Jugadores del Cruzeiro y el Atlético Mineiro protagonizaron una batalla campal en el marco del Campeonato Mineiro.

La final del Campeonato Mineiro, disputada en el estadio Mineirão de Belo Horizonte entre Cruzeiro y Atlético Mineiro culminó con un incidente sin precedentes en la historia del fútbol brasileño.
El árbitro del encuentro, Matheus Candaçan, decretó un total de 23 expulsiones tras un altercado colectivo que involucró a miembros de ambos clubes, estableciendo así un nuevo récord nacional, según se confirmó en el acta arbitral. Este número supera la marca anterior de 22 expulsiones registrada en el partido entre Portuguesa y Botafogo durante el torneo Río-Sao Paulo de 1954.
El enfrentamiento se presentó cerca del final del partido, cuando el marcador indicaba una ventaja de 1-0 a favor de Cruzeiro, resultado que los acercaba a la obtención del título.
El único gol del encuentro lo había marcado el delantero Kaio Jorge, a los 60 minutos del compromiso. En ese momento, la tensión en el terreno de juego ya se palpaba, como es habitual en los clásicos que definen campeonatos.
Escándalo en el clásico entre Cruzeiro y Atlético Mineiro.pic.twitter.com/myzWaa35XB
— Pablo Giralt (@giraltpablo) March 8, 2026
El origen del masivo altercado aparece luego de en una disputa por el balón entre Christian, centrocampista de Cruzeiro, y Everson, el guardameta de Atlético Mineiro. Este primer contacto se convirtió rápidamente en un altercado verbal y físico que se extendió por todo el campo.
La confrontación involucró a jugadores, suplentes e incluso miembros del cuerpo técnico, generando una situación de caos que requirió la intervención de las autoridades para restablecer el orden. Los gestos de los jugadores aumentaron la tensión.
¿Cómo se desarrolló el incidente y cuáles fueron las consecuencias?
El árbitro Matheus Candaçan enfrentó un desafío considerable para gestionar el desorden generalizado, pues la magnitud del tumulto imposibilitó mostrar las tarjetas rojas de manera inmediata durante el incidente.
Candaçan, en su informe oficial, justificó la mayoría de las expulsiones indicando que los jugadores “golpearon y dieron puñetazos y patadas a sus adversarios, no siendo posible mostrar la tarjeta roja debido al tumulto”.
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Patada voladora y piñas sobre Lyanco en Cruzeiro-Atlético Mineiropic.twitter.com/J54kZYfaUQ
— Pablo Giralt (@giraltpablo) March 9, 2026
Las dos excepciones a la justificación general fueron las de Christian, el jugador de Cruzeiro, y Everson, el portero de Atlético Mineiro. Según el acta arbitral, Christian recibió la sanción por golpear a Everson “en la cabeza con la espinilla, con fuerza excesiva e intensidad alta”.
Por su parte, el guardameta Everson fue expulsado por “agredir al rival con brutalidad, golpeándole con la rodilla en la cara”. Estas descripciones detalladas evidencian la gravedad de las acciones individuales que iniciaron el incidente colectivo y que el árbitro pudo especificar en su informe.

Los otros 21 expulsados fueron, por el Cruzeiro, Casio, Fagner, Fabricio Bruno, Joao Marcelo, Villalba, Kaua Prates, Lucas Romero, Matheus Henrique, Walace, Gerson y Kaio Jorge; y por el Atlético Mineiro, Gabriel Delfim, Preciado, Lyanco, Ruan Tressoldi, Junior Alonso, Renan Lodi, Alan Franco, Alan Minda, Cassierra y Hulk.
“Expulsado por, durante la reyerta general tras la finalización del partido, golpear y dar puñetazos y patadas a sus adversarios, no siendo posible mostrar la tarjeta roja debido al tumulto”, es el argumento oficial en el acta de su decisión. Todos tendrán que cumplir la sanción en la próxima edición del Campeonato Mineiro.










