Fútbol local
Jueves 21 de abril de 2016 - 12:01 AM

Los líos de las divisiones menores del Atlético Bucaramanga

Según Luis Alberto Landaburu, alrededor de 400 jugadores se probaron en el Atlético Bucaramanga, pero la mayoría de ellos no se pudo quedar en el equipo, porque no tenían dinero para pagar la inscripción.

Las divisiones menores del Atlético Bucaramanga requieren una reestructuración urgente. El cuadro ‘leopardo’, a diferencia de los clubes más importantes del país, no cuenta con un patrimonio fuerte cuando se trata de jugadores formados en la ‘cantera’. (Foto: Archivo / VANGUARDIA LIBERAL)
Las divisiones menores del Atlético Bucaramanga requieren una reestructuración urgente. El cuadro ‘leopardo’, a diferencia de los clubes más importantes del país, no cuenta con un patrimonio fuerte cuando se trata de jugadores formados en la ‘cantera’. (Foto: Archivo / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: NÉSTOR GONZÁLEZ ÁLVAREZ

Las declaraciones de Luis Alberto Landaburu tras su salida del Atlético Bucaramanga, club en el que se desempeñó hasta hace poco como director deportivo de las divisiones menores, dieron paso a un nuevo capítulo en la triste historia de las ‘fuerzas básicas’ del elenco ‘leopardo’.

Mientras que temporada tras temporada en Atlético Nacional, Once Caldas, Deportivo Cali, Cortuluá y Envigado, por solo mencionar a algunos clubes, debutan jugadores formados en la ‘cantera’, en el Atlético Bucaramanga pasan los años y los hijos de la ‘tierra del Cañón del Chicamocha’ son dejados en el sótano del olvido.

“Me encontré con dirigentes que solo les interesan las cuotas de los chicos, donde los padres tenían que solventar todos los gastos y donde se dejaba en segundo plano el crecimiento deportivo del jugador. Yo nunca fui un coordinador administrativo, sí fui un coordinador deportivo, donde trabajé exclusivamente para el club”, publicó en su cuenta de Facebook el arquero más carismático en la historia del Bucaramanga.

Y es que en los últimos años, el conjunto más representativo de Santander ha demostrado que las divisiones menores no son una prioridad deportiva, pero, al parecer, sí una preferencia económica.

“Los directivos pretendían que con mi nombre se vincularían más jugadores al Bucaramanga y así ganarían más dinero, porque a todas las categorías les cobran la inscripción, menos a la sub 20. Y los buenos jugadores generalmente no tienen los recursos para pagar”, agregó Landaburu, excancerbero del Atlético en la década del 80.

En la nómina del club búcaro que afronta la Liga Águila I de 2016, únicamente hay dos jugadores santandereanos, se trata del arquero James Aguirre, quien recuperó la titular tras una lesión de Andrés Mosquera, y el volante John Pérez, quien ha sumado pocos minutos.

Además, el Atlético Bucaramanga ignoró a aquel equipo sub 20 que bajo la conducción técnica de Jorge Ramoa fue tercero del Campeonato Nacional, campeón en Girón, primero en La Cumbre y en varios torneos locales, incluso, superando al mismo Atlético Nacional, en donde actuaba Marlos Moreno, hoy pretendido por clubes grandes del planeta.

“Cada club tiene sus políticas. Hay unos que les dan prioridad a las divisiones menores y otros que prefieren comprar a los jugadores ya formados. En Bucaramanga no hay ningún interés por las divisiones menores y tampoco por comprar jugadores. En Bucaramanga se vive del préstamo y, aunque puede funcionar, no se está creando un patrimonio ni una identidad con el equipo”, sostuvo un directivo del fútbol nacional, que prefirió la reserva de su nombre.

Frente a la salida de Landaburu, el presidente de la institución ‘amarilla’, Héctor Cárdenas, sostuvo en el Combo Deportivo de Caracol que “en toda empresa se toman decisiones y eso pasó con Landaburu. No nos llenó la forma de trabajar del profesor, y hay situaciones que no se pueden divulgar públicamente. Vamos a darle un vuelco a las divisiones menores, con el ánimo de tener un patrimonio”, dijo.

Publicado por: NÉSTOR GONZÁLEZ ÁLVAREZ

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