Hace 44 años se vivió la peor tragedia en el estadio Alfonso López, en medio del partido entre Atlético Bucaramanga y Junior de Barranquilla.

El 11 de octubre de 1981 es una fecha que está marcada en la memoria triste del Atlético Bucaramanga, la ‘Ciudad Bonita’ y el fútbol colombiano.
El balompié pasó a un segundo plano, en el marco del partido entre Atlético Bucaramanga y Junior de Barranquilla, en el estadio Alfonso López, ahora denominado Américo Montanini.
Las tribunas estaban colmadas de aficionados que se ilusionaban con la primera estrella del conjunto ‘Leopardo’.
Aquel equipo, dirigido por Roberto Pablo Janiot y con Américo Montanini como asistente técnico, necesitaba el resultado para avanzar a la fase final del certamen; sin embargo, todo terminó en tragedia.
El balón se ‘manchó de sangre’
En el segundo tiempo, Junior ganaba 2-1 y en una acción polémica el arbitro Eduardo Peña determinó no sancionar lo que muchos consideraron un penalti claro.

“Parecía que había señalizado penalti, (Sergio) Saturno agarra la pelota, la coloca en el punto penalti, el árbitro cobró en ese momento mano de Saturno y pareció como que hubiera cambiado sobre la marcha la decisión”, fue el relato de Juan Carlos ‘El Nene’ Díaz, quien era uno de los jugadores más destacados de la época en ‘El Leopardo’.
Esta determinación alteró los ánimos de los hinchas, quienes intentaron agredir al juez central. La ira, mezclada con alcohol, provocó que los aficionados saltaran al campo.
“Se armó una trifulca en la tribuna de sur, luego en oriental. Se bajaron muchas personas a mover las mallas y al poco tiempo, estas cayeron y la gente se metió a la gramilla” dijo Orlando ‘Pocheche’ Morales, quien era el kinesiólogo del equipo.
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La Policía no lograba contener la situación y fue allí cuando el Ejército intervino y disparó en reiteradas ocasiones, provocando la muerte de cuatro personas y heridas en cerca de 30 más.
Hay quienes confiesan que ese número está muy alejado de la realidad.
‘Pocheche’ afirmó que los jugadores se resguardaron en el camerino cuando empezaron a sonar los disparos. “Eran disparos fuertes, propios de los fusiles. Muchos nos asustamos porque había muchos familiares en la tribuna”.

En medio del pánico, ‘Pocheche’ salió a tratar de ver en dónde se encontraban sus familiares que estaban en el estadio, pero solo observó personas tiradas y soldados disparando.
Juan Manuel González, líder de la sintonía radial de la época, también le contó a esta casa periodística, hace algunos años atrás, que “en la cabina, yo le dije a mi colega José Antonio Churio: ‘¡Nos están disparando!’. Pero él dijo que tranquilo, que son de salva, justo cuando un tiro voló un pedazo de pared”.
‘Pocheche’ detalló que “en el camerino permanecía el árbitro Peña. Se había afeitado su bigote. Estaba irreconocible. Tocó prestarle el vestuario de Atlético Bucaramanga. No tomó el vuelo al día siguiente como lo tenía que tomar, sino que lo llevaron hasta Curos, vía Bogotá, y allí se fue por tierra. Nosotros salimos por donde hoy se encuentran las piscinas y las canchas de tenis. Nos preocupaba la suerte de nuestros familiares, quienes veían el juego en la gradería”.
Aquel Bucaramanga tenía una nómina que ilusionaba a los seguidores, con hombres como Francisco Maturana, Wilman Conde, Juan Onnis, Juan Carlos Díaz, Diego Umaña, Sergio Saturno y Edgardo Luis Paruzzo.
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Después de 44 años no hay claridad de los hechos
¿Por qué dispararon? ¿Quiénes fueros los responsables de la masacre? y ¿Qué pasó con la organización? Son algunas de las preguntas que a lo largo de 44 años siguen sin respuestas.

El ministro de Defensa de la época, el general Luis Carlos Camacho Leyva, indicó que se realizaría una investigación exhaustiva, pero los resultados nunca se conocieron.
Por parte de la Asamblea de Santander y la División Mayor del Fútbol Colombiano, Dimayor, tampoco hubo claridad de los acontecimientos.
Muchos acusaron a la organización del encuentro por el sobrecupo, el licor e incluso a la prensa, pero las razones para que los soldados abrieran fuego nunca se esclarecieron.
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Las formaciones de Bucaramanga y Junior en 1981

Bucaramanga:
Vasco; Salgado, Maturana, Conde, Castro; Frascuelly, Onnis, Umaña; Díaz, Paruzzo y Saturno.
Junior:
Delménico; Rubio, Reyes, Miranda, Bolaño; Galván, Tutino, Florillo; Perroud, Barona y Teglia.
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Goles: Edgardo Luis Paruzzo (9′) por el Bucaramanga.
Ómar Galván (50′) y Miguel Tutino (73′) por el Junior.












