Los hechos se presentaron a la salida del estadio Américo Montanini, cuando el jugador salía del entrenamiento, previo al partido del Atlético Bucaramanga y Boyacá Chicó.

En un hecho que genera preocupación, un jugador del Atlético Bucaramanga fue víctima de una agresión cuando salía del entrenamiento de este viernes, luego de ser increpado por un grupo de ‘supuestos aficionados’ que lo responsabilizaban, junto a otros compañeros, del mal momento del equipo y de la salida de Leonel Álvarez.
El incidente ocurrió en las inmediaciones del Estadio Américo Montanini, donde varios individuos en motocicleta siguieron el vehículo del futbolista y lo atacaron con piedras, provocando daños materiales.
El gerente deportivo del club, Hernando Flórez, confirmó lo sucedido y rechazó de manera contundente estos actos de violencia, dejando claro que este tipo de comportamientos no representan al club ni a su hinchada.
“No las compartimos. No avalamos esta clase de comportamientos porque me parece que no es el medio ni la forma de protestar”, afirmó el directivo, visiblemente preocupado por la situación que afectó al volante Faber Gil.
Flórez explicó que el ataque se produjo tras la jornada de entrenamiento del viernes, previo al partido ante el Boyacá Chicó.
“Infortunadamente, después del entrenamiento del día de ayer, a la salida unos aficionados agredieron el vehículo del jugador Faber Gil”.
Aunque el hecho generó alarma, el dirigente llevó un parte de tranquilidad sobre el estado del futbolista.
“Afortunadamente y gracias a Dios, sin mayores consecuencias, simplemente le partieron un direccional del vehículo”.
Publicidad
Un grupo de "seguidores" de @ABucaramanga confrontaron a jugadores a la salida del entrenamiento en el estadio, reaponzabilizándolos de la salida de Leonel Álvarez.
— Mariano Olsen (@olsendeportes) April 10, 2026
El carro de FABER GIL fue dañado con piedras. El delantero realiza la denuncia policial correspondiente.
Vergüenza. pic.twitter.com/mbB1CVopSZ
¿Cómo se desarrolló la agresión a Faber Gil?
“En la parte externa del estadio, cuando el jugador ya se dirigía a su apartamento fue el incidente. No fueron muchos, tal vez dos o tres motos que lo siguieron. Le tiraban piedras y le partieron la direccional de la parte de atrás del carro”.
Más allá del caso puntual, el directivo hizo énfasis en que estos hechos no son aislados en el fútbol colombiano y pidió una reflexión profunda sobre el comportamiento de los aficionados. “Es de hacerle un llamado a la comunidad, sobre todo a los hinchas del Atlético Bucaramanga y del fútbol en general, porque esto no está pasando solo acá, ha ocurrido en otros estadios y escenarios”.
El mensaje fue aún más directo al invitar a bajar la tensión.
“El llamado es a todos los hinchas del fútbol en general, que nos comportemos, que aprendamos a convivir, que entendamos que el fútbol es ganar, empatar o perder. Esto no es jugarse la vida porque no se ganó o porque se empató”.
Este episodio se da en un momento crítico para el equipo santandereano, que suma cuatro derrotas consecutivas en la Liga BetPlay, resultados que desencadenaron la salida del técnico Leonel Álvarez en los últimos días.
En lo deportivo, Bucaramanga ocupa la casilla 12 del campeonato con 19 puntos y está obligado a reaccionar de inmediato si quiere mantenerse en la lucha por clasificar.
Este domingo tendrá una prueba clave cuando reciba a Boyacá Chicó en el Américo Montanini (6:20 p.m.).


















