El último dato de la Ocde, con corte a abril, ubicó al país como el quinto con la mayor tasa de inactividad laboral en el bloque, superado por Finlandia, España, Chile y Grecia.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El más reciente informe de la Ocde muestra que el país escaló del sexto al quinto lugar entre las economías con mayor tasa de desempleo. El dato contrasta con la situación promedio del bloque.
La tasa de desempleo de la Ocde se mantuvo en 5,0% en abril de 2026, un nivel que prácticamente no ha cambiado desde febrero de 2022. En términos absolutos, el número de personas desempleadas en el conjunto de países se ubicó en torno a 35,1 millones, lo que confirma un mercado laboral estable, sin grandes choques recientes a escala agregada.
La estabilidad también se refleja en otras regiones clave. En la Unión Europea, la tasa de desempleo permaneció en 6,0%, mientras que en la eurozona se mantuvo en 6,3%, cerca de sus mínimos históricos recientes.
En el extremo positivo, países como Japón, Corea, México e Israel continúan registrando tasas de desempleo iguales o inferiores a 3%, consolidándose como los mejores desempeños dentro del bloque. En el extremo opuesto, economías como España y Finlandia siguen enfrentando niveles de desempleo de dos dígitos, con Finlandia alcanzando 10,7%, uno de los registros más altos de toda la Ocde.

Es en ese grupo intermedio-alto donde Colombia vuelve a llamar la atención. El país no solo se mantiene entre las economías con mayores niveles de desempleo, sino que además empeora su posición relativa al pasar del sexto al quinto lugar en el ranking de la Ocde con una tasa de 8,8%.
De hecho, el informe detalla que 21 de los 33 países con información disponible mantuvieron sus niveles de desempleo sin variaciones respecto al mes anterior. Solo seis economías registraron caídas y otras seis reportaron aumentos, lo que confirma un escenario de baja volatilidad en el mercado laboral internacional. En ese entorno, cualquier deterioro relativo, como el de Colombia, tiende a tener mayor peso estadístico y político.
El caso colombiano se entiende mejor al observar sus cifras internas. Según los datos recientes del mercado laboral, la tasa de desempleo se ubicó en 8,8%, un nivel que se ha mantenido sin cambios frente al mismo periodo del año anterior, pero que sigue siendo elevado en comparación con el estándar de la Ocde. A esto se suma un aumento en el número total de desempleados, que pasó de 2,27 millones a 2,33 millones de personas, lo que implica un incremento de 67.000 desocupados en un año.
El comportamiento del empleo por sectores ayuda a explicar parte del fenómeno. Durante el último año, algunas ramas de la economía registraron destrucción de puestos de trabajo, especialmente comercio y reparación de vehículos, información y comunicaciones, y actividades financieras y de seguros. Estas caídas fueron parcialmente compensadas por el crecimiento del empleo en sectores como la administración pública, la educación, la salud y la construcción, lo que ha evitado una caída más fuerte de la ocupación total.
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No obstante, la calidad del empleo sigue siendo uno de los principales puntos de debate. Una proporción importante de los nuevos ocupados se ha concentrado en el trabajo por cuenta propia, que pasó de 9,8 a 9,9 millones de personas en el último año. Esto sugiere que buena parte de la absorción laboral no se está dando en empleos formales tradicionales, sino en formas de ocupación más flexibles o informales, con menor estabilidad.
Además, mientras algunas ciudades mantienen tasas de desempleo relativamente bajas, otras continúan con niveles muy elevados.
Los jóvenes siguen siendo el mayor reto
A nivel internacional, la Ocde destaca que el desempleo juvenil sigue siendo uno de los principales retos del bloque. La tasa para personas entre 15 y 24 años se ubicó en 11,4%, más alta que la de los adultos, lo que muestra una dificultad persistente para la inserción laboral de los jóvenes. Aunque este indicador no es exclusivo de Colombia, en países con mayores niveles de desempleo general, su impacto suele ser más pronunciado. En este contexto, el ascenso de Colombia al quinto lugar es parte de una tendencia que evidencia rezagos estructurales.
Tomado de La República.














