Espiritualidad
Domingo 28 de diciembre de 2025 - 07:16 PM

Debemos agradecer por todo lo que hemos vivido este año que termina

El 2025 tal vez no cumplió el libreto, pero dio señales para soltar cargas, ajustar pasos y entender que lo que no salió estaba moviendo el camino hacia donde se debía llegar.

Reflexión para despedir el 2025
Reflexión para despedir el 2025

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Esa imagen del 2025 ahí, ilustrando esta página, puede verse como un recordatorio silencioso: no es solo un número del calendario, es un letrero que invita a parar y mirar hacia adentro.

Y ahora que el año está a unos días de finalizar, debemos hacer algo más que una lista de logros. La propuesta es analizar lo que se ganó por dentro, incluso cuando por fuera las cosas no salieron como se esperaban.

Todos empezamos el año con planes claros, como si la vida siguiera un mapa bien trazado o un libreto exacto. Sin embargo, 2025 llegó con desvíos y cambios repentinos de planes. ¡Bueno, a mí me pasó eso y me imagino que, en su momento, usted vivió algo parecido!

Hablo de esas situaciones que nos obligaron a improvisar. En mi caso, viví días en los que todo fluyó y otros en los que nada me salió. Algunas metas se lograron, otras se quedaron a medio camino y unas cuantas simplemente no se dieron. No porque faltara fe, sino porque faltaba entender el propósito que traían.

Cuando un plan no sale, surge la frustración, pero casi siempre eso que no se logró sirve para fortalecer el espíritu.

Lo que no resultó me enseñó más paciencia, más humildad y más resistencia. Mi abuela me decía que lo que no nos pasa, aun deseándolo y trabajando por ello, es lo que más forma el carácter.

El año que se va
El año que se va

Los cambios inesperados también trajeron encuentros, despedidas, oportunidades, pausas obligadas y hasta sorpresivas bienvenidas que nadie presintió. Cada una, incluso las que incomodaron, tuvo una razón de ser.

2025 no fue solo un año de hacer; fue un año de ajustar, aprender y, sobre todo, entender que no todo se controla.

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Hoy vale la pena recordar que hasta lo que no salió trajo una explicación: nos movió del lugar, nos frenó a tiempo o nos preparó para algo que solo después se entenderá. Hay derrotas que fueron brújula y silencios que fueron protección.

Preguntarle a Dios

¡Jesús, a nuestro lado!
¡Jesús, a nuestro lado!

En medio de las plegarias, uno siempre puede hacerle a Dios la pregunta más sincera del año que termina, y es la siguiente: “¿Qué me quiso enseñar este 2025 con cada una de las cosas que no me salieron?”.

Hay que entender que todo se da en el tiempo de Jesús. No es una resignación triste, es una aceptación madura.

Agradecer también es parte del balance del alma. No solo por las bendiciones evidentes, sino por lo que Dios protegió, por lo que evitó, por lo que cambió y por lo que postergó.

Hay que agradecer por lo vivido, por las manos que ayudaron, por los aprendizajes que dolieron un poco, por las alegrías que fueron abrazo y por las puertas que se cerraron sin saber que eran salidas de emergencia.

Y, por supuesto, hay que dar gracias también por lo que vendrá, aunque todavía no tenga forma.

Con el año casi en las últimas páginas, el gigante 2025 que muestra esta sección de Espiritualidad puede ser esa ilustración final del alma: una invitación a ver la historia completa, la que hizo sonreír y la que enseñó en voz baja.

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Así que, antes de que llegue el nuevo año, haga su propia reflexión: lo que logró, lo que intentó, lo que dejó quieto, lo que soltó y lo que ahora entiende con más claridad. Todo cuenta.

Y ahora, con el corazón más claro y las manos más listas, empiece a preparar lo que será el año 2026: no desde la prisa, sino desde la intención, la esperanza y la fe sencilla.

Revise lo que quiere construir, pero también lo que ya no quiere cargar. A veces avanzar no es sumar cosas nuevas, sino dejar las que pesan demasiado.

Y cuando llegue enero, no empiece desde cero: empiece desde lo aprendido. Porque 2025 no solo se vivió. 2025 dejó propósito. Y lo que dejó ya es ganancia del espíritu. ¡Feliz año 2026!

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Breves reflexiones

Su bendición en la tormenta.
Su bendición en la tormenta.
  • Deje de pensar demasiado. Si es la voluntad de Dios, las cosas sucederán y nada las detendrá. Si no es así, Jesús siempre tiene un plan mejor.
Sea empático
Sea empático
  • Ni el más afamado deportista, político, artista, empresario o académico se gana el afecto de sus seguidores o de extraños siendo despectivo.
Una gota de humor
Una gota de humor
  • No pasa nada; y si pasa, se le saluda”. La vida puede apretar, pero el crecimiento enseña a mirar con humor y valentía, incluso aquello que incomoda.

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