Fútbol
Miércoles 18 de febrero de 2026 - 11:52 AM

Víctor Santos despide a su compañero Giovanni Hernández: “Fue un crack y dejó huella”

Más que títulos en el microfútbol, Giovanni Hernández y Víctor Santos dejaron una huella humana imborrable.

Víctor Santos recordó a Giovanni como “un crack en todo el sentido de la palabra”. /FOTO: Archivo
Víctor Santos recordó a Giovanni como “un crack en todo el sentido de la palabra”. /FOTO: Archivo

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La partida de Giovanni Hernández deja un vacío imposible de llenar en quienes compartieron con él la vida y las canchas de microfútbol. Campeón mundial y referente eterno de la Selección Colombia de fútbol de salón, su nombre quedó ligado a la disciplina, al talento y a un liderazgo silencioso que marcó generaciones. Pero más allá de los títulos, hoy se habla del amigo, del hermano, del compadre.

Víctor Santos, su compañero de batallas y confidente por 37 años, lo recuerda con la voz quebrada.

“Recordarlo como fue, un crack en todo el sentido de la palabra, como el gran señor que fue, eso es lo que él quería; dejó huella en todo lo que hacía”, expresa.

Se conocieron en 1989, cuando viajaban a un torneo nacional en Buga. Desde entonces nació una amistad inquebrantable, tejida entre concentraciones, viajes y sueños compartidos.

“Por destinos de la vida y de Dios hoy se fue a descansar al seno del Señor”, dice con resignación.

Su fallecimiento a los 54 años deja un profundo vacío en el deporte santandereano y nacional. /FOTO: Archivo - Vanguardia
Su fallecimiento a los 54 años deja un profundo vacío en el deporte santandereano y nacional. /FOTO: Archivo - Vanguardia

Para Santos, Giovanni fue más que un compañero de equipo. Fue guía y consejero.

“El viejo ‘cascarabias’, siempre con sus consejos y regaños, nos mantuvo como personas de bien para la comunidad”, recuerda. Toda una vida ligada al microfútbol, construyendo recuerdos que hoy pesan en el corazón. La relación trascendió lo deportivo y se volvió familiar.

La anécdota más querida nació en 1993, en La Paz, durante la concentración del Mundial. Allí hicieron una promesa, el primero que tuviera un hijo varón tendría al otro como padrino.

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El destino quiso que Giovanni fuera padre en 1999 y Víctor cumpliera la palabra. Así sellaron un lazo que ya era fuerte desde antes: amigos, compañeros, hermanos y luego compadres.

Hoy, entre lágrimas y gratitud, Santos despidió a quien fue parte esencial de su vida, convencido de que su legado seguirá vivo en cada historia compartida y en cada cancha donde ruede un balón.

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