Debido a la crisis generada por el Covid-19, diversos equipos del Fútbol Profesional Colombiano, se han visto obligados a tomar medidas para salvaguardar su economía. Once Caldas, Atlético Nacional y Jaguares han sido algunos de los clubes que han dejado saber su situación. Por parte del Atlético Bucaramanga, no se conoce mucho y el hermetismo en el ‘leopardo’, se comienza a notar.

Publicado por: Tatiana Niño
El balompié a nivel mundial no vive un panorama alentador. Las competiciones han sido frenadas, y a pesar de que en Colombia la Dimayor se ha jugado todas sus cartas para tener luz verde por parte del Gobierno Nacional, aún nada se ha dado a su favor. Sin taquilla, dinero de las transmisiones o por parte de los patrocinadores, los equipos de fútbol profesional han tenido que rebajar el sueldo de muchos de sus jugadores, y suspender algunos contratos.
Los hinchas y periodistas que cubren al Atlético Bucaramanga aún no conocen el estado real de la institución. El hermetismo no es un síntoma raro el conjunto bumangués. El club ‘leopardo’ sigue sin manifestarse oficialmente sobre su situación actual.
Óscar Upegui, presidente del combinado auriverde, en semanas pasadas afirmó a los medios de comunicación que efectivamente el equipo atraviesa una crisis económica, y debido a la falta de partidos, los jugadores habían sido enviados a vacaciones. No solo el equipo deportivo fue cobijado por esa decisión, sino que otros miembros de la institución también corrieron con el mismo destino; es el caso de la contadora, los auxiliares y demás.
El pasado 22 de abril, mediante un comunicado de prensa, la Asociación de Futbolistas Profesionales, Acolfutpro, notificó a la opinión pública que, tras realizar reuniones virtuales con los futbolistas referentes vinculados con los clubes profesionales, los jugadores manifestaron su inconformidad debido a que los equipos, dentro de este proceso de cuarentena, han venido adoptando determinaciones en torno a su actividad profesional que los afectan al igual que a sus familias.
Dentro de las declaraciones de Acolfutpro se mencionaba el incumplimiento salarial por parte del Atlético Bucaramanga. Igualmente, aseguraban que el equipo suspendió los contratos a todos sus futbolistas.
Respecto a la situación real que afrontan los miembros del plantel, Vanguardia conoció que el 22 de abril los jugadores recibieron el pago correspondiente al mes de marzo. Actualmente la mayoría se encuentra en su ciudad de origen. Efectivamente los futbolistas fueron enviados a vacaciones desde el quince de marzo al primero de abril. A partir de ese día, el contrato de los jugadores y el cuerpo técnico se encuentra suspendido.
Los jugadores aseguran que por el momento no se ha llegado a ningún acuerdo, pero las charlas continúan. Igualmente manifiestan su disposición de colaborar con las autoridades del Gobierno Nacional y las entidades que rigen al fútbol en la búsqueda de soluciones para superar los desafíos.
Por su parte, la prensa deportiva de la ciudad vive una situación crítica. Según Fernando Gómez, periodista de Extratiempo y Caracol Radio, “desde mi óptica y como periodista deportivo, es complicado ejercer nuestra profesión durante esta pandemia, el deporte es uno los más perjudicados. Para quienes trabajamos de manera independiente, no ha sido fácil porque de alguna otra forma no tenemos información de que nutrirnos con el Atlético Bucaramanga. Desde lo comercial nos hemos visto afectados”.
Por ahora es incierto el regreso al Alfonso López. Al momento de la suspensión del torneo, Atlético Bucaramanga contaba con 9 puntos y se ubicaba en la posición 15. Al equipo ‘leopardo’ no le fue posible completar su compromiso frente a América de Cali, válido por la fecha 9 de la Liga Betplay Dimayor.













