La productividad laboral de Colombia podría verse afectada con la llegada del Fenómeno de El Niño en el país, que duraría alrededor de 10 meses.

Publicado por: Nelly Vecino Pico
La economía colombiana podría afrontar pérdidas en la productividad laboral estimadas en más de 3,7 billones de pesos debido al Fenómeno de El Niño, que ya se inició en el país y, tiene entre un 89 % y un 94 % de probabilidades de desarrollo para el segundo semestre del año y produciría un aumento significativo en las temperaturas del país y escasez de agua en algunas de sus regiones, tal como lo ha anunciado el Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional del Océano y de la Atmósfera de los Estados Unidos.
La cifra fue dada a conocer por Adriana Solano Luque, presidenta Ejecutiva del Consejo Colombiano de Seguridad, de acuerdo a un estudio realizado teniendo como base los trabajadores que se encuentran afiliados al Sistema de Seguridad Social en el país y por las pérdidas que se tendrían en la reducción de la jornada laboral debido a las altas temperaturas u otras situaciones con base en la geografía de las regiones.
De acuerdo con Solano Luque, si bien el impacto de las sequías en el mercado laboral ha sido ampliamente medido en el sector agrícola por ser uno de los más afectados, el efecto también se evidencia en grandes ciudades y áreas metropolitanas.
Impacto de las sequías
Recordó que por ejemplo en 2019, el Banco Mundial analizó el impacto de las sequías sobre las horas trabajadas e ingresos de los trabajadores del sector formal e informal en las principales ciudades de América Latina, entre ellas 22 ciudades de Colombia.
Los principales resultados de este estudio indican que los periodos de sequía producen una disminución del 0,6 % en las horas laborales de los trabajadores formales. La peor parte la llevan los trabajadores informales cuyas horas trabajadas se reducen en un 4,5 %, lo que genera una pérdida del 6,4 % en sus ingresos laborales mensuales.
Con base en esta información, el Consejo Colombiano de Seguridad (CCS) estimó el impacto que el fenómeno de El Niño generaría en el mercado laboral de las principales ciudades y áreas metropolitanas durante los próximos 10 meses. Para el cálculo, tomó el salario promedio mensual reportado por el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, estimado en $2.098.239 para el sector formal y $901.246 para el sector informal.
Adicionalmente, incorporó los datos de población ocupada reportados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, con corte a abril de 2023; esto es, 6.734.431 personas ocupadas en el sector formal y 4.996.626 en el informal .
Causas del deterioro en la productividad
Nahuel Arenas, de la Oficina Regional de la Naciones Unidas para la reducción del Riesgo de Desastres, explicó que el incremento de las temperaturas como consecuencia del Fenómeno de El Niño intenso es la principal causa de la disminución de horas trabajadas, especialmente, en el sector informal o en trabajadores formales cuya labor se lleva a cabo en exteriores.
Esto se debe al estrés calórico que no solo disminuye la productividad del trabajador, sino que también genera efectos negativos para la salud ya que la presencia prolongada en ambientes muy calurosos puede resultar en un aumento excesivo de la temperatura corporal y desencadenar emergencias.
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cuando la temperatura supera los 33°C, con una intensidad de trabajo moderada, los trabajadores pierden hasta un 50 % de su capacidad laboral. Incluso, pueden fallecer si la temperatura supera los 40,6 °C.
Agregó que aunque este fenómeno afecta a trabajadores de diversos sectores, hay ciertas ocupaciones que enfrentan mayores riesgos debido a la intensidad física requerida o al hecho de ser desempeñadas al aire libre.
Algunos ejemplos incluyen la agricultura, los servicios ambientales, la construcción, la recolección de residuos, el transporte y el turismo, muchos de los cuales concentran una gran proporción de mano de obra informal.
La ONU estima que al menos tres de cada cuatro empleos en el mundo dependen de la disponibilidad de agua. De igual manera, la baja disponibilidad del recurso hídrico y, con ello, el bajo nivel de los embalses, aumenta el número de apagones eléctricos en un 33 %, lo que a su vez impacta directamente la productividad de las empresas.
En este mismo sentido, Solano Luque manifestó que las empresas pueden experimentar una escasez de mano de obra en áreas mal acondicionadas donde las personas no están dispuestas a trabajar por el salario actual. Por el contrario, los trabajadores en ambientes climatizados estarán mucho más cómodos y serán más productivos, pero las organizaciones deberán costear el incremento en el consumo de energía, recurso que se limita en temporadas secas debido al descenso en el nivel de los embalses.
Las cifras
Realizando un comparativo, los $3,7 billones, equivalen a aproximadamente el 0,25 % del PIB Nacional y casi el 20 % de lo que pretende recaudar la más reciente reforma tributaria en 2023. Desagregando estas pérdidas a nivel geográfico, Bogotá aportaría 1,08 billones, seguida por Medellín (592 mil millones), Cali (386 mil millones) y Barranquilla (343 mil millones).
Cabe mencionar que el costo para el sector informal lo asume el propio trabajador, dejando de percibir esos ingresos u obligándolo a trabajar más horas al día para reponer dichas pérdidas. Por el contrario, para el sector formal, este costo lo asume el empleador, al disminuir las horas trabajadas de sus colaboradores y/o teniendo que asumir el costo de horas extras.
Adriana Solano Luque, presidenta Ejecutiva del Consejo Colombiano de Seguridad, señala en que es importante tener en cuenta que el impacto puede ser mucho mayor ya que el análisis no contempló ciudades intermedias, pequeños municipios, cascos urbanos y áreas rurales donde se concentra un gran porcentaje de los trabajadores informales ligados a las actividades agropecuarias.














