Un estudio de Fenalco reveló que el 42 % de los compradores tiene previsto gastar entre $150.000 y $200.000 en el marco del Día del Padre. Además, el 94 % espera celebrar este día o entregar un regalo.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
Así como ocurrió con el Día de la Madre, los comerciantes de Santander tienen grandes esperanzas en el Día del Padre, que se celebra este domingo 15 de junio. Una encuesta realizada por Fenalco reveló que el 94 % de los encuestados planea hacer un homenaje y regalar algo especial.
Según Alejandro Almeyda Camargo, director ejecutivo de Fenalco Santander, el Día del Padre puede llevar a “una recuperación parcial del comercio minorista, con un aumento en ventas entre el 8 % y el 12 % respecto a semanas normales”.
El gremio ha detectado, por ejemplo, que en estas fechas especiales hay cambios en los hábitos de consumo. Por ejemplo, el 60 % analiza precios antes de comprar, un 37 % prefiere comidas o viajes y el uso de canales o tiendas digitales va en aumento, y ahora representan el 25 % de las ventas en fechas especiales. Lea también: El campo santandereano, protagonista en los cambios que trae la reforma laboral
“Estas tendencias obligan a los comerciantes a adaptarse. Una estrategia omnicanal y presencial más digital es fundamental. El 82 % de los compradores usa ambos canales”, recalcó Almeyda.
El mismo estudio de Fenalco reveló, por otro lado, que el 42 % de los compradores tiene previsto gastar entre $150.000 y $200.000, mientras que un 20 % invertirá entre $250.000 y $350.000.
Los regalos más comunes según Fenalco, serían comida (30 %), ropa (28 %), calzado (14 %), tecnología (10 %), electrodomésticos (11 %) y viajes ( 7 %). Lea también: Nuevo Marco Fiscal definirá el rumbo económico de Colombia en medio de un déficit histórico
Aumento en ventas, pero caída en el empleo

De esta manera, la celebración del Día del Padre este domingo puede ser una gran oportunidad para el comercio minorista en Santander, que ha visto cómo el sector creció un 12 % en el primer trimestre del año, un repunte positivo aunque ligeramente por debajo del promedio nacional (12,6 %).
En marzo, además, el crecimiento en ventas fue de 13,2 %, pero la mejora en el consumo, luego de un 2024 complicado, no ha logrado frenar la pérdida de empleos en el sector. Lea también: Turismo en Santander crece con fuerza en 2025, pero enfrenta desafíos para sostener su impulso
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Según el Dane, Santander fue la segunda región con mayor reducción en el personal ocupado en el comercio durante el primer trimestre de 2025, con una caída del 3,3 %, superado solo por Atlántico.
Uno de los sectores más golpeados fue el de textiles y calzado, que en marzo redujo su personal ocupado en 15,5 %, a pesar de haber incrementado sus ventas en un 9 %. Este sector por sí solo explicó dos de los 2,6 puntos porcentuales de pérdida total de empleo comercial en Santander.
Un repunte comercial sostenido por el consumo

Para Isabel Cristina Rincón Rodríguez, PhD en Administración, el crecimiento en ventas obedece más al impulso del consumo que a una recuperación estructural del sector.
“Podemos ver cómo se ha impulsado el consumo, que es lo que nos tiene mejor financieramente. En Bucaramanga y su área metropolitana, muchas personas están emprendiendo o recurriendo al rebusque, lo que genera ingresos y dinamiza el mercado, aunque no necesariamente en empleos formales”, explicó. Lea también: Reforma laboral avanza en el Congreso, pero los puntos más polémicos aún están en debate
Además, destacó el papel de las plataformas digitales, que han sido clave para que los comerciantes, especialmente los pequeños, llegan a más clientes y se mantengan en competencia.
Industria en rojo, empleo rezagado: una recuperación desigual

Mientras el comercio minorista se mantiene activo, especialmente en fechas clave, la industria colombiana atraviesa una nueva contracción y el empleo formal sigue sin recuperarse completamente, tanto a nivel nacional como en Santander. Lea también: El campo santandereano, protagonista en los cambios que trae la reforma laboral
Aunque el consumo muestra señales de fortaleza, su base se sostiene en gran medida por el emprendimiento informal y el trabajo por cuenta propia, lo que deja en evidencia una recuperación económica frágil y desigual.
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El desafío para los próximos meses será convertir ese impulso comercial en empleo estable, formal y sostenible, al tiempo que se enfrenta el enfriamiento industrial que ya empieza a sentirse en todo el país.















