El alza del 23 % del salario mínimo para 2026 tendrá repercusiones en múltiples gastos cotidianos. Desde vivienda de interés social hasta multas, salud y trabajo doméstico, varios rubros ajustan sus precios al tomar el salario mínimo como base.

Aunque solo una parte de los ocupados en el país recibe exactamente un salario mínimo, que corresponde a alrededor de 2,4 millones de trabajadores, según cifras del DANE, su aumento tiene un alcance mucho más amplio en la economía. El alza del 23 % definida para 2026, que elevará el salario mínimo a $1.750.905 desde el 1 de enero, no solo impacta a quienes lo devengan, sino que también se traslada a distintos costos cotidianos.
Esto ocurre porque varios bienes y servicios utilizan el salario mínimo como referencia para fijar tarifas, lo que provoca ajustes automáticos en rubros como vivienda, administración y servicios del hogar.
Los aumentos indexados al SMLMV
Viviendas de interés social y proyectos habitacionales
Los precios de la vivienda VIS y VIP fijan sus precios máximos en salarios mínimos, así que se incrementan en la misma proporción definida por el Gobierno.
En el caso de la vivienda de interés prioritario (VIP), el precio máximo permitido se fija en 90 SMMLV, lo que equivale a $157.581.450. Para la vivienda de interés social (VIS), en la mayoría del país, el tope es de 135 SMMLV, correspondiente a $236.372.175.
El aumento del salario mínimo también impacta los subsidios de vivienda de las cajas de compensación, ya que muchos se calculan en salarios mínimos. En 2026, los hogares con ingresos de hasta dos salarios mínimos podrán acceder a apoyos de hasta 30 SMLMV, equivalentes a $52,5 millones, mientras que aquellos con ingresos entre dos y cuatro salarios mínimos podrán recibir hasta 20 SMLMV, cerca de $35 millones. Lea también: Salario mínimo 2026: Conozca los nuevos detalles y cambios clave
Sanciones de tránsito
La Ley 1801 de 2016, que corresponde al Código Nacional de Policía, establece que muchas sanciones y comparendos se calculan con base en el SMDLV, por lo que cualquier aumento del salario mínimo se traduce automáticamente en multas más altas. Con el ajuste del salario mínimo para 2026, una multa tipo 1 (4 SMDLV) rondaría los $233.000, una tipo 2 (8 SMDLV) cerca de $467.000, una tipo 3 (16 SMDLV) alrededor de $934.000 y una tipo 4 (32 SMDLV) podría superar los $1.868.000.
Cuotas moderadoras de salud y aportes
Las cuotas moderadoras de las EPS subirán según el nivel de ingresos: quienes ganen menos de dos salarios mínimos pagarán alrededor de $6.800, los que estén entre dos y cinco salarios mínimos cerca de $26.900, y quienes superen ese rango asumirán una cuota de aproximadamente $70.900. Estos incrementos buscan mantener el equilibrio financiero del sistema, pero representan un mayor gasto para los usuarios frecuentes. Además, el alza del salario mínimo eleva la base de cotización a salud, pensión y riesgos laborales.
Aportes de aprendices SENA
Los aprendices del SENA reciben un apoyo económico definido por la reforma laboral de 2025. Durante la fase lectiva, el auxilio corresponde al 75 % del salario mínimo, y en la fase práctica o productiva, al 100 % del SMMLV, además de la afiliación a salud y ARL.
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Con el incremento del 23 % del salario mínimo, el SMMLV queda en $1.750.290. Así, en fase lectiva los aprendices reciben aproximadamente $1.312.700, mientras que en fase práctica el apoyo económico equivale al salario mínimo completo.
Trabajo doméstico y pagos diarios
Estos pagos deben ajustarse, como mínimo, al SMMLV o a su valor diario. Con el alza, suben tanto los salarios de quienes trabajan por días o tiempo completo como los aportes a seguridad social, que se calculan sobre ese ingreso.
- Servicios judiciales y legales: varios trámites notariales y algunos procesos judiciales utilizan el salario mínimo como base para fijar sus costos, por lo que estos valores se ajustan cuando el mínimo aumenta.
- Transporte público: en algunas ciudades, el alza del salario mínimo puede generar presión para aumentar las tarifas, según las decisiones que adopten las autoridades locales.
- Servicios veterinarios y cuidado de animales: al depender en parte de costos laborales, algunas tarifas de este sector pueden verse afectadas por el incremento salarial.
- Servicios de trabajadores independientes: en actividades donde los honorarios se calculan tomando como referencia el salario mínimo, el aumento puede trasladarse a los precios finales.
- Consultas médicas y exámenes particulares, así como servicios médicos auxiliares no hospitalarios.
Lo que no aumenta
Arriendos de vivienda
Los contratos de arrendamiento están regidos por la Ley de Arrendamientos y, conforme lo establece la norma, los incrementos solo pueden aplicarse con base en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que refleja la inflación acumulada. El objetivo de esta medida es dar estabilidad al mercado de alquiler y evitar que los aumentos salariales generen alzas desproporcionadas en los costos de vivienda.
Servicios públicos esenciales
Las tarifas de servicios como gas domiciliario, agua, energía eléctrica y aseo, en muchos casos, se determinan mediante fórmulas técnicas que tienen en cuenta los costos de operación, la inflación y criterios regulatorios propios del sector. Por esta razón, sus ajustes no están directamente atados al aumento del salario mínimo, aunque sí pueden verse afectados por variaciones en los costos y condiciones del mercado.


















