Bucaramanga fue sede del Congreso Camacol Verde, en donde se discutieron las nuevas tendencias de la construcción. Uno de los temas centrales fue la economía circular.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
La economía circular es mucho más que reciclar. Es una nueva forma de entender la producción y el consumo, que busca aprovechar al máximo los recursos disponibles, alargando la vida útil de los productos y reduciendo al mínimo la generación de residuos.
Este fue uno de los ejes centrales del Congreso Camacol: Territorios Sostenibles, que se realizó en Bucaramanga esta semana y en el que empresarios y expertos de todo el país se dieron cita para conocer las nuevas tendencias de la construcción. Lea también: Petro inauguró cuatro centros de acopio de cacao, pero Santander no fue tenido en cuenta
Y es que a diferencia del modelo tradicional, que se resume en tomar, usar y desechar, la economía circular propone un sistema en el que los materiales vuelven a integrarse una y otra vez en el proceso productivo. Busca imitar a la naturaleza, donde nada se desperdicia, todo se transforma. “Se trata de mantener el equilibrio entre el progreso y la sostenibilidad”, explican sus defensores.
Construcción: uno de los sectores clave para dar el giro

Uno de los sectores que más impacto tiene en el medio ambiente es el de la construcción. Por eso, su transición hacia prácticas circulares es urgente y Camacol viene haciendo un gran esfuerzo para transformar la industria. De hecho, la meta es que de acá al 2030 la mitad de las viviendas nuevas del país sean sostenibles y ya se viene avanzando en hitos como la certificación EDGE.
Guillermo Herrera, presidente de Camacol, contó que el gremio tiene “un programa que articula a grandes constructoras con sus proveedores, muchas veces pequeñas y medianas empresas, para que éstas sean más verdes. Ademas, estamos documentando buenas prácticas en mitigación del cambio climático”. Lea también: A los santandereanos les rindió más el dinero en 2024, a pesar de la inflación y el desempleo
En el Congreso Camacol: Territorios Sostenibles, líderes del sector, expertos internacionales y representantes de empresas debatieron sobre cómo la economía circular puede ser un motor de transformación en la construcción y el desarrollo humano.
La programación del congreso giró en torno a temáticas como:
Desarrollo Verde: soluciones y políticas para urbanismo sostenible.
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Evolución empresarial: transformación del sector constructor con enfoque sostenible.
Circularidad en acción: casos prácticos y experiencias en economía circular.
Esto dicen los expertos sobre economía circular
“El sector de la construcción tiene que transicionar de forma acelerada a una economía circular. Tiene que ser capaz de construir sin extraer más recursos finitos y sin generar residuos”, señala Manuel Maqueda, profesor de Economía Circular Avanzada en Harvard.
El cambio implica modificar desde el diseño de los edificios hasta los modelos de negocio: usar estructuras modulares, materiales reutilizables, evitar compuestos difíciles de separar y emplear pasaportes digitales de materiales, que permiten rastrear qué se usó en cada construcción para facilitar su recuperación futura.
Guillermo Herrera, presidente de Camacol, también destaca los avances en Colombia. “Tenemos un programa que articula a grandes constructoras con sus proveedores, muchas veces pequeñas y medianas empresas, para que estas sean más verdes. Ademas estamos documentando buenas prácticas en mitigación del cambio climático y negocios verdes”.
El diseño lo es todo

La base del modelo circular está en el diseño. De hecho, se estima que el 80% del impacto ambiental de un producto se decide en su fase de diseño.
“Diseñar no es solo pensar en edificios o materiales. Es también diseñar experiencias, cadenas de suministro y modelos de negocio”, explica Maqueda. El experto agrega: “El diseño es una palanca transversal. Afecta a quienes toman decisiones financieras, operativas y estratégicas”.
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También hay un llamado a priorizar la salud de los materiales: que su composición sea conocida y segura. “No podemos permitirnos usar materiales reciclados cuya composición desconocemos. Si no sabemos qué contienen, no son seguros. Y eso afecta directamente la salud de quienes habitan esos espacios”, advierte.
La inteligencia artificial y la educación: aliados para el cambio

Para que estas transformaciones sean posibles, se necesita conocimiento y formación. La inteligencia artificial puede ayudar, pero no lo hace sola.
“La inteligencia artificial es tan útil como lo sean nuestras preguntas. No será más inteligentes que quienes la utilizan. Por eso necesitamos formación sólida para generar preguntas relevantes”, subrayó Maqueda. Lea también: Dólar mantiene tendencia bajista este 9 de mayo y abrió $20 por debajo de la TRM
Uno de los errores más comunes es creer que la economía circular se reduce al reciclaje, cuando en realidad el reciclaje es la última opción en la jerarquía de valor.
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“Es la estrategia de menor valor porque sólo recuperamos átomos o partículas. Las verdaderas estrategias circulares están antes del reciclaje, como la reducción, la reutilización o el rediseño”, aclara el profesor.
La comunicación también es sostenible

La forma en la que se habla de sostenibilidad también importa. Según Borja Nicolau, comunicador y formador, es necesario cambiar el enfoque: “Una comunicación sostenible es aquella que tiene sentido en el tiempo. En lugar de generar miedo o conflicto, hay que hablar desde la ilusión y los logros. Esa es la manera de inspirar a largo plazo”. Lea también: Ricardo Roa no saldría de la presidencia de Ecopetrol
Por su parte, Maqueda hace un llamado a las nuevas generaciones. “Quien quiera trabajar en economía circular tiene que empezar por aplicarlo en su vida. Vivir sin residuos plásticos, comprar de segunda mano, observar la naturaleza. No se puede enseñar lo que no se practica”.
La economía circular no es una moda, es una necesidad. Para hacerle frente a la crisis ambiental y construir un futuro sostenible, se requiere repensar todo: desde cómo se diseñan los productos, hasta cómo se construyen las ciudades y cómo se comunican los cambios.
La buena noticia es que ya hay caminos trazados y personas dispuestas a liderar el cambio.
















