Mientras las grandes estrellas acaparan portadas y millones de aficionados siguen cada movimiento de las selecciones favoritas, una de las historias más conmovedoras del Mundial 2026 llegó desde Cabo Verde. Su protagonista es Josimar Dias, ‘Vozinha’.

Mientras las grandes selecciones acaparan titulares y las figuras multimillonarias concentran los reflectores, el Mundial siempre encuentra espacio para historias que recuerdan por qué el fútbol es el ‘juego del pueblo’. Una de estas tiene nombre propio: Josimar Dias, más conocido como Vozinha.
El guardameta de Cabo Verde se convirtió en uno de los protagonistas inesperados de la Copa del Mundo después de liderar los históricos empates de su selección frente a España y Uruguay (duelo en el que además, el equipo africano anotó su primer ‘tanto’ en la historia de los Mundiales). Hasta antes del torneo, Vozinha era prácticamente un desconocido fuera de África y Portugal.
La incertidumbre no era una novedad en su vida. Durante años recorrió el fútbol de ascenso buscando oportunidades que muchas veces parecían no llegar.

De hecho, no logró convertirse en futbolista profesional hasta los 25 años, una edad en la que muchos jugadores ya alcanzan la madurez de sus carreras. Antes de eso, alternó el deporte con otras ocupaciones y construyó su camino lejos de los focos.
Quizá por eso sus lágrimas al finalizar el primer encuentro de su selección en la Copa del Mundo tuvieron un significado especial. Eran la expresión de una vida marcada por la perseverancia, los sacrificios y la convicción de seguir adelante cuando el fútbol parecía cerrar puertas.
Un viaje inesperado gracias a la repentina ‘fama’
Si distintas atajadas convirtieron a Vozinha en una de las revelaciones del Mundial, la historia que vino después, terminó de conquistar a miles de aficionados alrededor del planeta.
A sus 40 años, el guardameta de Cabo Verde se había convertido en el segundo jugador de mayor edad en debutar en una Copa del Mundo y acababa de ser elegido como la figura del histórico empate frente a España. Las cámaras lo buscaban, las entrevistas se multiplicaban y sus redes sociales crecían a un ritmo impensado. Sin embargo, en medio de la euforia, había algo que le faltaba: su madre no estaba allí.
Las exigencias migratorias para ingresar a Estados Unidos habían impedido que Ana Cándida, junto a otros familiares, pudiera acompañarlo en el partido más importante de su carrera. Mientras millones de personas celebraban la actuación del arquero, él seguía esperando poder compartir ese momento con quien había estado presente mucho antes de que existieran los estadios llenos, las transmisiones internacionales y los reconocimientos.
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Pero el fútbol, a veces, también encuentra formas inesperadas de recompensar la paciencia.
La repercusión mundial de su historia permitió que la familia recibiera asesoría para adelantar el proceso migratorio y, días después, Ana Cándida consiguió la visa para viajar a Estados Unidos. Dos días antes del segundo partido de Cabo Verde en el Mundial, emprendió un viaje que jamás imaginó realizar.
“No tenía ni siquiera pasaporte. Es la primera vez que salgo de Cabo Verde”, contó emocionada al equipo de prensa de la Fifa.
Su llegada transformó por completo la experiencia de Vozinha en el torneo. Esta vez, cuando saltó al campo para enfrentar a Uruguay, pudo hacerlo sabiendo que su madre estaba en las tribunas.
Ana cantó, celebró y compartió con otros aficionados la alegría de ver a su hijo defendiendo el arco de su país en el escenario más importante del fútbol. Incluso tuvo la oportunidad de coincidir con dirigentes y representantes del deporte mundial.

“Fue muy emocionante. Sentía que el corazón se me iba a salir del pecho. Hoy la suerte estuvo de nuestro lado. Nuestro corazón está con nuestro país y con todos los que creyeron después del primer partido. Tenemos fe y esperanza. Estoy orgullosa de Cabo Verde”, expresó.
Luego, al hablar sobre su hijo, resaltó algunos de sus momentos y la felicidad por lo que está viviendo.
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“Es maravilloso, absolutamente maravilloso. No tengo palabras para describirlo. Él ha pasado por muchas cosas para llegar hasta aquí”, concluyó.
La historia de Cabo Verde en el Mundial aún tiene un capítulo por escribir. El próximo viernes 26 de junio, la selección africana disputará su último partido de la fase de grupos cuando se enfrente a Arabia Saudita en el Estadio de Houston, a partir de las 7:00 p. m. (hora colombiana).
Cabo Verde llega a la última jornada con opciones de seguir soñando con el paso a la siguiente ronda.











