El delantero santandereano abrió su corazón y reveló la decisión más dolorosa de su carrera, mientras disfruta de un gran presente en Llaneros.

Michael Rangel es uno de los delanteros más reconocidos del fútbol profesional colombiano en la última década.
Con goles en equipos grandes como Atlético Bucaramanga, América de Cali, Junior, Millonarios, Santa Fe y Deportes Tolima, el atacante santandereano ha tenido una carrera llena de contrastes: momentos de gloria, títulos, viajes al exterior y, también, errores que no olvida.
Hoy, a sus 34 años, defiende la camiseta de Llaneros Fútbol Club, uno de los clubes revelación de la Liga BetPlay II 2025. Sin embargo, en medio de este buen presente, el ‘Rompecorazones’ hizo una revelación que sorprendió a propios y extraños: se arrepiente de haber jugado en uno de los equipos más grandes del país.

“Nunca me sentí querido en Junior”
En diálogo con AS Colombia, Rangel confesó que su gran error fue haber salido del América de Cali en 2020 para volver a Junior de Barranquilla, club dueño de sus derechos en ese momento.
Tras ser goleador y campeón con los ‘escarlatas’, el delantero tenía la ilusión de continuar en el Pascual Guerrero, pero todo cambió por una llamada desde la dirigencia barranquillera.

“Yo hubiese querido quedarme en América. Salgo de América y venía de ser goleador y campeón del torneo. Llegué a Junior otra vez, donde no fui bien recibido, no sé qué pasaba y la verdad ni entiendo por qué invirtieron el dinero que pagaron por mí, cuando nunca me iban a poner”, confesó el atacante.
Lo peor llegó cuando se encontró con el técnico Julio Comesaña, quien, según Rangel, le dejó claro que no contaba con él:
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“Llego a Junior y me reciben con un batacazo: Julio Comesaña dice que no me va a utilizar, que no me pidió, que no me necesita, que soy el quinto delantero. Me relegó, no me dejaba entrenar con el equipo, al principio entrenaba aparte en el hotel, salía al parque a entrenar solo”, relató.
Un regreso que terminó en pesadilla
Rangel jugó apenas 11 partidos con Junior en esa etapa, con un gol y una asistencia. Para un delantero que venía de ser el artillero del campeonato y pieza clave del título rojo en 2019, la frustración fue enorme.
“Pienso que fue algo muy negativo para mi carrera en ese momento. Estaba enchufado, haciendo goles, América incluso quedó campeón en 2020. Si me hubiera quedado, habría hecho algo lindo”, lamentó el santandereano.

El atacante reconoció que ese capítulo lo marcó y, si pudiera cambiar algo de su carrera, sería esa decisión: “De no haber vuelto en ese momento a Junior, sino haberme quedado en América”.
América, el equipo que le robó el corazón
Rangel no oculta su amor por América de Cali, donde se consagró como goleador y campeón. El atacante asegura que la hinchada escarlata lo marcó para siempre:
“A mí la gente de América me ama, yo los amo a ellos también. Se me metió esa hinchada por las venas, le tengo un gran amor al América. No descarto volver en cualquier momento”, afirmó.
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También recordó la importancia del técnico Alexandre Guimarães en su carrera: “El profe Guimarães ha sido un papá para mí en el fútbol. Desde que llegué me dio confianza total. Eso lo valoro mucho”.
De la calle al fútbol profesional: una historia de lucha
En la entrevista, el delantero también habló de sus orígenes humildes. Creció en Floridablanca, Santander, y desde niño tuvo que luchar para salir adelante:

“Por la situación que vivíamos en casa, si tenía que poner en la balanza ir a entrenar o buscar la papita, prefería ir a trabajar un poco para poder llevar algo. Vendí mangos, barrí canchas de tejo. Siempre me la rebusqué”, recordó.
Sin escuela de fútbol y sin fundamentos técnicos, llegó al profesionalismo gracias a su talento y perseverancia.
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Presente feliz en Llaneros, pero con la mirada en el Pascual
Actualmente, Rangel vive un buen momento en Llaneros, equipo que le abrió las puertas para volver a brillar tras años complicados. “Estoy feliz, me siento bien, mi familia está bien y me debo a Llaneros porque son los que me están dando todo”, aseguró.
Eso sí, no oculta su ilusión de volver a vestir la camiseta del América: “Si más adelante se me diera la oportunidad, sería un sueño. América se metió en mi corazón”.

Una carrera con altos y bajos, pero llena de aprendizajes
A lo largo de su trayectoria, Michael Rangel ha vestido camisetas históricas como Millonarios, Santa Fe, Junior, América, Tolima, además de pasar por el exterior en México, Ecuador, Turquía y Argentina. Ganó títulos, fue goleador, sufrió relegaciones y decisiones equivocadas, pero siempre se levantó.
“Es algo muy lindo poder estar en los libros. Ya nadie me quita lo bailado”, sentenció el santandereano, quien hoy, a pesar de las espinas del pasado, sigue escribiendo su historia en el fútbol colombiano.













