Atlético Bucaramanga venció ayer 2-1 a Deportivo Cali en el estadio Álvaro Gómez Hurtado de Floridablanca, en el juego de ida de los cuartos de final de la Liga Águila.

Publicado por: NÉSTOR GONZÁLEZ ÁLVAREZ
No hay historia que gane partidos, no hay nómina que supere el colectivo y no hay cancha que frene el hambre de gloria del ‘leopardo’.
El 26 de noviembre es una fecha donde al Atlético Bucaramanga no se le puede retar. El club ‘amarillo’, como hace un año cuando logró el anhelado ascenso, realizó un brillante juego para que al mejor estilo de David en el pasaje biblíco, doblegara a Goliat.
El cuadro búcaro dejó el alma en la cancha y con una alta dosis de actitud, y por supuesto buen juego, se impuso 2-1 sobre el Deportivo Cali, en el cotejo de ida de los cuartos de final de la Liga Águila.
(Vea video: El recogebolas que 'salvó' del penal al Bucaramanga)
De igual a igual
Mano a mano, así fue el primer periodo. Por Bucaramanga el arquero Jorge Bava atajó un penalti; mientras que por Cali el cancerbero Camilo Vargas atajó, en dos tiempos, dos balones de gol de Darío Rodríguez y Christian Mafla.
En un comienzo, parecía que el cuadro ‘leopardo’ le cedía la iniciativa a los ‘azucareros’, teniendo en cuenta que implementó cinco defensores; no obstante, a pesar de algunas aproximaciones del cuadro vallecaucano, con el paso de los minutos, los santandereanos adelantaron las líneas y buscaron el arco rival.
Por los costados, con Mafla y Jair Palacios, además del trabajo solidario de Carlos Giraldo y Nicolás Palacios, el elenco ‘amarillo’ encontró el equilibrio que necesitaba Daniel Cataño para asumir el rol de conductor.
El habilidoso mediocampista manejó las acciones y generó oportunidades de riesgo con los atacantes Mauro Guevgeozián y Darío Rodríguez.
Sin la pelota, Cali demostró ser un conjunto vulnerable y así lo entendió el Atlético, que en los últimos minutos estaba más cerca de la anotación.
Con hambre de gloria
Para la segunda parte, Bucaramanga pagó caro una desconcentración en el sector defensivo, cuando apenas transcurríam 47 minutos.
Los mediocampistas y los centrales se durmieron y el atacante José Lloreda aprovechó para marcar, de cabeza, el tanto del ‘verde caleño’.
Con el marcador en contra, los santandereanos tuvieron momentos de descontrol, pero poco a poco apareció la mejor versión del ‘leopardo’.
Con los ingresos de Maicol Balanta y Darío Rodríguez, el Atlético se reencontró con el buen fútbol y en una incursión en ataque de Mafla, quien envió un centro perfecto, Mauro Guevgeozián (70’) le regaló un golazó a la afición búcara, al recepcionar el balón en el pecho y castigar al portero Vargas con un disparo potente.
El ‘leopardo’, con hambre de gloria, siguió adelante y una vez más por la vía del centro al área, llegaría la alegría ‘amarilla’.
Guevgeozián le bajó el esférico a Rodríguez, quien de potente remate infló la red, para entregarle un merecido triunfo el cuadro más tradicional de la región.
¿POR QUÉ GANÓ atlético BUCARAMANGA?
Porque mostró orden táctico y equilibrio en cada una de las líneas.
Porque no bajó los brazos a pesar de las adversidades y consiguió la remontada.
Porque le quitó el balón a un rival que luce vulnerable cuando cede la pelota.
Porque los delanteros estuvieron contundentes en el frente de ataque.
Porque puso el balón en el piso en los momentos indicados y peleó y luchó cuando la jugada lo requería.
Porque además del juego colectivo, tuvo hombres destacados como Jorge Bava, Mauro Guevgeozián y Carlos Giraldo.














