La Contraloría General de la República señaló que el Gobierno colombiano ha tenido que pagar $100 billones para hacerle frente a ese auxilio de combustibles.

Publicado por: Miguel Orlando Alguero
Esta semana se conoció que la Contraloría General de la República reveló un informe sobre el del Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles (Fepc), creado en 2007 para subsidiar una parte de la tarifa a los consumidores cuando tanquean en épocas en las que la cotización internacional del petróleo es muy alta.
El objetivo principal del Fepc es proteger a los consumidores colombianos de las variaciones bruscas en los precios de los combustibles, lo que podría afectar su poder adquisitivo y tener un impacto en la inflación.
También ayudaba a estabilizar los ingresos del gobierno al mantener los precios internos más predecibles.
Según la entidad, desde que se creó el Fondo, Colombia ha tenido que pagar por lo menos $100 billones a precios constantes de 2023, incluyendo intereses por los Títulos de Deuda Pública y señaló que el costo obedece a un mal diseño del mecanismo.
Estudio de la CGR revela que los déficits que ha presentado el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles -FEPC son resultado de un mal diseño de este mecanismo, que le ha costado a la Nación aproximadamente $100 billones. #ContraloríaEnLasRegiones pic.twitter.com/hTiY45NDqr
— Contraloría General (@CGR_Colombia) September 6, 2023
“Una conclusión importante de este estudio —en relación con el Fondo de Estabilización del Precio de los Combustible (FEPC)— es que ha alcanzado un déficit de $100 billones y también se ha determinado por parte de la Contraloría que este FEPC no cumplió su objetivo de nivelarse y liquidarse”, dijo el contralor (e), Carlos Mario Zuluaga.

Saldo rojo en Colombia
Bajo este panorama, la Contraloría indicó que espera que este saldo rojo sea corregido por el Gobierno actual. Este deberá realizarlo con mayores aumentos en los precios internos, es decir, en los combustibles y a su vez, deberá rediseñar o eliminar el Fepc.
El documento emitido por la entidad cita que “de haber tenido un fondo que funcionara con menos restricciones y admitiera mayores volatilidades, no se hubiera tenido que recurrir a constantes apalancamientos (vía Presupuesto General de la Nación), dividendos, endeudamiento y reformas tributarias”.
Así las cosas, el organismo reveló que el costo fiscal del Fepc ha sido escasamente compensado por $1 billón generado en épocas de superávit y que ha tenido que solventar la Nación por otros medios, especialmente endeudamiento (pagarés-TES), dividendos y otras fuentes del Presupuesto General de la Nación.
¿Cómo opera el Fepc?
1. Recaudación de fondos: El Gobierno colombiano recauda dinero mediante un impuesto especial a los combustibles. Este impuesto se ajustaba periódicamente según las fluctuaciones en los precios internacionales del petróleo.
2. Creación de reservas: Los fondos recaudados se destinan a la creación de un fondo de reservas. Estas reservas se utilizaban para compensar las variaciones en los precios internacionales del petróleo que afectaban los precios de los combustibles en Colombia.

3. Estabilización de precios: Cuando los precios internacionales del petróleo subían significativamente, el gobierno utiliza parte de las reservas del Fepc para subsidiar los precios de los combustibles en el mercado interno, manteniéndolos más estables y evitando aumentos bruscos en los precios al consumidor. En tiempos de precios bajos del petróleo, las reservas se mantenían intactas o se incrementaban.
Le puede interesar: ¿Mucha plata? $20.700 millones dejará el partido de la Selección Colombia con Venezuela, en Barranquilla
Déficit y mal manejo
Hay que recordar que la gasolina subió $400 en septiembre y llegó a los $14 mil por galón en Colombia. Es así como el Gobierno prevé seguir incrementando el precio del galón de gasolina para cerrar del déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepec).
De acuerdo con la información entregada por la Contraloría, el déficit y el mal funcionamiento del Fondo ha venido impactando la estabilidad financiera, la calificación y la deuda de Ecopetrol, empresa en la que el Estado tiene una participación superior al 80 % y que es clave para generar ingresos que luego se destinan a la inversión social.
En línea con ello, la entidad subrayó que por esta razón a la compañía de petróleo más grande del país le ha tocado declarar altos dividendos.

“La consecuencia imprevista del mal funcionamiento del FEPC ha sido la necesidad de declarar altos dividendos por parte de Ecopetrol para así poder sanear el fondo con las utilidades de la petrolera, lo que conlleva a una menor disponibilidad de recursos de inversión para sus programas y derivado de esto se origina la necesidad de emitir bonos de deuda, aumentando los niveles de endeudamiento de dicha compañía”, señala otro aparte.
En este informe de la Contraloría se cuestiona la utilización del Fepc como un instrumento para controlar las volatilidades del precio interno de los combustibles líquidos y sugiere que cualquier intento de intervención, por parte del gobierno nacional, se traduciría en un hueco fiscal más grande si el mecanismo de ahorro y desahorro no es modificado.
Además, señaló que tanto el Ministerio de Hacienda como el Ministerio de Minas y Energía deberán establecer una nueva metodología de cálculo para la fijación de precios de los combustibles para reducir el déficit del Fepc.
Aumento gradual
Este nuevo aumento de septiembre, similar a anteriores meses, llevó al galón de gasolina a un precio promedio cercano a $14.000 en la mayoría de las ciudades. Y estaría aún lejos de la meta de $16.000 que planteó el Ministerio de Hacienda, el cual sería clave para cerrar por fin la brecha del Fepec.

“Por ahora, el aumento gradual y constante del precio interno para equipararlo al de referencia internacional es consecuente con la eliminación del déficit y los problemas que este acarrea, pero los cambios al funcionamiento del FEPC y del precio interno de los combustibles fósiles deben ser, en el largo plazo, consecuencia de la aplicación de una política constante y no coyuntural como hasta ahora”, se subraya en el estudio sectorial.
El gobierno inició una política de ajuste en el precio de la gasolina corriente desde octubre del año pasado. Y con corte a septiembre, acumula un incremento de $4.480, precisamente, para sanear las finanzas de la Nación, toda vez que en 2022 el subsidio a los combustibles generó un saldo negativo de $36 billones.
El centro de pensamiento Fedesarrollo ha señalado también que este es un auxilio mal focalizado puesto que, si bien beneficia a una parte vulnerable de la población, igualmente lo hace con consumidores que no son pobres y la plata del Estado debe llegar a quienes realmente la necesitan.
Actualmente, el precio promedio del galón de corriente en Colombia está en $13.564 y se sabe que, para llegar a la paridad con la cotización internacional del petróleo, tendría que subir a un valor que oscila entre $15.000 o $16.000.
Así las cosas, en promedio el galón de gasolina llegará a los $13.964. En ciudades como Bogotá, este valor llegará a los $14.373, mientras que en Bucaramanga dicho valor alcanzará los $14.134.
Lea también: Recargo dominical al 100 % y salario mínimo por horas, otras propuestas del Partido Conservador en su reforma laboral

Cierre de la brecha
Andrés Velasco, director técnico del Carf, recordó que, de acuerdo con el Marco Fiscal de Mediano Plazo, en 2023 se generará un déficit de $17,8 billones ($4 billones por gasolina y $13,8 billones por Acpm).
En 2024 se registraría un superávit de $500 mil millones (superávit de $5,4 billones por gasolina y un déficit de $4,9 billones por Acpm).
Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía, apuntó que esta reducción del déficit para finales de año se mantendrá en el horizonte, toda vez que no se incremente el precio del Acpm.
“Esto, siempre y cuando se mantenga congelado el precio del diésel, pero de establecerse un valor diferencial para los taxistas anunciado por el Gobierno, desde luego que este déficit puede ser mucho mayor”, alertó Acosta.
La paridad internacional llegaría entre tres a cuatro meses, toda vez que continúen los incrementos del galón de gasolina.
















