El aumento en la tarifa del servicio de energía eléctrica en Santander tiene a los ciudadanos en una encrucijada toda vez que lo que esperaban, en época de coronavirus, era un alivio en las obligaciones básicas.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Carlos Andrade tiene una vivienda de dos habitaciones en el barrio El Rocío, de Bucaramanga. En su hogar vive su esposa y un perro. En febrero el recibo de la Electrificadora de Santander, Essa, llegó por $52 mil, en marzo el valor del servicio subió a $73 mil.
“El sector es estrato tres. En este momento estamos con el bolsillo apretado por la crisis de la pandemia y esos $21 mil de más hacen peso”, expresó Andrade.
Para Mario Pinzón, el valor aproximado del servicio de energía eléctrica en su hogar, en Comuneros, es de $30 mil. El recibo en marzo le llegó por $60 mil.
“Eso es el doble. Están cobrando 50% más del valor normal, sin avisar y en pleno confinamiento” dijo, Pinzón.
La misma situación vive Alexandra Franco. Ella tiene un apartamento en Real de Minas que comparte con dos personas más. El recibo llegaba con un valor en promedio de $110 mil, pero este mes llegó por $190 mil.
“El aumento es exagerado. Yo estuve más de 15 días por fuera de la ciudad y en lugar de verse reflejada mi ausencia en el recibo, el valor aumentó muchísimo” dijo la joven.
En redes sociales los ciudadanos también han expresado su inconformismo.
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¿Qué dice la Electrificadora?
De acuerdo con la Electrificadora de Santander, Essa, como empresa distribuidora y comercializadora de energía sus tarifas responden a lo estipulado por el Gobierno Nacional y la Comisión de Regulación de Energía y Gas, Creg, que se encargan de establecer los parámetros y el valor del kilovatio hora.
Por lo tanto, explicó la empresa, Essa no puede modificar las tarifas toda vez que esta competencia es del Gobierno Nacional y son reguladas por éste.
El 17 de febrero se publicó el incremento de las tarifas, que se verá reflejado en las facturas entregadas a finales de febrero y marzo, debido a dos factores.
La primera tiene que ver con el verano intenso que atravesó Colombia y “disminuyó la capacidad generadora de las hidroeléctricas y requirió de la generación de energía a través de plantas termoeléctricas para cubrir la demanda nacional. La energía de las termoeléctricas es más costosa puesto que utiliza combustibles como carbón, diésel o gas natural”, explicó la empresa.
La segunda razón es la entrada en vigor de la nueva regulación de Distribución que aplica a nivel nacional, establecida en la resolución Creg 015 de 2018, “la cual busca mejorar la calidad del servicio a todos los colombianos y aumentar la cobertura para llevar la energía a las familias que aún no tienen este servicio”, informó la compañía de energía.
Las tarifas publicadas en febrero presentan un aumento del 4,3% del kilovatio para estratos 1 y 2, y un incremento del 7,8% para los demás estratos y usuarios comerciales e industriales, conectados a baja tensión y a un transformador de propiedad de Essa.
“Es importante aclarar que históricamente las tarifas de energía de ESSA se ubican por debajo del promedio nacional, de acuerdo al comparativo de los costos del servicio, que mes a mes se hace con otras electrificadoras a nivel nacional”, aseguró Essa.















