El camino que nos ha traído hasta aquí está colmado de aprendizajes, pero también de desafíos, pero ¿cómo aplicarlos a nuestra vida?

Publicado por: Paola Esteban
Natalia Zuleta empezó a escribir “Tres principios para la reinvención” hace alrededor de cinco años, cuando tomó la decisión de dar un giro a su vida: fue entonces cuando su mente elaboró un “relato silencioso sobre la valentía y el coraje para tomar decisiones impopulares”.
Y en esta época políticamente correcta, realmente esta es una decisión que implica un riesgo.
Natalia Zuleta también inició un camino de autodescubriento y aprendizajes personales que plasmó en este libro que surgió durante la pandemia y que hoy se materializa a través del sello Diana, de Editorial Planeta.
La sinopsis del libro explica que “vivimos una era en donde convergen realidades contrastantes: el desarrollo tecnológico, la crisis climática y una pandemia que ha detenido el mundo repentinamente. El camino que nos ha traído hasta aquí está colmado de aprendizajes, pero también de desafíos. Los hechos recientes nos revelan a los gritos que es momento de hacer un alto en el camino y replantear. ¿Pero cómo?”
Vanguardia habló con ella acerca de este libro, de cómo nos reinventamos y cómo aplicar esa reinvención nuestra realidad social.
¿Cuáles serían los retos que nos han llevado a tener que reinventarnos?
“Creo que estamos viviendo una era de grandes revoluciones y cambios. Hemos avanzado muchísimo en el campo de la ciencia y la tecnología gestando un progreso en este sentido que es insidcutible. Sin embargo existen muchas preguntas existenciales del ser humano que no han sido resueltas y que se expresan en angustia, dolor y confusión. En el fondo todos queremos ser mejores seres humanos pero no sabemos cómo. La gente busca refugio en una vida que se a volcado más hacia afuera que dentro de nosotros mismos.
Estamos programados para cumplir con un guión en el que se incluye el trabajo , el estudio, la familia y todo lo esperado por la sociedad. En realidad nos hemos olvidado de nosotros mismos y el trabajo interior para conectar con nuestro espíritu. La pandemia y todas las crisis sociales, políticas y económicas sólo son el reflejo de nuestra turbulencia interior. Creo que ha llegado el momento de mirarnos y comprometernos con nuestra evolución espiritual pues allí habitan muchos caminos y soluciones a los grandes problemas de la humanidad, ese es el verdadero proceso de reinvención al que estamos llamados”.

¿Cómo cambió nuestra perspectiva la pandemia?
“La pandemia significó una oportunidad para observarnos con atención. La tensión y la incertidumbre nos permitieron evidenciar con mayor claridad nuestros miedos y creencias limitantes. La quietud física implicó un movimiento dentro de nosotros mismos para buscar todos los recursos espirituales y emocionales para enfrentar el cambio drástico en nuestras vidas. Quisiera pensar que muchos de nosotros evolucionamos hacia una mejor versión.
Sin embargo parece increíble que hayamos saltado de allí a una guerra como la que sucede en Croacia. Seguramente muchos aprendimos lecciones trascendentales en la vida que nos harán cambiar nuestras prioridades y vivir más creativa y sosteniblemente. Para otros sólo habrá sido un remezón para seguir en lo mismo”.

¿Cuáles son esos tres pilares para reinventarnos?
“Las tres dimensiones o pilares que menciono en el libro son: la espiritualidad como esa conexión y cultivo de nuestras cualidades más humanas, un proceso de autodescubrimiento para vivir desde un lugar de mayor trascendencia. La creatividad como una mirada amplia y diversa de la existencia que nos permite vivir nuestra vida con mayor riqueza y ver el mundo con diferentes lentes para avanzar.
Y la sostenibilidad como una forma de vida en la que sentimos y entendemos nuestra interdependencia con todo aquello que nos rodea y en esa medida somos responsables de construir un futuro posible y sostenible en lo ambiental, económico y desde luego social. Los pilares guardan una íntima relación entre sí pues desde que vivamos en conexión con nuestro potencial espiritual, seremos más creativos y nos habitará una mayor humanidad para cambiar nuestros habitos y convivencia y así ser sostenibles”.
¿Cómo entrar en esta reflexión sobre el momento presente cuando vivimos una situación tan polarizada, sobretodo en Colombia?
“La polarización es producto de la confusión y la ansiedad que nos genera enfrentar una realidad cada vez más incierta. Debemos empezar por mirarnos como seres humanos con un enorme potencial espiritual que nos permite tener mayor empatía y claridad con respecto a la vida.
Y no hablo de espiritualidad como un credo en particular sino como una dimensión que debemos cultivar teniendo mayor equilibrio en nuestras vidas y econtrando recursos que nos permitan transitar con sabiduría por esta especie de neurosis colectiva en la que estamos inmersos. La polarización es sin duda una oportunidad para hallar nuevos caminos en la evolución humana y esto requerirá de todo nuestro esfuerzo y creatividad”.














