Durante su visita a Bucaramanga, el embajador de Alemania en el país, Günter Kniess aseguró que el Tratado de Libre Comercio con Europa permitirá fortalecer los lazos económicos.

Publicado por: GUSTAVO GALLO MACHADO
A Günter Kniess, embajador de Alemania en Colombia, le gustaría recorrer los caminos de Lengerke para recuperar los lazos que por muchos años existieron entre su país y Santander.
Por eso asegura que hay que recuperar ese patrimonio histórico y en su reciente visita a Bucaramanga se fue con ese compromiso.
Pero no fue el único pues el diplomático regresó a Bogotá gratamente sorprendido por lo que encontró en la ciudad y el departamento, ya que en su concepto, la región es una joya escondida que está por descubrir.
En entrevista con Vanguardia Liberal, el embajador Kniess se declaró gratamente sorprendido por la situación económica y social del departamento.
Además, dice que en su maleta se llevó varios proyectos santandereanos para promoverlos con inversionistas alemanes y destacó que las relaciones entre Colombia y su país van hacia otro nivel gracias al Tratado de Libre Comercio con Europa.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
Vanguardia Liberal: ¿Hacia dónde van las relaciones entre Colombia y Alemania teniendo en cuenta la reciente visita del presidente alemán Joachim Gauck?
Günter Kniess: Las relaciones siempre evolucionan y el solo hecho de que el presidente de Alemania hubiera visitado a Colombia es un hecho sin precedentes. Él estuvo muy impresionado con todo lo que vio en Bogotá y Medellín. Como resultados concretos, en lo comercial y económico creamos el Consejo Empresarial Binacional. Parte del trabajo de las embajadas y de la Cámara Colombo-alemana es la creación de una institución que tiene el objetivo de llevar las relaciones a otro nivel, además de intensificar la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea.
VL: Cuando usted habla de las relaciones a otro nive,l ¿a qué se refiere con eso?
GK: En los últimos años han aumentado las inversiones alemanas en Colombia. Lo que buscaremos es maximizarlas. Hace unos tres años había 60 empresas con capital alemán, ahora son 80. La visita del Presidente ayudó a cambiar un poco la imagen que se tiene de Colombia en Alemania pues siempre que hablo con empresas interesadas en invertir, hay cierta reticencia a establecerse en el país. Me parece que falta un empujón y un detonador de esto puede ser el TLC y otro elemento clave es el final del conflicto armado gracias a un acuerdo que salga de las negociaciones de La Habana. Una vez que se abra este camino, habrá un cambio muy fuerte.
VL: Precisamente, sobre los diálogos de La Habana ¿cómo ve ese proceso con las Farc, al que se le añade un elemento adicional, el interés del ELN por negociar con el Gobierno?
GK: Vemos con muy buenos ojos que se firme un acuerdo y que se llegue al final del conflicto armado. Sé que aquí hay mucho escepticismo, pero para que Colombia llegue a ser una nación próspera, no hay otra salida que terminar el conflicto armado y desarrollar el territorio. Por eso apoyamos ese proceso. Respecto a quién entra o sale de la mesa de conversaciones, eso les corresponde a los colombianos.
VL: Volviendo a temas comerciales, hay mucha expectativa respecto a la entrada en vigencia del TLC con Europa ¿Qué pueden esperar los empresarios colombianos y santandereanos de ese acuerdo?
GK: Lo que está escrito en el tratado, donde se facilitan los negocios, será muy importante para el inversionista. Puede que no sea de un día para otro el impacto, pero hemos visto el gran interés de los empresarios colombianos por Europa. Hay que hacer esfuerzos para que los inversionistas alemanes sepan más del país y un camino son las ferias comerciales. Conocí unos empresarios de la panela que hicieron un contrato importante en una feria en Alemania con inversionistas coreanos. Ese es un ejemplo de que hay que abrir las ventanas y los ojos hacia Europa.
VL: ¿Qué oportunidades ve para el departamento de Santander con Alemania?
GK: La marroquinería puede ser un buen producto de exportación, con estándares de calidad, con diseños atractivos y hay ferias especializadas en esa materia. En términos de inversión, visité una empresa aquí en Bucaramanga que pertenece al Grupo Bertelsmann y se llama Arvato y fui a su centro y es impresionante todo lo que tienen allí. Hoy dan empleo a unas 1.200 personas y esperan doblarlo para el fin del año. Puede que no sea el trabajo mejor remunerado, pero hay posibilidades de crecer al interior de la compañía. Además no son trabajos sencillos y por eso se requiere personal capacitado. En eso Santander tiene muchas ventajas, pues hay buena educación y muchas ganas de salir adelante. Para resumir, veo posibilidades muy buenas en el sector servicios y la marroquinería.
VL: Por muchos años Alemania y Santander han tenido fuertes lazos de hermandad. ¿Cómo reconstruirlos?
GK: Ese fue uno de los motivos para acercarme al departamento. Aquí hubo un polo de migración importante. Incluso tuvimos cónsul hasta hace unos 10 años. Pero de cierta manera los hilos se perdieron y una de mis ambiciones es retomarlos, acercarnos más. En esta visita a Santander me di cuenta de que hay un proyecto grandioso de reconstruir los caminos rurales de Santander como el Lengerke. Todavía no sé la manera, pero quiero meterme y por lo menos en lo personal, recorrerlos. Debemos recuperar ese patrimonio.















