Una vez finalizadas las fases de contención y recolección de producto derramado, Ecopetrol iniciará la fase de limpieza de las áreas afectadas y márgenes de cuerpos de agua.

Publicado por: YENNY RODRÍGUEZ BARAJAS
Son 107 kilómetros de afectación y 300 predios impactados -que comprenden 2.140 hectáreas de tierra-, los afectados por los dos atentados al oleoducto Caño Limón - Coveñas, en Norte de Santander. Los hechos, que se registraron esta semana, causaron grave impacto ambiental.
El primero se registró en la vereda La Cristalina, municipio de Teorama, y produjo rotura del ducto y derrame de crudo en las quebradas La Cristalina, La Tiradera y en el río Catatumbo.
El segundo en Toledo, en jurisdicción de la vereda Troya, y produjo caída de crudo al río Cubugón y Arauca.
Ante las emergencias, Ecopetrol activó el Plan de Contingencia y ubicó diques para controlar las trazas remanentes de aguas debajo de los sitios de rotura.
En la vereda La Cristalina se cuenta con un equipo de trabajo de 50 técnicos, profesionales y obreros, quienes ubicaron más de 1.500 metros lineales de barreras de contención de petróleo en el Punto de Control Permanente La Gabarra, lugar en el que se ha recibido material impregnado de crudo.
Asimismo, en la vereda Troya se ubicaron diques y se protege de manera preventiva la bocatoma del acueducto del municipio de Arauquita.
“Técnicos de la empresa revisan al menos otras cuatro afectaciones al oleoducto, presuntamente causadas por atentados o válvulas ilícitas para hurtar crudo del sistema de transporte, así como por lo menos diez cráteres más sobre la vía”, afirmó Ecopetrol en un comunicado.
La estatal petrolera y las autoridades ambientales de Norte de Santander alertan a los habitantes de la zona para que no se acerquen al derrame y se abstengan de usar elementos que puedan producir chispa o fuego.
Corponor: “actualicen Plan de Contingencia”
Gregorio Angarita, director de la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental, Corponor, afirmó que el impacto ambiental es muy grande, no solo en la fuente hídrica sino en la flora, fauna, suelo y las familias perjudicadas.
Según Angarita, se afectaron cultivos de cacao, yuca, plátano y maíz, dejando pérdidas económicas a por lo menos 700 familias de la zona, que aún no han sido atendidas.
“Reiteramos nuestra queja contra Ecopetrol y la Anla (Autoridad Nacional de Licencias Ambientales) para que se actualice el plan de contingencia que por más de 12 años no ha realizado los cambios pertinentes, y así se garantice una mayor protección de las fuentes hídricas de Norte de Santander, como el apoyo necesario para atender la emergencia porque no contamos con los recursos para garantizar la recuperación del río Catatumbo”, dijo el director de Corponor.













