El 2024 será un año de retos para la economía colombiana. La estrepitosa caída de la inversión, las restricciones fiscales del Gobierno Nacional y la caída de la actividad externa, son fuentes que podrán poner presión sobre la actividad económica local.

Publicado por: Miguel Orlando Alguero
Con los últimos datos aportados por el Dane, el tercer trimestre del 2023 ha sido de los peores de los que se tenga registro, a excepción del 2020 en plena pandemia, en actividad económica. A esto se suma que, si la economía no termina de repuntar en estos últimos días del año, Colombia estaría entrando en una recesión técnica, la segunda del siglo XXI.
Para entender la magnitud del desafío, hay que recordar que ni siquiera durante la crisis financiera del 2008, la llamada Gran Recesión, Colombia tuvo crecimiento negativo durante dos trimestres seguidos.
Los retos para la economía colombiana vienen de varios frentes y tanto sociedad como gobierno tienen que estar atentos para trabajar a toda máquina y evitar que el otro año una caída de la actividad económica se traduzca en incrementos de la pobreza, aumento de las quiebras, crecimiento del desempleo, mayor informalidad e incremento del inconformismo social.

¿Qué viene para el 2024?
Lía Heenan Sierra, socia directora de Finanzas Corporativas de Crowe Colombia, asegura que para el 2024 es importante enfocarse en analizar los aspectos de la inversión, el déficit fiscal, la demanda interna y la cuenta corriente.
En cuanto a la inversión, la directiva precisa que cuando el Dane reveló las cifras del PIB colombiano del tercer trimestre de 2023, la inversión se llevó todas las miradas. Si bien la noticia fue “el PIB se contrajo”, la explicación principal fue: la inversión está en caída libre.
Según los datos del mismo Dane, la Formación Bruta de Capital, que es una manera de medir la inversión en el país, se redujo en 33,5 % respecto al mismo periodo del año pasado.
“Para encontrar un tercer trimestre con valores de inversión similares, sería necesario devolvernos hasta el 2010. Es decir, hace 13 años la Formación Bruta de Capital era tan grande como ahora. Si se tomara el acumulado de los tres primeros trimestres, el panorama no sería más alentador”, detalla Sierra.
En pocas palabras, según la experta, la inversión retrocedió a niveles de la década pasada. Esto se debe en parte al alto costo de los recursos financieros.

Según Corficolombiana, hay dos elementos que han mantenido en niveles elevados las tasas de interés en el país: la inflación esperada y el riesgo de crédito.
Y por el lado de los recursos del capital propio, la prima por riesgo país y la prima por riesgo de tasa de cambio han hecho que el costo de los recursos propios sea más alto que en economías comparables de América Latina.
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El reto del 2024
Por su parte, Isabel Cristina Rincón, doctora en Administración y decana de Ciencias Económicas y Contables de la Udes, confirma que el gran reto del año 2024 será el crecimiento económico.
En su opinión, la economía colombiana debe crecer por encima del 4 %, pero ya van tres trimestres de crecimientos inferiores.
“Lo anterior, unido a otros desafíos, que deben ser tratados con cautela, como las reformas pendientes en el Legislativo, la inestabilidad política y seguridad el país y el proceso de paz con el Eln, estos factores generan incertidumbres que pueden disminuir la inversión extranjera y fomentar un ambiente de inestabilidad. El Gobierno debe trabajar en fortalecer las instituciones y en garantizar un clima de seguridad para los negocios y la población en general”, recalca Rincón.

Añade que, en el 2024, Colombia debe trabajar en acciones concretas para reducir la dependencia de un solo sector económico, como la minería o el petróleo, ya que esto puede ayudar a mitigar los impactos de las fluctuaciones en los precios de las materias primas.
“Se requiere fomentar el desarrollo de sectores como el turismo, la tecnología, la manufactura y los servicios, que pueden contribuir a una economía más diversificada y resistente. De la misma manera, fomentar el comercio internacional, buscar activamente oportunidades para expandir las exportaciones y atraer inversiones extranjeras puede contribuir al crecimiento económico y a la creación de empleo”, recomienda la académica.
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Inflación
Se espera que los recortes en la tasa de interés del Banco de la República permitan que en el 2024 haya reactivación y así asegurar que la inflación continúe a la baja.
Sierra sostiene que no solo ve la inflación del país como la tercera más alta de América del Sur, sino como una de las piedras de la discordia en la política económica.
“Solo es escuchar a ministros insistir en que el Emisor debería bajar la tasa para permitir la reactivación y a varios analistas decir que se necesita al menos mantener la tasa de intervención para asegurar que la inflación continúe a la baja, para entender que en este momento no existe un consenso sobre la dirección que debe tomar el país”, anota la experta.

Si bien el próximo año será un reto para la economía del país, las expertas recuerdan que Colombia ha sido un país históricamente resistente. La economía y su gente han superado varios obstáculos y este, no será la excepción.
A menos que el Gobierno Nacional o el sector externo den claras señales de confianza que sirvan para reimpulsar la inversión, la directiva Sierra advierte que, además de un 2024 lleno de retos, el próximo quinquenio podría verse como tiempo perdido.
Anota que, ante una fuerte caída de la inversión y las dificultades que afronta el Gobierno, el consumo interno está llamado a responder. “Pero como se vio en la caída de la producción de las manufacturas y de la construcción, sumado a las altas tasas de interés, no hay que tener las mejores previsiones para un pronto despegue del consumo”, dice.
Por eso, Rincón insiste en que Colombia en el 2024 necesita mandar mensajes constantes desde lo político y lo económico que generen confianza e incentiven al sector privado a invertir para impulsar la economía nacional y así conectar a las regiones apartadas por medio de proyectos de infraestructura. “A pesar de este panorama poco alentador, el consumo de los hogares debe dar noticias positivas y será fundamental para mantener la confianza y evitar una recesión. El Gobierno debe buscar que las exportaciones colombianas aumenten, incentivar al empresariado y permitir que estas sean más competitivas”, estima.














