Hace 20 años Sherman Cárdenas convirtió su primer gol como profesional, en el partido entre Atlético Bucaramanga y Atlético Nacional.

La expectativa de la afición del ‘Leopardo’ era grande. El equipo de Nelson Reyes venía en alza y al frente estaba el todopoderoso equipo ‘verdolaga’, con Víctor Hugo Aristizábal, Aldo Leao Ramírez y Juan Camilo Zúñiga a la cabeza.
La Feria de la ‘Ciudad Bonita’ estaba en su apogeo, pero era inevitable asistir al estadio Alfonso López para presenciar el ‘clásico’ y a un pequeño que con 16 años y 41 días se convertía en el líder futbolístico del equipo.
Corría el minuto 7 del encuentro, disputado el 17 de septiembre de 2005, cuando Sherman Andrés Cárdenas Estupiñán, el estudiante de décimo grado del colegio José Elías Puyana, revalidó que lo suyo no eran las matemáticas, ni las clases de historia.
Recibió el balón a 40 metros de la portería de Andrés Saldarriaga; como todo crack, el balón parecía atado a sus botines y a 30 metros ‘desenfundó’ su pierna izquierda, para ‘prender’ la fiesta en el estadio y en la ciudad.

“Vi que la defensa me dio espacio, entonces avancé y saqué el zurdazo”, fueron algunas de las pocas palabras que soltó luego del partido el pequeño gigante del Atlético, que nunca fue tan cercano de los medios de comunicación, porque él se especializó en hablar en la cancha, con destacadas actuaciones.
Con el 1-0, el club ‘amarillo’ se montó en el juego y sobre el final del primer tiempo convirtió el 2-0, con un penalti de Alexander ‘La Pelusa’ Orrego.
El ‘verde paisa’, que tenía nueve fechas de invicto, intentó reaccionar, pero solo le alcanzó para descontar sobre el final del cotejo con un tanto de Juan Carlos Mosquera.
La estrella que no fue fugaz
“Con la propiedad de un jugador curtido, Sherman Cárdenas se tomó a pecho su condición de conductor y llevó al Bucaramanga hacia la victoria mediante un gol para guardar en un ‘marquito’ y colgarlo en la memoria para siempre; por lo bonito, por lo importante, y porque significó el bautismo en las redes de un jugador que de a poco demuestra que no va a ser una ‘estrella fugaz’”, de esta manera reseñó Camilo Villamizar, periodista deportivo de esta casa periodística en aquella época, el tanto de Cárdenas.
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Y sus palabras parecieron proféticas, porque a diferencia de tantos jugadores santandereanos que deslumbraron en sus primeras apariciones, pero después se perdieron para el fútbol, el surgido en el Atlético Santander de Álvaro ‘El Pipa’ Solarte consolidó una brillante carrera que lo llevó a destacarse en La Equidad, Junior y Nacional (donde vivió sus años dorados con tres títulos de Liga, entre otros) y Liga de Quito.

Y es que Sherman, quien nos confirmó que no seguirá jugando fútbol profesional, siempre contó con una personalidad que le permitió dejar huella a su paso.
En las épocas de infancia, Cárdenas ya tenía la simpatía de las personas que lo rodeaban, tanto así, que en su barrio, en el municipio de Floridablanca, las vecinas no hacían escándalo si los niños jugaban cerca de sus casas, siempre y cuando el pequeño “shermitan” estuviera presente.
Como buen santandereano, se caracterizó por estar adelante. Su entrenador de infancia en el Atlético Santander, Nelson Maestre, recordó hace años que “el ‘enano’ llegó con nueve años a la Escuela y se destacó por superar a sus compañeros en todos los trabajos, fueran físicos o técnicos.
Él, a pesar de ser menor, reforzaba las categorías mayores y en el juego no se notaba la diferencia de edad”.
Es el mismo
Aquel joven de 16 años, al que los uniformes le quedaban enormes y que fue bien acogido por el cuerpo técnico y el plantel de la época, sigue siendo el mismo.
“Para mí es muy especial recordar ese partido y ese gol. Porque con Sherman aún me une una gran amistad y guardo mucho afecto por su familia. Con el ‘profe’ Óscar Upegui no dudamos en ponerlo, a pesar de su juventud, porque vimos a un chico de grandes condiciones”, sostiene Nelson Reyes, el DT que lo hizo debutar un 28 de agosto del 2005 en un juego que Bucaramanga superó 2-1 en casa a Real Cartagena.
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“En ese entonces existía la norma de poner a jugadores menores de 20 años y los entrenadores los dejaban un par de minutos y ya. Nosotros a Sherman le dimos confianza y se ganó la titular. Teníamos dos líderes en el equipo: Sherman en lo futbolístico y Alexander Orrego en la experiencia”, agregó Reyes.
Siempre ‘Leopardo’
En el club búcaro tuvo cuatro periodos y Sherman no duda en sostener que vivió grandes momentos, pero se quedó con el sinsabor de no ser campeón.
También demostró una resiliencia digna de admirar, cuando junto a su familia superaron el momento más difícil, en el instante que su hija le ganó el partido a la leucemia.
Son inolvidables las temporadas de 2018 y 2022, donde conformó duplas letales con Michael Rangel y Dayro Moreno, así como siempre está en la memoria de los seguidores aquella imagen con René Higuita, donde el portero legendario lo consuela tras el descenso de 2008.
Le hubiera gustado seguir y tener una oportunidad más en el club de Leonel Álvarez, pero guarda los mejores momentos con el equipo y ahora seguirá alentando en su rol de hincha y enfocado en sus negocios personales, como su cancha en el Parque Internacional del Parapente.


















