, pero la pista, que es la esencia del velódromo no la tocaron, no le hicieron nada y está muy deteriorada, tiene baches y ondulaciones que no permiten la adecuada práctica del ciclismo de pista. En algunas oficinas había goteras, pero hay que esperar a que llueva para ver si quedaron arregladas. Lo que sí arreglaron fue la cabina de juzgamiento”.

“Hicimos lo que nos correspondía”, Consuelo Rodríguez, directora del Inderbu

Sobre las adecuaciones realizadas en el Velódromo ‘Alfonso Flórez Ortiz’, la directora del Inderbu, Consuelo Rodríguez, señaló que: “lo que hicimos fue para mantenerlo, porque no tenía prado, las graderías estaban vueltas nada, con goteras y lo que se hizo fue los arreglos elementales para que los deportistas se sientan un poco más cómodos”.

Pero en cuanto al óvalo de cemento que es el elemento principal del escenario, pues es donde se hacen las competencias de ciclismo, la funcionaria aclaró que: “se hizo lo que le corresponde al Inderbu, pero eso, lo del arreglo de la pista, ya le corresponde a la Secretaría de Infraestructura porque es una obra de mayor envergadura y que requiere una mayor inversión y una contratación especial, y nosotros hacemos lo que nos corresponde, hacer arreglos del tipo que se hicieron”.

Y añadió que: “lo ideal sería buscar el dinero para hacer un velódromo con todas las condiciones, con todos los requerimientos para que sea un gran escenario y con una pista de madera, por lo que el escenario tendría que ser cerrado, como los velódromos modernos, pero para eso hay que hacer gestión y buscar los recursos para que se pueda hacer, porque meterle plata solamente a la pista, no se justifica, pero en este momento de crisis todo paró, lo que uno quería hacer, todo se paró, porque ahora todo es COVID”.

Y en lo que respecta a las canchas que se ubicaron en la zona de calentamiento del velódromo, la directora del Inderbu aclaró que: “esas canchas ya estaban ahí desde antes de llegar nosotros y se usan especialmente para programación de Intercolegiados, pero la idea es que no coincidan las competencias con las pruebas de ciclismo. Eso hay que coordinarlo muy bien con la Liga, pero lo que se hizo fue demarcarlas y pintarlas, porque ya estaban ahí, y su utilización no es constante y tampoco frecuente”.

La historia del velódromo

Sobre el velódromo, Efraín Guevara Gómez, exciclista y expresidente de la Liga Santandereana de Ciclismo, hizo un recuento del escenario que fue construido para los Juegos Nacionales de 1996, siendo en su momento uno de lo más modernos del país.

“El lote en el que se construyó el velódromo lo donó Ardila Lülle, fue construyéndose poco a poco, pasaron varias administraciones hasta que se entregó listo para la competencia. Para el 2000, con plata de la Liga, se reacondicionó para hacer el Campeonato Panamericano en Bucaramanga, y desde esa fecha hasta 2008 se le volvió a hacer unas mejoras locativas y a la pista. Después de eso, no se le había hecho nada hasta ahora, aunque lo de ahora no incluyó la pista”.

En cuanto a lo que debería hacérsele a la pista para mejorarla y dejarla en buenas, no óptimas, condiciones para la competencia, Guevara Gómez anotó: “hay que corregir las ondulaciones que tiene la pista, arreglar los baches que hay en ella, especialmente en el peralte norte, hacerle unos resanes en las juntas de las losas y un resellamiento, también hay que aplicarle una pintura especial para darle agarre a las ruedas, se debe aplicar una pintura resinada y hacer la demarcación de las líneas de competencia, y todo eso es con una pintura especial. En 2008 yo le pasé al director del Inderbu y a la alcaldía una propuesta de una empresa especializada en el tema que estaba entre 70 y 80 millones de pesos”.

Autor:

Nestor González

Oswaldo Contreras

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