Para los expertos, la lentitud en la erradicación conllevará a que la PC se propague por toda la zona central, un epicentro palmero de Colombia.

Publicado por: REDACIÓN AGROPECUARIA
El tiempo seco es fundamental para enfrentar cualquier problema fitosanitario, máxime si es el más complicado que se tiene en el país en el cultivo de palma.
Pues se tuvieron seis meses en los que la ausencia de lluvias fue una constante y en Puerto Wilches, donde se presenta el inóculo más agresivo de pudrición de cogollo, PC, no se erradicó una sola hectárea, cuando 25 mil hectáreas afectadas deben correr esa suerte.
De acuerdo con León Darío Uribe, vicepresidente de la junta directiva de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, la situación se torna más delicada con el pasar de los días y eso no lo ha querido entender el Gobierno.
“Se han erradicado hasta el momento 8 mil hectáreas pero aún falta por hacer lo mismo con otras 23 mil hectáreas para frenar la agresividad de la enfermedad que amenaza con seguir con las palmeras de Sabana de Torres y sur del Cesar; es decir, puede acabar con la zona central”, agregó.
Para el directivo, como existe tanta presencia de ese hongo, de las 3 mil hectáreas que se han sembrado con un híbrido, ya existen unas afectadas, teniendo en cuenta que ese agente contaminante es muy fuerte y muta de manera continua.
“La erradicación debe hacerse en temporada seca; ahora que aparecieron las lluvias, la enfermedad se vuelve a reactivar y será mucho más difícil su control”, advirtió Uribe.
Para el directivo, si bien es cierto que los empresarios han tenido pérdidas muy significativas, el mayor desastre económico lo sufrirán los trabajadores, pues se está acabando de manera acelerada la fuente de empleo.
“Puerto Wilches, que fue un emporio económico donde florecía el trabajo, hoy es una región golpeada y abandonada por el Gobier-no”, sentenció el vicepresidente de Fedepalma.
Revisión de créditos
Según Ludwing Otero Ardila, secretario de Agricultura de Santander, la junta directiva del Banco Agrario le devolvería a los palmicultores de Puerto Wilches su condición de sujetos de créditos, con el fin de reactivar sus siem-bras, las cuales fueron afectadas por PC.
Según el funcionario, el “Ministerio de Agricultura y el Banco Agrario se pusieron de acuerdo en revisar los créditos, mirar cómo se puede implementar una póliza de siniestro y también analizar la posibilidad de incluirlos en el Fondo Agropecuario de Garantías (FAG) y en el Fondo de Solidaridad Agropecuaria (Fonsa), y se planteará la opción de la compra de cartera morosa o créditos siniestrados por parte de Finagro”.














