El cacao se transforma en barras de chocolate en la fábrica que está ubicada en Bucaramanga. Es un trabajo milimétrico, con el fin de resaltar la especialidad de las almendras.

Publicado por: REDACIÓN AGROPECUARIA
Las pequeñas exportaciones de café, un modelo impulsado por la Federación Nacional de Cafeteros, Federacafé, han permitido que los productores le den un valor agregado a su producto y puedan llegar a los mercados externos en busca de unos mejores precios, que se encuentran en nichos especializados.
Hoy, 123 nuevos exportadores trabajan esos granos especiales que envían al mercado externo hasta por las empresas de mensajería.
Pues ese mismo modelo lo está trabajando Mariana Cocoa Export Ltda., una empresa de cacao en Santander, liderada y gerenciada por cuatro hermanas.
Con su marca Carlota Chocolat, bajo el concepto de ‘Bean to bar’, una forma especial de confeccionar barras de chocolate (65% de cacao puro y bajo en azúcar), quieren cautivar el mercado de Estados Unidos y Europa.
De acuerdo con María del Pilar Gómez López, gerente de la empresa exportadora, para lograr ese producto exportable emplearon cuatro años de investigación y uno de promoción, ya que está confeccionado con granos debidamente identificados, tras haber efectuado un mapa organoléptico que ha determinado su origen, aroma y sabor en cada región con la que trabajan.
Cacaos especiales
Gómez López aclaró que no se trata de una chocolatina convencional (80% de azúcar y solo 20% de cacao), sino de barras de chocolate para consumo directo, tal y como lo demandan los más exigentes consumidores del mundo.
La directiva dijo que ese proyecto pretende buscar un valor agregado a los cacaos finos que se producen en Colombia y Santander.
“Hay granos especiales y de mucha calidad que se venden en el comercio local y eso es una lástima, pues al transformarlos, por ellos se pagan mejores precios”, agregó.
Modelo ‘Bean to bar’
Según Mónica Gómez López, catadora profesional de cacao, todos los procesos que conlleva la elaboración de las barras de chocolate son vigilados al dedillo. Es decir, están bajo su supervisión.
Trabajan con varias asociaciones de productores en el país, donde, literalmente, conocen los adentros y el perfil determinado de cada grano.
“Hicimos muchas pruebas e incluso la forma y duración de la fermentación, para lograr la fórmula que se requiere para determinada zona. En el producto que estamos comercializando se tienen barras de chocolate de cinco regiones, debidamente caracterizadas (aromas y sabores) y con su respectiva trazabilidad”, indicó Gómez López sobre el producto.
Por ahora, según Mónica Gómez, se está trabajando con granos especiales de Puerto Libertador (Córdoba), Arauquita (Arauca), Las Varas (Tumaco), Maceo (Antioquia) y Tabaso (Carmen de Chucurí).
“Cada cacao tiene su especialidad; de ahí que en esa caja de barras de chocolate se tenga un sinnúmero de olores y sabores, que hacen del cacao de Colombia uno de los mejores del mundo”, agregó.














