La Universidad de Santander (Udes) soñó desde hace años con un ambicioso proyecto: construir un museo arqueológico, etnológico e histórico que difunda el patrimonio material e inmaterial de la región santandereana. La universidad cuenta con una valiosa colección de cerámicas precolombinas que representan la diversidad cultural y artística de los pueblos indígenas que habitaron el territorio. Y la idea es construir un espacio que la albergue.

Publicado por: Resumen Agencias
En el campus de la Universidad de Santander, Udes, en Bucaramanga, se esconde un tesoro que pocos conocen: una colección de más de 40.000 piezas arqueológicas que revelan la riqueza cultural y artística de los pueblos indígenas que habitaron la región.
Se trata de cerámicas precolombinas, restos óseos, ornamentos, caracoles fósiles y otros objetos que fueron donados por el abogado coleccionista Samuel Arenas Guissa, quien las adquirió a lo largo de su vida, en agosto de 2001.
En 2002 estas piezas de cerámica fueron registradas en el Instituto colombiano de Antropología e Historia bajo el certificado de tenencia o número Isis 3430.

Hoy, algunas de ellas se exhiben en 18 vitrinas distribuidas por los pasillos del campus, donde se pueden apreciar sus formas, colores y diseños, así como sus fichas técnicas con información relevante.
Además, la Udes cuenta también con otras colecciones como la etnográfica, la histórica y la artística y tiene el apoyo del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, que aprobó la selección de las piezas etno-arqueológicas catalogadas para exhibir.
Pero la Udes no se conforma con custodiar y cuidar estas piezas: busca convertir este tesoro en un museo arqueológico, etnológico e histórico que difunde el patrimonio material e inmaterial de la región. Para ello, formuló y diseñó un proyecto que contempló la construcción de un espacio adecuado para albergar una exposición permanente y temporal que muestre los hechos sociales más significativos del pasado indígena y del presente multicultural.
La dirección del museo está a cargo del museólogo Édgar Pico Ruiz, quien es representante de las comunidades indígenas desplazadas en Santander y custodio de las piezas en depósito de la universidad.

Pico señaló que la universidad posee una reserva muy bien adecuada para la preservación de las piezas y que realiza tres exposiciones diferentes durante el año donde se cambian los contextos o las temáticas en los lugares.
Tanto en la actualidad como con el proyecto que se quiere edificar, se busca no sólo mostrar la belleza y la diversidad de las cerámicas precolombinas, sino también generar actividades de extensión, educación y divulgación que promuevan el conocimiento, la valoración y la protección de la diversidad cultural y ambiental del territorio.
Así mismo, la idea es crear un espacio de encuentro, diálogo e integración entre la academia, las comunidades y el público en general que sea referente para el estudio y la investigación de las culturas prehispánicas y sus legados, así como en un atractivo turístico y cultural para la ciudad de Bucaramanga.
















