James Rodríguez cerró este martes su ciclo con la Tricolor después de más de una década. El ‘10’ deja registros históricos, una Copa del Mundo inolvidable en Brasil 2014 y una huella que lo instala entre los grandes referentes del fútbol colombiano.

Hay despedidas que se explican con palabras y otras que necesitan una estadística para dimensionarse. La de James Rodríguez tiene 131 partidos, 31 goles, 14 anotaciones en Eliminatorias y seis goles en Mundiales. Pero detrás de cada número hay una historia: la de un niño que llegó a la Selección Colombia con 20 años y terminó convertido en capitán, referente y protagonista de algunos de los capítulos más recordados de la Tricolor.
Este martes, James confirmó oficialmente su retiro de la Selección Colombia mediante un video de 3 minutos y 35 segundos. Después del Mundial, el mediocampista decidió cerrar su etapa internacional y concentrarse ahora en su carrera con Atlético Nacional.
“Hoy quiero hablarles desde el corazón. Después de muchos años, muchos partidos, muchas alegrías y también momentos duros, siento que llegó el momento de cerrar una de las etapas más importantes de mi vida, mi camino con la Selección Colombia”, expresó James al comenzar su mensaje.
Los números que deja el ‘10’
James disputó 131 partidos con la Selección Colombia y marcó 31 goles. Con esa cifra termina como el segundo máximo goleador histórico de la Tricolor, solamente por detrás de Radamel Falcao García, quien suma 36 anotaciones.

Además, sus 14 goles en Eliminatorias lo convierten en el máximo artillero colombiano en esta competición.
Su recorrido también quedó marcado por los Mundiales. James disputó 13 partidos en Copas del Mundo, récord para un futbolista colombiano, y convirtió seis goles, también la mayor cifra nacional en la historia del torneo.
Sus principales registros con la Tricolor quedan así:
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- 131 partidos con la Selección Colombia.
- 31 goles.
- Segundo máximo goleador histórico, a cinco tantos de Radamel Falcao García.
- 14 goles en Eliminatorias, máximo anotador colombiano.
- 13 partidos en Copas del Mundo, récord de Colombia.
- 6 goles mundialistas, máximo goleador colombiano en la historia del torneo.
A lo largo de su etapa con la Tricolor también se convirtió en uno de sus principales generadores de juego y en el máximo asistidor del equipo.
Brasil 2014: el Mundial que lo convirtió en leyenda
Si hay una imagen que resume la historia de James con Colombia, probablemente esté en Brasil 2014.
Con apenas 22 años, el mediocampista fue la gran figura de la Tricolor, que alcanzó los cuartos de final. James terminó el torneo con seis goles y conquistó la Bota de Oro como máximo goleador del Mundial.

Entre sus anotaciones estuvo aquella inolvidable volea frente a Uruguay, considerada una de las mejores de la competición y posteriormente reconocida con el Premio Puskás de la Fifa.
Su actuación también le valió un lugar en el equipo ideal del Mundial y terminó de convertirlo en el rostro de una generación que volvió a poner a Colombia entre las selecciones protagonistas del fútbol internacional.
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Una década defendiendo la camiseta
La historia de James con Colombia comenzó el 11 de noviembre de 2011, cuando debutó con apenas 20 años.
Desde entonces llegaron Eliminatorias Sudamericanas, Copas América y tres Mundiales. El ‘10’ utilizó la camiseta número 10 y, durante buena parte de ese camino, llevó también la cinta de capitán.
“Vestir esa camiseta fue un sueño, pero también una responsabilidad enorme”, afirmó.

Y explicó lo que significaba para él representar al país:
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“Cada vez que entré a una cancha entendí que no jugaba solamente por mí, jugaba por mi familia, por mis compañeros, por millones de colombianos que soñaban con todos nosotros”.
James también fue protagonista de la Copa América Centenario y del subcampeonato de la Copa América 2024, torneo en el que fue elegido como mejor jugador y estableció un récord de seis asistencias.
El legado que quiso dejar
Más allá de los goles y los récords, James aseguró que desde sus primeros años con la Selección tuvo una idea clara sobre el lugar que quería ocupar en su historia.
“Desde que llegué a la selección tuve un pensamiento muy claro, que el día que me fuera pudiera sentir que dejaba esa camiseta más arriba de como la encontré”, explicó.
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“Quería aportar, quería dejar huella, ayudar a que Colombia creyera que podía competir contra cualquiera. Hoy, mirando el camino recorrido, siento que lo conseguí”, añadió.
El mediocampista dejó claro que ese cambio no fue obra de un solo jugador.
“No fue solamente mío, fue de una generación completa, de muchos compañeros y de todo un país que volvió a soñar en grande”, señaló.
La deuda que quedó pendiente
Pero una carrera llena de momentos históricos también tuvo una ilusión que nunca pudo completar: levantar un título con la Selección Colombia.
James tuvo varias oportunidades en Copas América y Mundiales, pero el trofeo internacional siempre terminó escapándose.

La más dolorosa llegó en la Copa América 2024. Colombia alcanzó la final y quedó a un partido de terminar con esa espera, pero Argentina se quedó con el título y apagó una de las mayores ilusiones de James con la Tricolor.
Un último mensaje para Colombia
En su despedida, James reservó palabras especiales para sus compañeros, entrenadores y cuerpos técnicos, pero también para su familia, especialmente sus hijos Salome y Samuel.
“Muchas veces jugué por ellos, cuando estaba cansado, cuando había presión, cuando las cosas no salían como yo quería. Pensar en ellos siempre me ha dado una razón más para poder seguir”, confesó.
“Siempre quise que se sintieran orgullosos de su papá, no solamente por los goles o por los triunfos, sino por haber defendido a su país con amor, respeto y entrega”.

Después llegó el turno de agradecerle a Colombia. “A toda Colombia, gracias. Gracias por acompañarme durante tantos años. Gracias por celebrar conmigo, por sufrir conmigo, por exigirme, por apoyarme y por hacerme sentir su cariño en cada rincón del mundo”, expresó.
Y para quienes ahora tomarán el relevo, dejó un mensaje: “Que entiendan siempre el privilegio que significa vestir esa camiseta y que la defiendan con el alma”.
James cerró su despedida con una frase que resume su relación con la Tricolor: “Yo me voy tranquilo porque sé que le doy absolutamente todo”.
Y después, las últimas palabras: “Gracias por cada recuerdo. Gracias por cada abrazo. Y gracias por cada momento. Muchas gracias, Selección Colombia. Gracias, Colombia”.
Así termina una historia de más de 14 años. La del futbolista que llevó el ‘10’, fue capitán, brilló en Brasil 2014 y convirtió su zurda en uno de los grandes símbolos de la Selección Colombia.
Los números quedarán escritos. También las imágenes. Pero, sobre todo, quedará la sensación de haber visto a uno de los futbolistas más determinantes en la historia de la Tricolor.
















