Tras una campaña marcada por eliminaciones y malos resultados, Atlético Bucaramanga oficializó en el estadio Américo Montanini a Pablo Peirano.

La búsqueda de un nuevo rumbo comenzó oficialmente. En medio de un semestre que dejó más dudas que alegrías, Atlético Bucaramanga presentó este miércoles 27 de mayo, en la sala de prensa del estadio Américo Montanini, a Pablo Peirano como su nuevo director técnico. El estratega uruguayo llega con la responsabilidad de liderar la reconstrucción deportiva de un equipo golpeado por los resultados y necesitado de recuperar la identidad que lo llevó a tocar la gloria recientemente.
Peirano asume el cargo en reemplazo de Leonel Álvarez, quien quedó al margen de la institución el pasado 8 de abril debido a los malos resultados. Desde entonces, el equipo estuvo bajo la orientación de Wilberth Perea como director técnico encargado, pero la situación deportiva no mejoró. Por el contrario, el conjunto bumangués terminó confirmando su eliminación tanto de la Liga como de la Copa BetPlay.
Un reto complejo para volver a competir
La tarea del nuevo entrenador no será sencilla. Además de corregir el flojo funcionamiento colectivo que mostró el equipo durante el semestre, deberá trabajar en la recuperación del nivel individual de varios jugadores y tomar decisiones acertadas en materia de refuerzos para fortalecer posiciones específicas del plantel.
Con la eliminación en la primera fase de la Liga y el fracaso en la fase 1A de la Copa BetPlay Dimayor 2026, el único frente competitivo que tendrá Atlético Bucaramanga será la Liga BetPlay Dimayor 2026-II, torneo que volverá al formato de 20 jornadas todos contra todos antes de los cuadrangulares semifinales.
La trayectoria de Pablo Peirano
Peirano, de 51 años, inició su carrera como entrenador en propiedad en la temporada 2017 al frente de Racing de Montevideo. Posteriormente dirigió a Danubio y dio el salto al fútbol peruano para asumir las riendas de Carlos A. Mannucci.
En 2022 llegó a Cusco, equipo con el que alcanzó el único título de su carrera como director técnico al conquistar la Segunda División del fútbol peruano. Ese logro le permitió ganar reconocimiento en el continente y abrir nuevas puertas en su trayectoria profesional.
Su formación como entrenador estuvo ligada a Gerardo Pelusso, de quien fue asistente técnico durante varios años. Juntos lograron uno de los mayores éxitos de sus carreras al conquistar la Copa Sudamericana de 2015 con Independiente Santa Fe.
Un viejo conocido del fútbol colombiano
Precisamente en Santa Fe tuvo una de las experiencias más destacadas de su carrera. Dirigió al conjunto cardenal entre octubre de 2023 y febrero de 2025, dejando buenas sensaciones a pesar de no conseguir títulos.
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Su historia con Bucaramanga tiene un capítulo especial. Peirano fue el entrenador rival en la final del primer semestre de 2024, cuando Atlético Bucaramanga conquistó su histórico título de primera división. Ahora regresa al fútbol colombiano con la posibilidad de escribir una historia diferente, esta vez desde el banco leopardo.
Sin embargo, su vínculo con Colombia viene de mucho antes. Durante su etapa como futbolista profesional integró la plantilla del desaparecido Centauros de Villavicencio en 2003, equipo en el que estuvo bajo la dirección técnica de Diego Édison Umaña.
Su reciente paso por Nacional de Montevideo
El último equipo que dirigió Pablo Peirano fue Nacional de Montevideo, donde dejó números destacados, pero perdió duelos claves que le impidieron ganar títulos.
En ‘El Bolso’ estuvo al frente durante 33 juegos, con 23 triunfos, cinco empates y cinco derrotas. Aunque logró mantener al equipo en posiciones de protagonismo, los resultados en los momentos decisivos terminaron marcando su salida.
Según explicó en su momento el medio Espn, esta se produjo principalmente por “la eliminación del equipo en la fase de grupos de la Copa Libertadores de 2025, la caída en los octavos de final de la Copa AUF Uruguay, la derrota contra Peñarol en la final del Torneo Intermedio, así como en el Torneo Clausura, y que el equipo no pudiera aprovechar los tropezones de su eterno rival para poder lograr el Clausura”.
Tras dejar la institución uruguaya, Peirano permaneció sin equipo mientras esperaba un proyecto que lo convenciera para volver a dirigir. Ese proyecto apareció en Bucaramanga, donde ahora tendrá la misión de devolver al Leopardo a los primeros planos del fútbol colombiano.
Con una trayectoria marcada por procesos de reconstrucción y un amplio conocimiento del balompié nacional, el entrenador uruguayo inicia una nueva etapa en Santander. La expectativa está puesta en que su llegada represente el comienzo de una recuperación deportiva para un Atlético Bucaramanga que necesita reencontrarse con la competitividad y la ilusión de su hinchada.

















