El parte médico confirmó una fractura en la pierna izquierda y posterior cirugía.

El silencio que cayó sobre la pista de Cortina fue tan abrupto como la caída. En los primeros metros del descenso olímpico, cuando apenas habían pasado trece segundos desde la largada, Lindsey Vonn volvió a encontrarse cara a cara con el drama que tantas veces ha desafiado en su carrera. Esta vez, sin embargo, el golpe fue demasiado fuerte incluso para una leyenda.
La esquiadora estadounidense, de 41 años, se fue violentamente al suelo en una de las secciones iniciales del recorrido, quedando tendida sobre la nieve entre gritos de dolor que helaron al público presente en meta. La imagen de su cuerpo inmóvil, en una posición antinatural, encendió de inmediato las alarmas en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026.
La evacuación fue inmediata
Vonn fue retirada de la pista en helicóptero y trasladada primero al Hospital Codivilla Putti de Cortina, donde recibió las primeras atenciones médicas. Horas más tarde, y ante la gravedad del cuadro, fue llevada al Hospital Ca’ Foncello de Treviso en un vuelo de aproximadamente 30 minutos.
A terrible silence, unbelievable. A dramatic ending. Lindsey Vonn, who competed despite her injury, suffered a terrible accident.
— Melina Avelia (@EliaMelinna) February 8, 2026
Oh queen, why did you have to do this? Even those who know almost nothing about this sport know your life, know that you are a legend of this sport.… pic.twitter.com/6cSzP0FRXJ
Según el comunicado médico oficial, la campeona olímpica fue sometida a una cirugía por una fractura en la pierna izquierda, la misma extremidad que había sufrido un fuerte traumatismo días atrás durante una prueba de la Copa del Mundo en Crans Montana. Tras la intervención, los especialistas confirmaron que Vonn permanece en cuidados intensivos, aunque aclararon que su vida nunca estuvo en peligro.
Desde la organización destacaron la rapidez del operativo de rescate. Annalisa Raffin, técnica del servicio de helicópteros de Cortina, explicó que el equipo médico se activó de inmediato tras recibir la alerta, calificando la evacuación como “una operación especialmente delicada”.
El accidente de Lindsey Vonn no solo marcó el descenso femenino, sino que dejó una sombra de preocupación sobre los Juegos. Para muchos, el golpe representa un final abrupto y doloroso para la participación olímpica de una de las figuras más emblemáticas del esquí alpino, una atleta que hizo de la resiliencia su sello, pero que esta vez deberá enfrentar la batalla más dura fuera de la nieve.











