Antes del Mundial de Brasil-2014, Víctor Ibarbo apareció en la convocatoria del técnico José Pekerman para jugar un par de amistosos y su desempeño fue brillante, por lo que se ganó un lugar entre los mundialistas.

Publicado por: COLPRENSA
Hoy, el volante o extremo tumaqueño, recuerda ese momento como el mejor de su carrera. A sus 25 años está atravesando una etapa complicada.
Víctor ha vestido en 15 ocasiones la camiseta de la Selección, asombró en sus comienzos en Nacional por su habilidad y se mostró para el fútbol italiano en el Cagliari, conjunto con el que disputó 121 partidos y anotó 15 tantos que le valieron su paso a la Roma. Hoy, ese mismo futbolista se está diluyendo en el Watford inglés. El COLOMBIANO habló con él sobre su actualidad.
-¿Cómo se encuentra hoy Víctor Ibarbo?
“En un momento difícil, pero con toda la motivación para salir adelante y poder tener mayor continuidad”.
-¿Por qué salió de la Roma para un equipo recién ascendido?
“Soy jugador de la Roma y ellos decidieron el préstamo. A mi me parece un buen lugar para oxigenarme, recuperar mi nivel, y si regreso a Italia intentaré hacerlo de la mejor forma”.
-¿Por qué no ha tenido continuidad?
“Este año estuve más lesionado que en competencia. Esa fue otra de las razones por las que fui cedido por la Roma y me ha costado encontrar mi mejor forma física, pero estoy camino a hacerlo”.
-¿Ha estado deprimido por esta situación?
“A la gente muchas veces se le olvida que los futbolistas somos seres humanos normales y que tenemos los mismos sentimientos. Claro que he tenido estados de ánimo difíciles, pero ahí es donde aparece la familia y me siento bendecido de contar con una esposa como Sirleny, un hijo como Martín y mi mamá Consuelo.
Ellos nunca me han dejado desfallecer. Todavía estoy joven para lograr muchas cosas en el fútbol”.
-¿Cómo es su vida en Watford?
“Es una ciudad muy tranquila, de pocos habitantes y queda muy cerca de Londres. Ideal para vivir, pese a que nosotros los colombianos estamos más acostumbrados a la vecindad, a conocer tus vecinos, a reunirte con ellos. Esto acá no sucede, se vive muy bien y tranquilo, pero difícilmente conoces a los que están en la casa de al lado. Eso se extraña de Colombia”.
-¿Cómo es la relación con el técnico y los compañeros?
“Respetuosa. Afortunadamente el técnico es español (Quique Sánchez Flores) y para los que hablamos ese idioma se nos facilita. Él me alienta a ganarme un lugar, es muy exigente y permite una competencia sana con los otros jugadores que hay en mi posición (Troy Deeney y Odion Ighalo)”.
-¿Cuál es su meta en el fútbol de Europa?
“Consolidarme en un club grande. Ojalá pueda regresar a la Roma y tener una temporada sin lesiones para demostrar porque se fijaron y creyeron en mí”.
-¿Ustedes son décimos en la Liga inglesa, lo considera una buena campaña?
“Estamos a 10 puntos del líder (Leicester) lo que me parece que es bueno para un equipo recién ascendido y para una Liga de 20 clubes. El tema mío es más personal, de querer sobresalir y tener mejores aspiraciones. Ha sido difícil consolidarme, pero debo entender que tampoco llevo mucho tiempo jugando en esta liga. Llegué apenas en septiembre”.
-Tiene 25 años, ¿le gustaría volver a jugar en Colombia?
“Sí, pero no por ahora. Aún hay mucho por hacer acá y quiero volver a la Selección Colombia a aportarle todas las condiciones que me vieron antes del Mundial, porque a pesar de la buena presentación del equipo, estoy seguro que yo podía haber jugado mejor. Primero, quiero dejar atrás todos los problemas físicos, volver a mi mejor nivel y en unos años regresar a Nacional, equipo al que todavía sigo. No me pierdo sus partidos cuando puedo verlos”.
-¿Cómo vio el inicio de la Eliminatoria para Colombia?
“Complicado porque se han perdido puntos importantes y cada encuentro que pase el equipo tendrá más presión. De todas formas creo en la calidad de nuestro fútbol y en que tenemos todo para clasificar a un nuevo Mundial. Que bueno poder hacer parte de ese grupo. Ese será uno de mis propósitos para 2016”.













