Luz Cely Ojeda, una ama de casa caleña que reside con su familia en el barrio Ciudad Capri, dice que ya se ‘echó al dolor’ cada vez que hace mercado. Durante el 2015, afirma, “le sorprendieron las constantes alzas en los precios de la papa, el arroz, el azúcar, las verduras y frutas”, situación que ella vaticina “seguirá de largo” afectando los ingresos de su hogar en el 2016.

Publicado por: COLPRENSA
Y está en lo cierto, ya que el panorama en materia de oferta de alimentos no es por ahora el mejor. Todo por cuenta de fenómenos como El Niño —que ha retrasado y afectado cosechas— más el impacto de un dólar que está por encima de los $3000, y que encarece las importaciones.
Tanto que el propio presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, Rafael Mejía, admite que “el 2016 será un año complicado para el campo”, sobre todo porque la sequía continuará, afectando cultivos de ciclo corto como el maíz, el arroz, la papa y las hortalizas”. Todos llegarán más caros a las mesas de los hogares, por lo menos en el primer semestre.
Igual pasará con la producción de leche y carne –por el efecto de la sequía en los pastos- recalca el dirigente.
En el 2015, según el Dane, la inflación de alimentos fue de 10,85%, que aunque es un dato oficial, muchos colombianos no lo creen, ya que por ejemplo, el arroz tuvo alzas hasta del 50%, mientras las verduras y hortalizas subieron más del 40%.
Colombia produce alrededor de 31 millones de toneladas de alimentos, cifra que se queda corta, pues debe importar muchos de ellos.
Por ejemplo, entre enero y septiembre del 2015 se trajeron del exterior 8,8 millones de toneladas —en especial maíz, soya, trigo— y gastó en ellos US$4.451 millones. En el 2014 esas importaciones alcanzaron los 10,3 millones de toneladas.
Todo porque en esos cultivos, el país es deficitario, y más ahora cuando la ola de calor está afectando las siembras. Tal panorama para el presente año supone mayores importaciones para atender la demanda de alimentos la cual se calcula en unas 37 millones de toneladas.
Y, precisamente entre los alimentos que no pueden faltar en los comedores de las familias figura el arroz, cuyo precio por libra saltó de $1200 a $1800 la libra en los últimos meses, debido a la menor oferta.
Todo indica que ese cereal seguirá costoso, y habrá que traer de Ecuador, Tailandia y Estados Unidos alrededor de 200.000 toneladas.
Así lo corrobora el presidente de Fedearroz, Rafael Hernández, quien señala que “hay dificultades en siembras en el Tolima debido a la falta de agua, y confiamos en que no se pierdan cultivos”.
Pese a ello se estima que habrá una producción de 700.000 toneladas hacia el mes de agosto, siempre y cuando El Niño y el dólar se porten mejor.
Ante ese panorama, los agricultores han pedido que el Gobierno acelere el Plan Siembra que busca expandir la frontera agrícola en un millón de hectáreas. Pero el gran obstáculo es el fenómeno de El Niño.
El ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, empezó el programa con ayudas por $18.000 millones a cacaoteros de Santander. En el caso del Valle la idea es promover cultivos en las zonas de ladera para atender la demanda del mercado.















