Juan Plata fue un gran docente del colegio Salesiano y de la UTS, que dedicó su vida a formar generaciones.

Con profundo pesar, la comunidad académica del Instituto Tecnológico Salesiano Eloy Valenzuela de Bucaramanga confirmó la partida del profesor Juan de Jesús Plata Torres, un maestro cuya vida estuvo estrechamente ligada a la educación, a la formación de jóvenes y al noble oficio de enseñar.
“Platica”, como le decíamos de forma cariñosa los alumnos y ‘profes’, se graduó en 1977 y, un año después, en 1978, comenzó su labor docente, dando inicio a una trayectoria que dejó huellas profundas en varias generaciones de estudiantes.
En el Instituto Tecnológico Salesiano Eloy Valenzuela orientó el área de Mecánica Industrial, transmitiendo no solo conocimientos técnicos, sino también valores, disciplina, responsabilidad y el amor por el trabajo bien hecho.
Su vocación de servicio también lo llevó a ejercer como docente en la Universitaria Tecnológica de Santander, UTS, donde continuó aportando su experiencia y sus conocimientos a la formación de nuevos profesionales.
A los 71 años, el profesor Juan Plata emprende su último viaje, dejando tras de sí el recuerdo de un hombre dedicado a la enseñanza y de un educador que forma parte de la historia de quienes tuvimos el privilegio de ser sus alumnos.
Durante sus últimos años afrontó con entereza las dificultades propias de una condición de salud como el Parkinson, una circunstancia que acompañó su vida sin borrar jamás su dignidad, su vocación ni el respeto que siempre inspiró como maestro.

También lo recordaremos en sus facetas más personales: por su cariño a su familia, conformada por su esposa, Lilia Flórez, y por sus hijos Juan Alberto, Jenny Patricia y Luis Jesús, y por esa pasión futbolera que compartía con orgullo como hincha del Atlético Bucaramanga.
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El pasado domingo, durante su sepelio, familiares, amigos, colegas y personas que lo conocieron le dieron el último adiós. Hoy, sus antiguos estudiantes queremos unir nuestras voces a ese sentimiento de despedida y decirle, desde la memoria y el afecto, que su labor no termina con su partida.
Porque un maestro permanece en las vidas que ayudó a formar. Permanece en las enseñanzas que alguna vez impartió, en los conocimientos que compartió y, sobre todo, en el recuerdo de aquellos jóvenes que un día estuvieron frente a él en un aula o un taller y que hoy, convertidos en egresados, reconocen el valor de su legado.
Profesor Juan Plata: gracias por enseñar, por formar y por dejar una huella que el paso de los años no podrá borrar.
Los egresados del Instituto Tecnológico Salesiano Eloy Valenzuela de Bucaramanga lamentamos profundamente su pérdida y expresamos nuestra solidaridad y afecto a sus hijos, familiares, amigos, colegas y a todos quienes hoy sienten su ausencia. Que descanse en paz. Su memoria seguirá viva en sus alumnos y en las generaciones que ayudó a formar.
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