Local
Jueves 07 de marzo de 2024 - 12:10 PM

Del campo a tener su propia empresa: mujeres que transforman el cacao

Un grupo de mujeres campesinas dieron el primer paso para hacer realidad su sueño de ser grandes empresarias en la industria del cacao, ya que cuentan con los elementos necesarios para cultivar y hacer el proceso de transformar este fruto en barras, chocolate de mesa, e incluso, en cremas, jabones y artesanías.

Nelly Vecino Pico  / VANGUARDIA
Nelly Vecino Pico / VANGUARDIA

Compartir

Publicado por: Nelly Vecino Pico

Cultivar la tierra para sembrar cacao fue por muchos años el trabajo de Diana, Suny, Patricia, Victoria y Luz Mary, entre otras muchas mujeres, en el municipio Rionegro. Nunca imaginaron que con el tiempo no se quedarían solo haciendo esta labor sino que se convertirían en fabricantes y empresarias.

Por tradición familiar, siguieron el ejemplo de sus abuelos y padres, hermanos, tías y tíos de cultiva la tierra como una forma de buscar la subsistencia para sus familias, pero con el transcurrir del tiempo nació la idea de asociarse, y de esta manera poder recibir capacitación y realizar otras actividades que les permitieran mejorar sus ingresos y tener empoderamiento.

Es así como nace la Asociación de Mujeres Zurron’s Cacao de Sabor y Aroma, en el año 2018, que en su momento eran 27 mujeres que además de realizar las labores de amas de casa y el campo, también sacaban tiempo para trabajar sobre lo que significaba pertenecer a una organización.

El nombre, relata Diana Riaño, quien es la representante legal, nace como un homenaje a los antepasados porque a los niños les decían este “zurrón” o esta “zurrona” y además, porque el canasto en donde se recolecta el grano de cacao se le dice zurrón.

Sin embargo, por diversos factores, en la actualidad solo hacen parte 17 mujeres convencidas que en equipo se trabaja mejor y se pueden lograr grandes cosas para ellas y sus familias sino también para el Municipio.

Suny Santamaría, aunque no hace parte activa de la agrupación, siempre está presente en todas las actividades que se realizan, porque una de sus hijas, Diana, es la representante legal de la Asociación, y siempre está dispuesta a acompañarla en todas las actividades.

De acuerdo con Suny, trabajar en equipo es muy importante porque “las mujeres podemos demostrar que, si nos capacitamos y aprendemos de la transformación del cacao, podemos aprovechar todos los insumos no solo para la elaboración del chocolate de mesa, las chocolatinas, licores, cremas, sino también artesanías como llaveros, aretes y, artículos decorativos”

Compartir

Una esperanza para los jóvenes

“Para mí, el campo es un orgullo y ahorita más porque tuve la oportunidad de ir a Amsterdam (Holanda) a representar a Colombia en un evento grande sobre el chocolate”.

Con este relato Suny dice que cultivar la tierra y transformar el producto debe ser una esperanza para todos los jóvenes que piensan en salir del país e ir a buscar oportunidades en otras latitudes, cuando las oportunidades las tienen frente a sus ojos.

“En el estand en Amsterdam teníamos no solamente el chocolate de mesa, la chocolatina, sino otros productos que se elaboran a base de cacao como cremas, licores, jabones y artículos como llaveros, aretes y figuras decorativas como delfines y pesebres, que son muy apreciadas por el extranjero”, relata Suny.

Además, son labores que se pueden realizar en familia y todos, grandes y niños, pueden participar en la elaboración de los diferentes artículos, según señala quien en caso particular, elabora aretes con los pepinillos y figuras como los pesebres y que además trabaja con sus hijas, nietas y un hijo que también les ayuda.

Hay que recordar que la Feria Chocoa 2024 se realizó en Amsterdan, Holanda, durante la segunda semana de febrero, y la representación de Colombia recibió el reconocimiento al cacao sostenible como el mejor del mundo.

Las muestras de los clones de cacao que hicieron parte del concurso Cacao OfExcelence fueron: Fedecacao Arauquita 5, FEAR-5 y Fedecacao San Vicente 41, FSV-41.

Otros emprendimientos

Así como Suny, Patricia, Luz Mary, Diana, María y otra docena de mujeres se levantan todos los días con la ilusión de seguir creciendo y fortaleciendo la Asociación, para continuar trabajando por sacar adelante no solo a sus familias sino por llegar a tener un reconocimiento y comercializar cada uno de los productos que elaboran con mucho amor y empeño.

También puede leer: Mujeres cacaoteras, líderes en el agro y en su hogar

Luz Mary López es una agricultora de cacao y se ha capacitado para transformar el cacao en sabajón, chocolate, dulces y, además, con la resina del producto, elabora las artesanías. Este es un emprendimiento familiar en el que ya lleva ocho años y que ha participado en las diferentes ferias organizadas en Rionegro. Incluso, ha realizado despachos a Canadá.

“Me siento muy orgullosa de lo que he aprendido y crecido en este emprendimiento, porque es todo lo que he soñado. Desde pequeña siempre veía como mi mamá elaboraba las bolitas de chocolote y fui aprendiendo, y ahora todas las artesanías las hago con mis propias manos”, recuerda Luz Mary.

Reconoce que desde la Asociaciones y diferentes organizaciones se debe promover más las capacitaciones para ir mejorando las técnicas de las diferentes transformaciones del chocolate y para que más gente cada día se interese por cultivar y transformar el cacao.

De esta Asociación también hace parte Patricia Rojas Román, quien lleva cerca de un año, y que dedica tiempo de sus quehaceres en el hogar para trabajar en la elaboración del cacao en chocolate de mesa natural, así como la chocolatina.

Sin embargo, su propio emprendimiento es el chocolate de mesa artesanal en pepita al 50 % y junto con su hija, trabajan en el emprendimiento para la elaboración de un vino a base de la miel del cacao, que se denomina La Fincora, que es una marca ya registrada. Además, elaboran el whisky y la crema de cacao, productos que por ahora se están haciendo de manera artesanal, porque aún no cuentan con el registro Invima.

Patricia cuenta que se dedicaba a las ventas, pero luego de la pandemia, se quedó sin empleo y fue cuando vio en el cacao una oportunidad, ya que tienen una finca productora.

“Fue cuando comencé a estudiar y me gradué en el Sena como Técnica en Chocolate y ahora además de contar con ayuda de la Asociación estoy poniendo a disposición todos mis conocimiento. El sueño es dictar talleres y ser una gran fábrica en el municipio”, según expresa.

De maquilar a fabricar

Con ayuda de recursos de varias instituciones como el Programa de Desarrollo Rural con Enfoque Territorial (DRET II), la Unión Europea, la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, Fundación Proterritorio, la Gobernación de Santander y la Federación de Cacaoteros, Fedecacao, las mujeres de la Asociación de Mujeres Zurron’s Cacao de Sabor y Aroma tienen más esperanzas de seguir creciendo, porque además de conseguir un espacio físico, cuentan con toda la maquinaria necesaria para realizar el proceso para convertir los granos de cacao en chocolate de mesa y barras de chocolatina, cien por ciento naturales.

Cada una de las integrantes de la Asociación se capacitó para realizar el proceso desde la selección del grano, una vez recolectado, hasta su paso por la tostadora con una capacidad de 20 kilos. Una vez el grano sale de la tostadora, pasa a la descacarilladora que contiene un ventilador que se encarga de separar la cascarilla que sale por un lado y grano que sale por otro lado, y ese es el grano que pasa por el molino, en donde se pasa al menos cuatro veces para que salga la mezcla homogénea.

Una vez se tiene listo el licor de cacao, se pasa al molde y de ahí va a la banda de vibración, con el fin de eliminar las burbujas y darle una consistencia en el molde. Es un proceso que puede durar cerca de 20 minutos hasta llegar a la refrigeración, para darle buena cristalización y, posteriormente, desmoldarlo y empaquetarlo en papel film de cocina.

¡Así queda listo para la comercialización!

La Economía del Cuidado

Con la asistencia de representantes del Ministerio de Agricultura, la Fundación Proterritorio, el Programa DRET II de la FAO y la UE, se presentaron los resultados y aprendizajes del proyecto regional Economía del Cuidado, proyecto piloto que se trabajó con las mujeres y familias que hacen parte de la Asociación de Mujees Agropecurias Zurron’s Cacao de Sabor y Aroma.

En primera instancia, Sofía Mendoza, quien estuvo en representación del Ministerio de Agricultura, dijo que con este tipo de proyectos se busca lograr el reconocimiento a las labores no visibilizadas que hacen las mujeres en la ruralidad y la importancia que los otros miembros de la familia también se ocupen de las cargas laborales dentro del hogar.

Por su parte, Carlos Martínez, coordinador de políticas de desarrollo rural de la FAO Colombia, dijo que lo que se busca es identificar y ayudar en la construcción de políticas públicas, trabajando de la mano de las comunidades.

En el caso particular de Rionegro, se trabajaron varios aspectos como la sensibilización de las familias de productores y de Zurron´s Cacao para cambiar las percepciones, creencias y estereotipos arraigados que perpetúan la desigualdad de género y promoción de una cultura que valore la diversidad, el respeto y la igualdad de oportunidades para todos.

Apoyo a las organizaciones

De acuerdo con Elvin Javier Barajas, jefe de la Oficina Regional Fedecacao Rionegro, Santander, es satisfactorio ver el resultado del proceso que se ha realizado de la mano de la Asociación de Mujeres Zurrion’s, porque es el resultado de un trabajo en equipo entre empresas, organizaciones, así como el sector privado para apoyar este tipo de iniciativas que el la cristalización de la apertura de una fábrica y el apoyo al tema familiar, productivo, donde se involucra a todo el núcleo familiar para el mejoramiento del sistema productivo y calidad de vida de las familias cacaoteras.

En la actualidad, Fedecacao trabaja con diferentes organizaciones en el municipio, también se trabaja con los productores que no están asociados, pero es prioritario el tema de asociatividad porque se puede realizar un mejor trabajo.

Agregó que para este año la meta es seguir apoyando el tema de comercialización del cacao que, está a un precio bien importante, seguir promocionando la calidad del cacao de nuestra región hacia el mundo, teniendo en cuenta el premio que se ganó en Alemania, y hay que seguir replicando la calidad del cacao; seguir apoyando los proyectos productivos, la capacitación y sacar adelante el gremio.

En promedio, en Rionegro se produce alrededor de 2.500 toneladas de cacao, con 2.200 cacaocultores en la región con un cacao de alta calidad, con sabor y aroma.

Nelly Vecino Pico / VANGUARDIA
Nelly Vecino Pico / VANGUARDIA
Nelly Vecino Pico  / VANGUARDIA
Nelly Vecino Pico / VANGUARDIA
 Nelly Vecino Pico / VANGUARDIA
Nelly Vecino Pico / VANGUARDIA
Nelly Vecino Pico / VANGUARDIA
Nelly Vecino Pico / VANGUARDIA
Nelly Vecino Pico  / VANGUARDIA
Nelly Vecino Pico / VANGUARDIA
Nelly Vecino Pico  / VANGUARDIA
Nelly Vecino Pico / VANGUARDIA

Publicado por: Nelly Vecino Pico

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad