El título de Egan Bernal en el Tour de Francia tiene una historia que lo respalda.

Publicado por: Ángel Oswaldo Contreras Sabogal
Esa frase que Egan Arley Bernal Gómez, le dijo al periodista Juan Charry de ESPN, al término de la penúltima etapa del Tour de Francia en Val Thorens, encierra claramente la dimensión de la conquista que está por sellar hoy este joven ciclista cundinamarqués: coronarse campeón de la carrera por etapas más prestigiosa del ciclismo mundial.
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Y no era para menos, pues al cruzar la línea de sentencia de la penúltima fracción, Bernal todavía era realmente consciente y no se creía la hazaña que acababa de conseguir, pues sólo reaccionó y tuvo su primer contacto con la realidad cuando su compañero y actual campeón del Tour de Francia, Geraint Thomas, le dio la mano, lo felicitó y le dio unas cuantas palmadas en la espalda.
Y en ese instante, fue que el joven ‘maravilla’ respondió: “en ese momento, cuando me voltea a mirar, me sonríe y me da la mano, dije ¡mierda, creo que gané el Tour de Francia!”.
Claro que para que Bernal sea oficialmente campeón del Tour de Francia 2019 deberá recorrer hoy los 128 kilómetros de la última etapa.
Esos 128 kilómetros que separan a Egan y a Colombia de tener a su primer campeón del Tour de Francia, serán como el paseo de la victoria de Bernal, que lo llevará hasta los Campos Elíseos en París, para ser coronado como el nuevo ‘rey’ de la ‘Grande Bouclé’.
La historia
Sin embargo, este título, el del Tour de Francia, que se le negaba al ciclismo colombiano desde que el primer ‘escarabajo’ llegó al Viejo Continente, se empezó a labrar en la década de los 60.
El antioqueño Giovanni Jiménez, fue el pionero del ciclismo colombiano, fue a Bélgica, en donde se terminó de formar como ciclista en los años 60. Incluso compitió en España.
A comienzos de los años 70, fue el turno del legendario Martín Emilio ‘Cochise’ Rodríguez, quien recaló en el Bianchi italiano que comandaba Felice Gimondi.
Después fue, con un paso fugaz, Rafael Antonio Niño, quien compitió en el Jolly Ceramica de Italia.
Luego llegaron las participaciones de los equipos nacionales en el Baby Giro (hoy Giro de Italia sub 23) y en Tour de l’Avenir a mediados de los 70, con ciclistas como Norberto ‘Cacerolo’ Cáceres y Gonzalo Marín, entre otros.
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Más tarde llegaron, Alfonso Flórez Ortiz, José Patrocinio Jiménez, quienes empezaron a confirmar la calidad del ciclismo colombiano en Europa al empezar a ganar carreras.
Después fue el turno de Luis Herrera, Fabio Parra, Francisco ‘Pacho’ Rodríguez, Martín Ramírez, en los 80, quienes, no sólo se codearon con los mejores del mundo, sino que los derrotaron en su territorio. Para la década de los 90, brillaron Álvaro Mejía y Oliverio Rincón, quienes mantuvieron vivo el nombre de Colombia en Europa.
Ya en el nuevo milenio, fue el turno de hombres como Víctor Hugo Peña, Santiago Botero, Mauricio Soler, quienes siguieron dándole lustro al ciclismo colombiano.
Y en esta nueva década fue el turno de hombres como Nairo Quintana, Rigoberto Urán, Esteban Chaves y Miguel Ángel López.
Y ahora, es el turno de Egan Bernal, denominado como la ‘bestia’ por un diario deportivo europeo por allá en 2016, cuando apenas el joven ciclista se unía al equipo Androni-Giocattoli del italiano Gianni Savio.
Y así, muy rápidamente Bernal está a punto de darle al ciclismo colombiano el prestigioso título que le hacía falta, el del Tour de Francia, que se unirá a los de la Vuelta a España y del Giro de Italia.
















