Bucaramanga
Martes 02 de junio de 2026 - 05:51 PM

Somos cívicos: ¿Y sí volvemos a ser la Ciudad Bonita?

En esta nueva entrega de la campaña Somos Cívicos, la invitación es a reflexionar sobre la importancia de asumir la limpieza de nuestras calles, parques y zonas comunes como una responsabilidad compartida.

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Hay una imagen que se repite con frecuencia en las calles del área metropolitana de Bucaramanga: bolsas de basura en los andenes, residuos acumulados en separadores y desechos abandonados en zonas verdes.

Más allá de la contaminación que generan, estas escenas transmiten una sensación de descuido y deterioran la imagen de una ciudad reconocida precisamente por ser la ‘Ciudad Bonita’.

Con frecuencia se atribuye este problema exclusivamente a las empresas de aseo o a la falta de recolección oportuna.

Sin embargo, gran parte de la solución está en manos de los ciudadanos. La limpieza de los espacios públicos también depende de la responsabilidad individual y del compromiso colectivo con el entorno que compartimos.

Por eso, en el segundo día de la campaña Somos Cívicos, la iniciativa de Vanguardia para promover la recuperación de la cultura ciudadana, queremos reflexionar sobre uno de los comportamientos que más afectan la convivencia y el cuidado de la ciudad: la disposición inadecuada de residuos.

Los pequeños comportamientos

Sacar la basura en horarios no autorizados o dejarla en lugares indebidos son prácticas que incluso pueden generar sanciones. Pero existen otros comportamientos cotidianos que, aunque parecen menores, contribuyen al mismo problema.

Es el envoltorio de un paquete de papas, una botella de agua, una lata o cualquier residuo que se genera mientras caminamos por la ciudad.

Muchas veces, en lugar de buscar una canasta o conservarlo hasta encontrar un lugar adecuado para desecharlo, termina abandonado en un andén, un separador o junto a una bolsa de basura ya existente.

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También es común observar canecas rodeadas de residuos depositados por fuera de ellas. Una escena que refleja una realidad preocupante: no basta con contar con infraestructura para la disposición de desechos si no existe la voluntad de utilizarla correctamente.

Desde este medio queremos invitar a los ciudadanos a reflexionar sobre el papel que cada uno desempeña en la construcción de una ciudad más limpia y agradable.

La propuesta es sencilla: si está en la calle y genera un residuo, consérvelo consigo hasta encontrar una caneca o llegar a un lugar adecuado para desecharlo. Este pequeño gesto puede marcar una gran diferencia. Los buses, taxis y demás medios de transporte tampoco deben convertirse en depósitos improvisados de basura.

Problemática que persiste en la comunidad

El manejo adecuado de los residuos es un asunto de salud pública, pero también de convivencia y respeto por los demás. Por eso, autoridades, líderes comunitarios y organizaciones sociales insisten de manera permanente en fortalecer la cultura ciudadana y promover buenas prácticas en el espacio público.

Henry Acero, líder comunitario del sector Bolívar, en Bucaramanga, ha denunciado la situación que se registra sobre la avenida La Rosita, donde algunos andenes y zonas verdes se han convertido en puntos recurrentes de acumulación de residuos.

Y este no es un caso aislado. Persisten focos de basura en sectores como Cabecera, el Centro, San Francisco y corredores viales como la avenida Quebradaseca, la carrera 15 y las calles 33, 34 y 36. Solo durante el año anterior, la Empresa Municipal de Aseo de Bucaramanga (Emab) reportó la identificación y atención de 150 puntos críticos de disposición inadecuada de residuos, en los cuales se realizaron 1.930 intervenciones.

Todo el área metropolitana de Bucaramanga

La problemática tampoco es exclusiva de Bucaramanga. Veedores y líderes ciudadanos de Girón, Floridablanca y Piedecuesta han realizado llamados similares. Recientemente se han reportado puntos críticos en sectores como Villa Carolina, en Girón, y El Refugio, en Piedecuesta.

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Las administraciones municipales también han debido destinar importantes recursos para atender estas situaciones. En Girón, por ejemplo, se han retirado toneladas de residuos en al menos 15 barrios durante este año. En Floridablanca, las jornadas de limpieza han permitido recoger más de una tonelada de desechos en sectores cercanos a quebradas y en barrios como Santa Ana.

El llamado también se extiende a la disposición de residuos de gran tamaño, como muebles, colchones, sofás o mesas. Antes de abandonarlos en una esquina o en una zona verde, vale la pena preguntarse por las consecuencias que esa decisión puede tener para toda una comunidad.

Ser cívicos no requiere grandes esfuerzos. En ocasiones, basta con algo tan simple como llevar nuestra basura hasta el lugar correcto. Una ciudad más limpia no depende únicamente de las autoridades o de las empresas de aseo. Depende, sobre todo, de las decisiones que cada ciudadano toma todos los días.

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