América de Cali vino a la capital santandereana a esperar, contragolpear y al final se llevó los tres puntos del estadio Alfonso López, frente a un Bucaramanga que intentó, buscó por distintas fórmulas, pero que al final ninguna le resultó.

Publicado por: JULIÁN PATIÑO MONSALVE - NÉSTOR GONZÁLEZ
La fiesta que se generó en el estadio de la Carrera 30 fue espectacular, los colores, el sonar de las trompetas, la emoción de los hinchas, y lo más importante el regreso de la familia santandereana que se ilusionó de nuevo con el título que da el derecho para soñar con el ascenso a la máxima categoría del fútbol profesional colombiano.
El duelo fue muy disputado en el mediocampo, por eso las opciones de gol no fueron abundantes, incluso la primera aproximación clara de Bucaramanga se registró al minuto 16 cuando Cristian Correa le filtró un balón al área a José Largacha, pero el delantero la mandó a un costado del arco defendido por Andrés Mosquera.
El choque fuerte, las faltas y la rotación de balón en la mitad del campo fueron la constante en el primer tiempo y ninguno de los dos equipos arriesgó más de la cuenta, y menos en el comienzo de un torneo corto, donde cualquier ventaja es cobrada por los rivales.
América es fuerte por las bandas puesto que aprovecha al máximo la velocidad de sus volantes carrileros, no obstante el técnico de Bucaramanga, José de Jesús Suárez, ubicó a Largacha por derecha y a Jorge Guerra por izquierda, lo cual imposibilitó ese flujo ofensivo. El equipo vallecaucano tuvo en Rubén Darío Bustos y sus tiros libres la forma de acercarse al arco defendido por Nicolás Vikonis.
Para la segunda mitad el técnico Suárez ingresó a Andrés ‘Michi’ Sarmiento por Guerra buscando más profundidad en ataque, pero América respondió con actitud y al minuto 3 Juan Carlos Escobar la tuvo y la mandó afuera.
Villalba respondió por los locales y por poco sorprende al portero Mosquera, no obstante el balón se fue por encima del horizontal.
Al minuto 12 el central Julián Carabalí inclinó la balanza a favor de los ‘Diablos Rojos’ y consiguió la anotación que significó al final tres puntos de oro en la penúltima fase del Torneo de Ascenso.
La jugada se presentó luego de una falta en el costado derecho, cobro que fue ejecutado por Rubén Darío Bustos, quien la mandó al centro del área, donde Carabalí se levantó más que todos y de cabeza la incrustó al fondo de la red.
Eduardo Lara, técnico de América, aprovechó la ventaja e ingresó a Iván Trujillo por Escobar, para tener mayor volumen de ataque, sin embargo, Bucaramanga arriesgó más de la cuenta y se volcó con todo buscando al menos el empate, situación que aguantó el elenco vallecaucano.
Sobre el trámite final del partido Édinson Villalba, David Holguín y Elkin Serrano la tuvieron, pero a pesar de las ganas el balón no entró.
Con la victoria América se ubicó en la parte alta del Grupo B junto a Alianza Petrolera, que también sumó 3 puntos con su victoria 2 – 1 sobre Universitario de Popayán.
En la próxima fecha (sábado 27 de octubre) se enfrentarán los dos coleros, Bucaramanga visitando al once payanés, en un duelo en el que ambos equipos buscarán recuperar el terreno perdido en la primera fecha. En el otro juego del grupo América recibirá a Alianza Petrolera.
Figura de la cancha
En un partido cerrado, arduamente disputado en la mitad de la cancha y con pocas aproximaciones en las áreas, el gol de Julián Carabalí, de cabeza, marcó el desequilibrio a favor del América de Cali.
El zaguero vallecaucano fue fundamental en el juego aéreo tanto en defensa como en ataque.
Además, junto con Luciano Ospina, el otro central, se encargaron de romper el juego que intentó Bucaramanga en la ofensiva.
Por estas razones, en especial por el gol, Carabalí fue el jugador más destacado de la cancha en el duelo entre ‘leopardos’ y ‘diablos rojos’.
¿Qué balance hace del partido?
Félix García, defensor del Bucaramanga
“Estamos incómodos por el resultado pero el funcionamiento del equipo fue muy bueno. Ellos vinieron a buscar el error de nosotros y lo consiguieron. Ahora tenemos que levantar la cabeza e ir a buscar el partido en Pasto por la Copa. Ellos siempre buscaron en la pelota quieta porque era su única alternativa”.
Jónathan Segura, defensor del Bucaramanga
“Fue un partido muy cerrado y apretado y ellos aprovecharon la única oportunidad que tuvieron. Nosotros hicimos todo para ganar pero no se nos dieron las cosas. Creo que no concretamos las que generamos y ellos nos cobraron”.
Fernando Monroy, defensor del Bucaramanga
“Estamos tristes porque creo que América solo tuvo esa opción en la pelota quieta. Creo que los sometimos todo el partido y a un equipo tan grande no se puede perdonar”.
¿Por qué perdió Bucaramanga?
Porque le faltó volumen ofensivo, puesto que Villalba siempre estuvo esperando a que el balón le llegara.
Porque las opciones de gol que creó no fueron finalizadas y a pesar de llegar no lo hicieron en forma clara.
Porque le faltó ambición para buscar más de frente el resultado, teniendo en cuenta que América lo esperó.
Porque los defensores fallaron en marca y dieron espacios que fueron aprovechados por los cabeceadores del América.
Porque no tomaron las precauciones necesarias para evitar cobros de costados y más con la referencia de un especialista como Rubén Darío Bustos, quien al final dio la asistencia para el gol.
Análisis táctico del partido
Bucaramanga formó con cuatro hombres en el fondo (Segura, García, Serrano y Monroy); dos volantes de marca (Barrera y Correa); un enganche (Yantorno), dos carrileros (Largacha y Guerra), y un único hombre en punta (Villalba).
El esquema le permitió al local controlar las salidas de América especialmente por las bandas donde se destaca Steven Mendoza y Juan Carlos Escobar, sin embargo, no lo dejó asumir una posición más ofensiva dejando solo a Villalba contra cuatro defensores.
En vista de la situación, el delantero tuvo que retrasarse y buscar asocio fuera del área, pues en definitiva lo único que estaba haciendo era servir de pívot para bajar el balón.
La poca dinámica en el frente de ataque llevó a que Villalba y Largacha cambiaran roles en algunos parajes del partido, pero el resultado fue el mismo.
Para el segundo tiempo el profesor José de Jesús Suárez ingresó a ‘Michi’ Sarmiento por Guerra y pasó a Largacha al frente de ataque, donde se juntó mejor con Villalba.
Sarmiento nuevamente se convirtió en el socio de Yantorno, quien poco o nada pudo hacer mientras tuvo en sus hombros la responsabilidad de generar fútbol. Bucaramanga ganó en lo ofensivo, pero faltó la claridad en el último cuarto de la cancha, donde se concretan los goles.
El técnico Suárez le apostó al empate y sacrificó un hombre de marca (Barrera) por otro volante con mayor vocación ofensiva (David Holguín). El recién ingresado entró conectado y mirando siempre al frente, incluso tuvo un remate desde fuera del área y un tiro libre que fue bien atajado por el portero Mosquera.
A pesar de volcarse al ataque, el tiempo se consumió y con el paso de los minutos el pelotazo fue el arma que más empleó el equipo amarillo, sin embargo, el gol nunca llegó.
El planteamiento del América poco análisis merece pues tuvo cuatro defensores, cinco volantes y un delantero. Los dirigidos por Eduardo Lara no vinieron a proponer y por el contrario esperaron y esperaron hasta que encontraron el error de la zaga, y así anotaron el gol que les dio los tres puntos en condición de visitante.















