Bucaramanga es la quinta ciudad de Colombia con mayor competitividad en el 2023, así lo reveló el Consejo Privado de Competitividad, manteniendo su posición frente al 2022.

Publicado por: Miguel Orlando Alguero
Bucaramanga es la quinta ciudad de Colombia con mayor competitividad en el 2023, así lo reveló el Consejo Privado de Competitividad, manteniendo su posición frente al 2022.
El Índice de Competitividad de Ciudades (ICC) 2023 es liderado por Bogotá D. C. con un puntaje de 7,96 sobre 10, seguido por Medellín A. M. (7,16); Tunja (6,47); Cali A. M. (6,42) y Bucaramanga A. M. (6,31).
Se destaca el ascenso en tres posiciones de Cartagena. Asimismo, el área metropolitana de Manizales y las ciudades de Yopal y Quibdó avanzan dos puestos, mientras que las ciudades de Tunja, Valledupar, Arauca y Mitú ascienden en una posición. Por otro lado, las ciudades de Pasto, Montería y Riohacha pierden dos lugares cada una, mientras que las áreas metropolitanas de Cali, Barranquilla, Pereira y las ciudades de Ibagué, San Andrés, Mocoa e Inírida descienden en un puesto.
La sorpresa de este informe corre por cuenta de Tunja, que se ubicó como la tercera ciudad más competitiva del país, superando a Cali, que históricamente había ocupado esta posición, por debajo de Bogotá y Medellín.
La capital boyacense es la ciudad que lidera más pilares (educación superior y formación para el trabajo, así como sistema financiero).

Bucaramanga
En el pilar de instituciones, Bucaramanga registró un puntaje de 6,91 y se ubicó en la posición 7. Por su parte, en el pilar de infraestructura y equipamiento, la ciudad se rajó y perdió cuatro posiciones para ubicarse en la casilla 12, con una puntuación de 4,91 sobre 10.
En el pilar de adopción TIC, la capital de Santander obtuvo un puntaje de 5,74, para posicionarse en el puesto 10 a nivel nacional. También se rajó en el pilar de sostenibilidad ambiental, en el que perdió tres posiciones para descender al lugar 10, con una puntuación de 4,92 sobre 10.
En el pilar de salud, Bucaramanga mantuvo la séptima posición con 6,62 puntos. Pero en el pilar de educación básica y media perdió un puesto, bajó a la casilla 7, con 7,43 puntos. Asimismo, se rajó en el pilar de educación superior y formación para el trabajo, en el que perdió tres posiciones y descendió a la quinta casilla, con 5,87 de puntuación.
Para el pilar de entorno para los negocios, Bucaramanga también perdió un puesto y se ubicó en la sexta posición, con 6,84 puntos sobre 10.
Los mejores resultados se registraron en el pilar de mercado laboral, en el que la ciudad asciende ocho posiciones y se ubicó en el segundo lugar, con 7,52 puntos. Por su parte, en el pilar de sistema financiero, Bucaramanga subió una casilla y llegó a la sexta posición, con un puntaje de 5,43.
También en el pilar de tamaño de mercado ascendió un puesto y se ubicó en la octava casilla, con 6,54 puntos sobre 10. De igual manera, subió un lugar en el pilar de sofisticación y diversificación y quedó en el puesto 8, con 9,03 en puntación. Sin embargo, en el pilar de innovación cayó una casilla y se ubicó en el puesto 5 y registró 5,05 puntos.

Mercado laboral
Bogotá D. C., Bucaramanga A. M. y Tunja son líderes en el pilar de mercado laboral, con puntajes de 7,75, 7,52 y 7,51 sobre 10, respectivamente.
Bucaramanga A. M. ocupa la segunda posición en el ranking general y asciende ocho posiciones debido a su mejora en todos los indicadores, siendo los más representativos: brecha en empleo vulnerable entre hombres y mujeres (+13 posiciones) y subocupación y brecha en formalidad laboral entre hombres y mujeres, donde sube seis puestos.
Contexto
Los últimos dos años han estado marcados por una fuerte reactivación. Después del embate del COVID-19, el país está cada vez más cerca de superar los indicadores económicos y sociales observados un año antes de la pandemia
.A nivel regional, la crisis fue particularmente desafiante para las economías locales. El impacto de la pandemia no fue homogéneo entre regiones, de modo que este hecho ayudó a profundizar las ya existentes brechas en términos de desarrollo.
Si bien en 2021 se observó una tendencia generalizada de recuperación en los indicadores económicos y sociales en las ciudades, lo cierto es que no todas lo hicieron al mismo ritmo.
Una tendencia que podría verse explicada por las limitaciones en materia de recursos y capacidades, y a la implementación efectiva de medidas de política que respondieron a las necesidades de la población y del aparato productivo.
El 2023 es un año importante para el contexto regional en Colombia. Este representa un periodo de transición en las administraciones locales, en la que los gobiernos municipales y departamentales actuales concluyen su gestión de los últimos cuatro años y dan paso a nuevas administraciones electas, que diseñarán y ejecutarán planes, programas e iniciativas de política para el próximo cuatrienio.
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Sexta versión
Esta versión del ICC es particularmente relevante en la coyuntura actual, pues sus resultados reflejan en cierta medida la gestión de los gobiernos regionales salientes y ofrece una línea base para las administraciones locales entrantes; siendo esta una herramienta de diagnóstico útil para trazar las metas y objetivos de sus planes de desarrollo.
La presente edición de la medición incorpora algunas modificaciones importantes. Entre estos se destacan la inclusión de las nuevas estadísticas de mercado laboral calculadas por el Dane, el ajuste de las proyecciones de población que incorporan el impacto del COVID-19 y la reestructuración del pilar de sostenibilidad ambiental.
Adicionalmente, se realizaron ajustes en algunos indicadores, como resultado del proceso de mejora continua que se adelanta todos los años. En este sentido, los resultados presentados no son comparables con los de ediciones anteriores.
En resumen, el ICC 2023 se conforma por cuatro factores de análisis (condiciones habilitantes, capital humano, eficiencia de los mercados y ecosistema innovador), 13 pilares (instituciones, infraestructura y equipamiento, adopción TIC, sostenibilidad ambiental, salud, educación básica y media, educación superior y formación para el trabajo, entorno para los negocios, mercado laboral, sistema financiero, tamaño del mercado, sofisticación y diversificación e innovación) y 106 indicadores.
Estos datos corresponden en su totalidad a datos duros, que provienen de más de 40 fuentes oficiales, como instituciones gubernamentales y entidades multilaterales, de modo que, no corresponden a resultados de encuestas de percepción.














