El avance del proyecto es de 90 kilómetros de doble calzada habilitada. En Santander se abrió tránsito en los puentes sobre los ríos Opón y Colorada.

Publicado por: DIANA C. LEÓN DURÁN
La concesión Ruta del Sol sector 2 que construye Consol completó sus primeros cinco años de operaciones con 90 kilómetros de construcción de doble calzada y se prepara para entrar a toda máquina a territorio santandereano en 2016, año en el que se invertirán US$560 millones.
De acuerdo con el balance dado por la concesionaria, cuyo accionista mayoritario es el grupo brasileño de construcción Odebrecht, 2016 marcará un hito importante en cuanto a la ejecución del proyecto, ya que el territorio santandereano que atraviesa el proyecto es casi la mitad de su ejecución total, que promete reducir hasta seis horas el tiempo de viaje entre el interior del país y la Costa.
Sin embargo, cabe indicar que desde hace más de un año el proyecto culminó la construcción de tres importantes puentes como el de La Colorada, río Lebrija, Sogamoso, y sobre El Opón cuya inversión estimada es de $72 mill millones, y se adelanta la construcción y rehabilitación entre San Alberto y Aguachica.
El proyecto ha ejecutado hasta la fecha US$90 millones de inversión
La vía tendrá una velocidad de diseño de 100 kilómetros por hora, que será posible con la reducción de curvas y de pendientes de la calzada existente.
En general, se construirán 528 kilómetros de los cuales 210 pasarán por Santander.
“La idea es terminar el proyecto en 2018 y hasta ahora las obras se han cumplido según el cronograma que se ha trazado con la ANI, incluso tenemos entregas anticipadas. La idea en Santander es avanzar por tramos por lo que ya se ha avanzado en el sur y en el norte del departamento. A partir del próximo año avanzaremos en el tramo entre La Lizama y San Alberto”, dijo el gerente de operación y mantenimiento de la Concesionaria Ruta del Sol, Carlos Gustavo Ramírez.
Tecnología
Hasta ahora, según los registros, la construcción de la doble calzada y los mecanismos implementados para disminuir la accidentalidad en el tramo, arrojan una disminución de 32% de accidentes. Asimismo se busca tener un tramo totalmente conectado a través de fibra óptica y circuito cerrado de televisión, para tener una comunicación directa con el Centro de Control de Operaciones, CCO, ubicado en La Lizama. La central se administrará bajo un software de control de operaciones. En total la extensión de estas redes y la implementación tecnológica han tenido una inversión de US$10 millones.
Para agilizar el paso de vehículos cada uno de los peajes cuenta con telepeajes, un mecanismo que permite, mediante la lectura de un chip, detectar el vehículo y descontar el valor que se paga anticipadamente.
Se espera que en los próximos tres años, por lo menos el 80% de los vehículos de carga transiten con este servicio.













