Mundial de Fútbol
Sábado 16 de junio de 2018 - 05:45 PM

Nunca conocí a mi padre: La historia de un hincha argentino

Esta es la columna de Felipe Zarruk, enviado especial de Vanguardia Liberal al Mundial de Fútbol de Rusia 2018.

Historias que nuestro enviado especial a Rusia se encuentra caminando por Moscú. (Foto: Archivo/VANGUARDIALIBERAL)
Historias que nuestro enviado especial a Rusia se encuentra caminando por Moscú. (Foto: Archivo/VANGUARDIALIBERAL)

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Publicado por: Felipe Zarruk

Entre los muchos desórdenes que ha causado en nuestro organismo el cambio de uso horario. Las 8 horas de diferencia causan el efecto de dormir poco ya que a las 10 de la noche se oculta el sol y a las 4 horas y media está regresando.

Producto de ese desvelo salí a caminar un poco a un supermercado que no cierra nunca y al regresar me encontré en la parte externa del hotel que reposa cerca a la espectacular avenida Leningradsky, a un argentino que reside en Londres hace años y cuyo nombre suena medio artístico: Gabriel Tossi. 

Mientras conversábamos de fútbol en medio de la noche blanca como se le conoce aquí, por algún motivo tocamos el tema familiar y allí éste bonaerense criado en Mar del Plata me soltó una historia que sacudió hasta las entrañas del metro de Moscú, que se desliza ruidoso por debajo de nuestras camas. 

Corría el año 1976 y tan pronto el teniente general Jorge Videla y su junta militar derrocaron a Estela Martínez de Perón el 24 de marzo de 1976, le dieron camino a una dictadura sangrienta que llenó de terror a un pueblo, el cual terminó sometido ante toda clase de vejámenes, torturas y desapariciones. 

Don Luis Tossi, el padre de Gabriel, era médico psiquiatra al igual que su esposa y entre los dos existía un acuerdo que si alguno de ellos no llegaba a casa después de las 6 de la tarde, el otro se iría con los chicos (Gabriel y su hermano mayor) a un hotel que sólo los dos conocían y aguardarían allí hasta poder comunicarse y salvar sus vidas.

Doña Marta miró el reloj y al ver que eran las 10 de la noche y su esposo no llegaba, tomó su cartera y corrió como Maradona gambeteando ingleses para esquivar la muerte y se refugió en su escondite secreto.

Al otro día regresó a casa y los vecinos le contaron que a la media noche llegó un pelotón de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada Argentina) y revolcaron hasta los cimientos de la casa.

Doña Marta regresó al pequeño hotel, buscó a sus hijos y se refugió en Mar del Plata en donde los chicos crecieron lejos del peligro y años después en 1991, estando sentados en el living room de su casa y cuando la dictadura había terminado, el periodismo argentino entrevistó a uno de los pilotos de los famosos 'vuelos de la muerte', los cuales comandados por Videla, Agosti y Viola, ordenaban arrojar al Río de la Plata los cuerpos de quienes consideraban sus enemigos.

Uno de esos cuerpos fue el de "Yiyo" Tossi, padre de Gabriel quien 42 años después aquí en Moscú, luciendo su camiseta argentina, la cual le sirve de abrigo, libre de odio y rencor alguno, dice que quisiera conocer a su padre ya que nunca lo pudo hacer y que espera algún día poder abrazarlo.  

Yo lo hice por don "Yiyo", porque su historia me sacudió hasta la médula y terminé ocultando mis lágrimas en medio de los lentes que usaba en aquél momento. Relatos que sólo afloran cuando hablamos de fútbol, que es lo único que nos tiene aquí. 

Publicado por: Felipe Zarruk

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