Atlético Bucaramanga encadena cuatro derrotas consecutivas y revive un registro negativo que no ocurría desde 2017.

Hay derrotas que duelen, pero hay otras que encienden todas las alarmas. Atlético Bucaramanga atraviesa uno de esos momentos críticos en los que los resultados ya no son una coincidencia, sino un síntoma. Nueve años después, el equipo santandereano vuelve a encadenar cuatro derrotas consecutivas en Liga, una señal preocupante que lo deja al borde de la eliminación y con más dudas que certezas en su rendimiento.
El margen de error se agotó y la crisis se profundiza. Atlético Bucaramanga volvió a tropezar en la Liga BetPlay, esta vez con una derrota 2-1 ante Águilas Doradas en Medellín, un resultado que extiende su mala racha a cuatro caídas consecutivas y lo deja al borde de la eliminación en la lucha por el grupo de los ocho.
El equipo dirigido por Leonel Álvarez no logró sostener un rendimiento regular y volvió a mostrar fragilidades en momentos clave del partido.
Un inicio cuesta arriba en el Cincuentenario
Desde el inicio, Águilas se mostró más claro en su propuesta y encontró la ventaja al minuto 13, cuando Joaquín Varela conectó de cabeza tras una pelota quieta, superando la defensa ‘leoparda’.

El encuentro comenzó con intensidad y las Águilas Doradas lograron abrir el marcador temprano. Al minuto 14, Joaquín Varela conectó un cabezazo tras un centro de Andrés Ricaurte, enviando el balón al fondo de la red para el 1-0.
A pesar de ir por debajo en el marcador, Atlético Bucaramanga dominó las estadísticas del partido, manteniendo el 59.1% de la posesión del balón y generando 16 tiros a puerta frente a los 5 de su rival, además de seis córners contra uno.
Reacción sin contundencia
Bucaramanga intentó reaccionar en la primera mitad con aproximaciones de media distancia y centros al área, pero careció de precisión en la definición. Pese a generar algunas opciones, el equipo santandereano no logró traducir su intención ofensiva en goles y se fue al descanso con desventaja.
Para el segundo tiempo, el ‘Leopardo’ mostró una versión más agresiva y encontró el empate al minuto 51. Luciano Pons apareció en el área para empujar el balón tras una buena jugada colectiva iniciada por Kevin Londoño.
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La insistencia del equipo visitante dio sus frutos en la segunda mitad. Al minuto 52, Luciano Pons igualó el marcador para Bucaramanga con un remate certero desde el centro del área, asistido por Kevin Londoño.
Polémica, ilusión y golpe final
Con el marcador igualado, Bucaramanga vivió sus mejores minutos. Presionó alto, generó peligro y estuvo cerca de ponerse en ventaja, pero se encontró con imprecisiones en el último toque y algunas intervenciones defensivas de Águilas.
El drama se intensificó al minuto 72 cuando Jorge Rivaldo de Águilas Doradas anotó un gol que fue anulado por el VAR debido a un fuera de lugar milimétrico. Esta decisión generó polémica, con debates sobre las limitaciones técnicas de las cámaras en estadios como el Cincuentenario para trazar líneas de VAR con total precisión.

Cuando el empate parecía sellado, llegó el golpe final. Al minuto 89, en una rápida transición ofensiva, Javier Mena definió con precisión dentro del área tras asistencia de Fabián Charales. Y luego, en el minuto 90+2, el mismo Mena, tras un contragolpe letal y asistencia de Fabián Charales, sacó un zurdazo desde el lado izquierdo del área que se coló por el centro de la portería, sentenciando el 2-1 definitivo.
Un panorama cada vez más oscuro
En los minutos finales, Bucaramanga intentó con más empuje que claridad. Centros, remates lejanos y jugadas a balón parado no fueron suficientes para evitar una nueva derrota que refleja su momento futbolístico.
Con este resultado, el equipo santandereano quedó en la casilla 12 con 19 puntos, cada vez más lejos de la zona de clasificación, mientras que Águilas Doradas alcanza las 22 unidades y se mete parcialmente en el grupo de los ocho.

El panorama para Bucaramanga es complejo, aunque las matemáticas aún lo sostienen, su rendimiento en cancha indica lo contrario. El cuadro ‘Leopardo’ completó cuatro derrotas sucesivas y seis juegos sin ganar, algo que marca el mal momento.
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Nueve años después, una racha que preocupa
La última vez que Atlético Bucaramanga perdió cuatro partidos consecutivos en Liga fue en 2017:
- 4/6/2017: 2-0 ante Millonarios
- 8/7/2017: 2-1 ante Alianza Petrolera
- 16/7/2017: 2-1 ante Atlético Nacional
- 20/7/2017: 1-3 ante Millonarios
Hoy, esa historia vuelve a repetirse, reflejando una crisis que va más allá de los resultados.
Las claves del mal momento
Más allá de los números, el problema pasa por el funcionamiento del equipo:
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1. Flojo rendimiento de los jugadores: Los futbolistas entraron en un bajón futbolístico del que no han podido salir.
2. Sin respuestas desde lo táctico: Leonel Álvarez ha realizado ajustes en la nómina, pero sin encontrar soluciones.
3. Pocos jugadores que hagan goles: El peso ofensivo ha recaído en Luciano Pons (7 anotaciones), pero no hay variantes.

4. Escaso aporte de los refuerzos:Emerson Batalla, Martín Rea, Jhon Freddy Salazar y Brandon Caicedo no han sido determinantes.
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5. No hace respetar la casa: Registra tres victorias, tres empates y una derrota como local.
6. La salida de Aldair Quintana: El equipo perdió seguridad y liderazgo en la portería.
7. Perdió la solidez defensiva: Recibió goles en los últimos cinco juegos.
8. Sin elaboración: Falta claridad e inventiva en ataque, agravada por la ausencia de Fabián Sambueza.
¿Última oportunidad para reaccionar?
Con 19 puntos luego de 15 fechas, el equipo de Leonel Álvarez se ve en la necesidad de acumular 10 o 9 unidades de las 12 que le restan por disputar, algo que parece misión imposible por su desempeño actual.
Ahora, el ‘Leopardo’ buscará reaccionar en casa cuando reciba a Boyacá Chicó (domingo 12 de abril, 6:20 p.m.), en un duelo que se presenta como una última oportunidad para intentar reengancharse.
El tiempo se agota y la historia reciente ya empezó a repetirse.


















