Reporte de riñas y enfrentamientos a la Línea 123, persecuciones, capturas y una ronda por las Estaciones de Policía de la ciudad, fueron registradas por Vanguardia Liberal junto a las autoridades la noche del sábado y la madrugada del domingo. Estas fueron algunas de las situaciones que se presentaron en la ciudad en 10 horas de actividad nocturna.
Publicado por: Xiomara Montañez Monsalve xmontanez@vanguardia.com
La cita que Andrés Dueñas Galán, de 23 años, tenía con su novia y unos amigos el sábado por la noche nunca se cumplió. Alias Vidrios, fue el encargado, al parecer, de quitarle su último respiro. Dueñas Galán sólo alcanzó a llegar a la esquina de un restaurante ubicado en la calle 203 con carrera 40 del barrio Los Andes, cuando se encontró con Vidrios. Allí según los vecinos, tuvieron un intercambio de palabras, insultos y amenazas. 'Vidrios estaba como loco', dijo una mujer del barrio. 'Creo que estaba trabado porque tenía cara de odio. Tenía ganas de pelear, como siempre. Andaba que se daba con alguien', añadió. Por varios minutos el tropel fue calmado y los jóvenes se separaron. Dueñas Galán se montó en una motocicleta y aceleró para irse del lugar. Vidrios, relataron los testigos, entró al restaurante. De un momento a otro se oyó una fuerte frenada de la motocicleta en toda la cuadra. Vidrios, al parecer, salió disparado del restaurante, saltó sobre Dueñas, alzó su mano derecha y con fuerza enterró una primera cuchillada en el pecho del joven. Sin respirar, sacó el cuchillo y con pulso acertó en el corazón de Dueñas otra puñalada. El cuerpo de la víctima se descolgó de la motocicleta y el presunto victimario se dio a la fuga. Unas cuadras adelante fue detenido por la Policía. Finalmente, llegó una de las amigas que había quedado de encontrarse con Dueñas y al ver a su amigo temblando y sangrando en la calle, corrió a auxiliarlo. 'Grité para pedir ayuda. Sólo vino una persona. Alcé a Andrés de la parte de arriba y la otra persona lo cogió de los pies. Lo montamos a un carro y nos fuimos para la clínica. En una curva cerró sus ojos y murió'. Lo poco que se conoce de alias Vidrios, según relataron residentes del sector, es que no le gustaba que alguien se le atravesara en su andar, que buscaba problemas todo el tiempo y que no oía consejos de nadie. De Andrés Dueñas les queda que fue un buen compañero, un mecánico excelente y buen mozo. La ley del más fuerte, al parecer, volvió a imperar en este caso, así como en los 77 sucesos fatales que a la fecha han sido registrados por las autoridades en lo que va del año. Esta historia como otras acontecidas la noche del sábado y la madrugada del domingo, fueron registradas por Vanguardia Liberal y la Policía Metropolitana de Bucaramanga. Durante casi 10 horas de recorrido se sumaron otros casos también marcados por la intolerancia y las agresiones. 8:30 p.m.: Pelea entre Andrés y alias Vidrios Cuando llegué a encontrarme en el Comando de la Policía de Bucaramanga con el grupo de patrulleros de la Línea 123 que tomaba el turno de las 9:00 de la noche del sábado hasta las 7:00 de la mañana del domingo, la pelea entre Andrés y Vidrios ya era histórica. Ni los policías ni yo teníamos conocimiento de lo ocurrido. Sin embargo, sabíamos que la noche sería dura y que otras riñas se registrarían especialmente en la madrugada del domingo. Luego de la formación de los policías en la sala del Sistema Integrado de Emergencias y Seguridad de la Policía 123, coordinada por el Teniente Coronel William Fandiño Quintero, todos tomaron sus puestos de control.El foco de atención esa noche era Girón, que se encontraba de fiestas. El Teniente Fandiño les recordó que durante todo el fin de semana habría restricción en la circulación de motocicletas y que a lo mejor, muchas peleas y accidentes se registrarían por el exceso en el consumo de alcohol. Para poder oír las llamadas, el Teniente instaló en el computador del patrullero Cristian Cáceres unos parlantes. Otro patrullero desde su computador y con el micrófono de diadema me dijo: 'Ya hay varios casos. Parece que hubo un muerto en Floridablanca'. Decidí indagar y me encontré con el caso de Andrés y Vidrios. No sabía quién había sido el herido y menos su agresor. Hasta ese momento se conocía que, al parecer, había un capturado y un hombre muerto por dos puñaladas en el pecho. 'Patrullero Cáceres buenas noches, ¿en qué puedo ayudarlo?'. Así respondió este policía la primera llamada de la noche. Como todas las 12 siguientes, recibidas en menos de un minuto, ésta también fue colgada. Aprovechó para contarme que lleva dos años en el lugar, que la gente que llamaba a Línea 123 fallaba mucho porque no daba direcciones claras y que además, gastaban mucho tiempo haciendo bromas. En ese momento nuestra charla es interrumpida. -'Policía Nacional habla el patrullero Cáceres ¿en qué puedo servirle?'. - 'Me van a matar, me van a matar, vengan'; sueltan una carcajada y cuelgan. 'Despreocupado', dijo, 'era un niño. Siempre llaman y lo peor es que sus mamás los ponen a decirnos groserías'. El tiempo siguió pasando y aún no oía el primer reporte de riñas atendido por Cáceres y tampoco se tenía nuevas noticias sobre el caso de Los Andes. Mientras tanto soportámos las burlas y las pegas de la comunidad. -'Oiga tombo, se me cayó el Internet, venga y me lo repara'. -'Se me olvidó el número del buzón del celular, ¿me lo regala?'-'Señor, véndame una libra de arroz, papa y yuca (risas)'.- '¿Será que me hace una recarga al celular de $3 mil? Este es el número 317 890'- 'Sapo, morirás'.En medio de risas nos llegaron noticias. 'Necesitamos que venga la Policía a Los Andes en Floridablanca. Los compinches de Vidrios, el que mató a Andrés, están rodeando la cuadra en motos buscando a la familia del difunto'. Una mujer asustada fue la que dio la alerta. Desde ese momento los llamados de riñas no dieron tregua. -'Acá en el barrio Laureles, junto al polideportivo, hay un hombre herido con un puñal'. -'Mande una patrulla que mi vecino le está cascando a la mujer. La va a matar'. -'Dos hombres se están dando cuchillo en la gallera de La Feria. Manden Policía'.Para el patrullero Cáceres esto era pan de cada día. 'Y eso que hasta ahora, las 11:00 p.m., todo está calmado', asegura. 11:30: Alias Vidrios fue capturadoMe trasladé de mesa y me fui a conversar con el patrullero Galvis, quien me dio un reporte de riñas de sus dos horas de turno. Me dice que se registró una en el barrio San Cristóbal de Piedecuesta, que un hombre fue herido con arma blanca junto al colegio La Normal; que una familia se agarró a cuchillo en el barrio Monteverde; que en un bar ubicado frente a Sanandresito La Isla, un hombre fue atacado con cables de corriente y palos; que en el barrio La Joya una mujer pidió auxilio porque su esposo la estaba golpeando y que en Campo Hermoso dos jóvenes se agarraron a golpes en la vía pública.El momento se suavizó un poco cuando entraron otras llamadas. -'Es desde Provenza mano. Mande una patrulla porque acá hay una vagamenta fumando marihuana en la cuadra'.-'Llamo desde la carrera 5 con calle 9. Desde hace un mes pusieron una iglesia evangélica y no hacen sino gritar. No saben cantar esto es un bullerón completo. Hagan algo, mano'.En medio de otras riñas como la que se vivió en el asentamiento Rincón de Paz, cambuche 17, donde dos hombres se agredieron a cuchillo, y en la que un hombre fue herido en una pelea por arma blanca en la cancha de fútbol de Villabel, al sur de la ciudad, se conoce de la captura de alias Vidrios. 'El joven fue trasladado a la estación de Floridablanca. Al parecer, tiene antecedentes por porte de armas y consumo de drogas. Al que agredió se murió', escuché por radio. Otro patrullero de apellido Montañez, también me hizo recopilación de sus llamadas. 'Se han registrado riñas en Cañaveral, Villabel, Morrorico, Villarosa, Norte, Kennedy, La Esperanza, la Cumbre, Villa Luz y el Reposo. La mayoría son peleas entre borrachos y escándalos en la vía. Es la 1:00 de la mañana, faltan más', asegura. 2:00 de la mañana, riña en vivo y en directoMientras esperaba a la Teniente Coronel Zorayda Vargas Córdoba, con quien haría el recorrido de control esa noche por las distintas Estaciones de la ciudad, las cámaras de seguridad registran una nueva riña en la calle 36 con carrera 15. Dos hombres sin camisa se enfrentaron. Uno dio saltos y bailó en zigzag provocando con un cuchillo de aproximadamente 20 centímetros al otro.El segundo hombre dominó con gran habilidad una correa negra, la enrolló en su mano, la pasó por su espalda y al lanzar el latigazo atrapó de manera instantánea la muñeca del otro hombre. El enfrentamiento se extiendió por varios segundos. En un descuido, el hombre del cuchillo logró cortar al de la correa. El último, sin pensarlo, lanzó nuevamente la tira de cuero y le pegó en uno de los brazos con la hebilla. Los policías, quienes veían el terrible espectáculo desde las cámaras, alertaron al patrullero que estaba en la zona y éste llegó de inmediato al lugar. Ante la llegada de los motorizados, los hombres se separaron. El que tenía el cuchillo comenzó a hablarle al policía y hábilmente soltó el arma en medio de la basura de la calle. Sin embargo, los patrulleros que estaban en las cámaras le informaron a su compañero. El hombre de la correa retrocedió tres pasos viendo lo que pasaba. El que se llevó la peor parte fue un pequeño perro. El enfurecido hombre le lanzó una fuerte patada al animal que lo disparó sobre el pavimento. Finalmente, la policía también lo capturó y la correa, el cuchillo y el otro hombre fueron conducidos a la estación del Centro. 3:00 a.m. Alias Vidrios, confirmado, está tras las rejasEl Mayor William Quintero Salazar, encargado de la Estación de Policía de Floridablanca, reportó vía radio a la Teniente Coronel Vargas que el joven de 23 años, presunto agresor de Andrés Dueñas Galán, estaba detenido en su estación. Tomamos la camioneta y nos dirigimos al lugar. En medio de lágrimas, parada debajo de la única farola que había en la entrada de la Estación, estaba la madre de alias Vidrios rogándole a los policías que la dejaran entrar. La mujer de media estatura y de pelo negro, se aferraba a la baranda de la entrada. Ya dentro de la Estación, el Mayor Quintero narró los hechos. 'Se presume que el agresor corrió hacía un restaurante cercano y allí le entregaron un cuchillo. Con eso fue que agredió a Dueñas. Dos puñaladas en el pecho recibió la víctima', añadió. El joven homicida permanecía en el calabozo. Vestía una camiseta gris con un estampado claro en el pecho, llevaba una cachucha y tenis blancos. No dijo una sola palabra. 'Mijo se tiró la vida con lo que hizo. ¿Qué va a hacer ahora? Esto es algo duro para toda su familia. ¿Por qué llegó a ese extremo?', le pregunta la Coronel Vargas.El momento sirvió para conocer otros antecedentes de Vidrios. Para los patrulleros esta no era la primera vez que el joven cometía un delito. En varias oportunidades había sido llevado a la Estación por sus riñas y agresiones a vecinos del sector de Los Andes. Lo último que supimos es que sería llevado a la Cárcel Modelo el domingo y que su proceso de judicialización seguiría hasta que se conocieran las causas del enfrentamiento. A las 5:00 de la mañana terminó mi recorrido con la Policía, pero antes visitamos las estaciones de Piedecuesta, Girón, Las Américas y el Centro. Cada lugar reveló una historia igual o parecida a la de Andrés Dueñas y alias Vidrios, marcadas por la agresión, el maltrato y la falta de tolerancia. En todas hubo sangre, capturados y más de un arrepentido.2:30 a.m. Un disparo perdido lo despertóGirón, a pesar de estar invadido por la neblina, siguió de fiesta. Los conciertos terminaron así como la rumba, pero aún quedan personas en el casco antiguo haciendo planes. El primer reporte que recibe la Coronel Vargas al entrar a la Estación de Policía es el de un joven de 16 años herido. 'El joven estaba durmiendo en su casa, ubicada cerca al parque Las Palomas (Portal Campestre), y en la calle un grupo de personas, que iba en camionetas Toyota y Mazda, dieron tiros al aire. Para desgracia del menor, una de las balas llegó hasta su casa y se alojó en uno de sus muslos. El sueño de toda la familia se interrumpió. Su padre asustado salió a pedir ayuda y llamó a la policía a reportar lo sucedido. Sin embargo, ya era demasiado tarde. Todos habían escapado y nunca dieron con el paradero de los vehículos color blanco.3:20 a.m.:'No tuvimos la culpa'En la entrada de la estación de Policía de Piedecuesta, un joven se revolcaba en las escaleras del dolor, mientras otros dos jóvenes lo consolaban. Y no era para menos, el joven tenía varias heridas en la espalda, como si lo hubiera atacado una fiera. Para su fortuna ya no sangraban, pues había sido atendido en el hospital de la zona. Las lesiones, estéticamente mal cosidas, daban la impresión de reventarse en cualquier momento. 'Mi primo tiene 17 años. Estábamos tomando en el parque cuando una mujer conocida como alias Terrazas nos atacó. El pobre llevó del bulto y por defendernos terminó herido'. Esto narró uno de los jóvenes a la Coronel Vargas. ¿Por qué lo hirieron?, le pregunté. 'No sé, no hicimos nada. Nos tocó quedarnos acá porque Terrazas y otro tipo nos están buscando', aseguró. Finalmente, me respondió uno de los patrulleros. 'Ellos, al parecer, también hirieron a otro hombre que acompañaba a esta mujer. Los buscan para vengarse'.3:40 a.m.: 'Yo también te quiero'En la Estación de Piedecuesta, sentados en una silla y en medio de la oscuridad, una pareja se reconciliaba luego de haber sido detenida por protagonizar una pelea en la calle. 'Dos mujeres se agarraron por un tipo, se golpearon y una se alcanzó a ir. A la que quedó la trajimos con el hombre para calmarlos', narró el patrullero. Al parecer la reconciliación iba viento en popa. 'Yo también te quiero, pero eres muy perro', decía la dama. El hombre por su parte, agregó, 'no importa, yo también te quiero'. No entendí qué otras cosas se decían y menos si entre ellos se comprendían. Su estado de embriaguez era tal que si se soltaban las manos terminaban tirados en el piso.2:40 a.m. El borracho conflictivoVarios fueron los detenidos que llegaron a la Estación de Policía de Girón luego del sábado de ferias en Girón. A uno en particular, no se le entendía ni media palabra de lo que decía. Su hermana con los ojos llenos de lágrimas, de pie en la entrada de la Estación con otro hombre, suplicaba a los patrulleros para que lo soltaran. 'Él es un hombre de bien, sólo se tomó unos traguitos', decía la mujer. Irrumpieron en la escena tres jóvenes llevados por otros patrulleros. El motivo de la detención: involucrados en una pelea callejera. El más joven de todos fue el que 'llevó del bulto', como dicen popularmente. Tenía varios golpes en el rostro y su camisa completamente rasgada. Los otros dos, al parecer, no podían creer lo que sucedía, y sus caras de asombro al verse rodeados de cinco sujetos más detenidos y el borracho, apenas respiraban. Esa noche de sábado cerró con 27 motocicletas inmovilizadas (a pesar de la restricción impuesta a estos velocípedos por las ferias) y 38 detenidos por peleas callejeras. Más se demoró la Coronel Vargas en mirar el informe de los patrulleros, que los detenidos en comenzar a pelear. En un abrir y cerrar de ojos el borracho se despertó y comenzó a insultar a los patrulleros. Su altanería estresó a toda la estación. No valieron las súplicas de sus familiares y las buenas intenciones de la Coronel. Como reprimenda le tocó dormir esa noche en la estación.LISTARiñas registradas en la línea 123 Enero: 7195 Febrero: 6678Marzo: 7109Abril: 6539 Mayo: 7546Junio: 6809 Julio: 6385 Al 13 de agosto: 2856 Datos: Policía Metropolitana de Bucaramanga.













