Guache significa “guerrero” en lengua muisca. Ese dato abre la puerta a la obra de Óscar González, artista visual y muralista que llega a Bucaramanga con ‘Tinta Raíz’, una exposición en Vértice Corporación Cultural.

Publicado por: Redacción Cultural
Guache significa “guerrero” en lengua muisca. Ese dato ya dice bastante sobre Óscar González, el artista boyacense que firma sus murales, grabados y proyecciones con una palabra que en Colombia también usamos para señalar a alguien rudo o canalla. Él tomó esa palabra, la volteó, la volvió nombre propio y la convirtió en una marca visual que hoy aparece en muros, afiches, serigrafías y piezas digitales dentro y fuera del país.
Este jueves 4 de junio, a las 6:00 p.m., Guache llega a Vértice Corporación Cultural, en Bucaramanga, con Tinta Raíz, una exposición que reúne parte de su trabajo gráfico. La muestra estará abierta durante el mes de junio y presenta obras en serigrafía, linograbado y una pieza escultórica donde el maíz, los cuerpos, los animales, la memoria popular y los símbolos ancestrales aparecen como si estuvieran hablando entre sí.
“Me interesa que la imagen llegue a la gente, que no se quede encerrada en un solo lugar. El mural, el grabado y el videomapping tienen caminos distintos, y todos pueden encontrarse en una misma búsqueda”, dice Guache.
La inauguración tendrá algo de sala, algo de calle y algo de concierto. A las 6:00 p.m. se abrirán las puertas de Vértice. A las 6:50 p.m., el artista hará una intervención en vivo de freestyle live projection mapping sobre una pantalla gigante en la Calle 34 con 23, frente a la sede cultural. A las 7:30 p.m., la noche continuará en la Caja Negra con un concierto de Enkelé, en formato acústico, titulado Mujeres de la Tierra.
La exposición reúne 25 obras. Entre ellas están Mujer de Maíz, Retoño, Sur, Luna Roja II, Memorias, Soy porque Somos, Sudaka II, El Camino del Corazón, Jaguar Negro, La memoria de un pueblo y la escultura Mujer de Maíz. Son piezas producidas entre 2013 y 2026, elaboradas principalmente sobre papeles de algodón y papeles especiales. El catálogo deja ver una ruta clara: Guache trabaja con tinta, papel, gubia, color y repetición, y desde ahí arma un universo propio.

“Esta muestra recoge procesos de taller, pruebas, errores y hallazgos. Hay una defensa del oficio manual. Hay una defensa del tiempo que toma hacer una imagen con las manos”, señala Sandra Barrera, directora de Vértice sobre la exposición.
En las piezas de Guache el maíz no aparece como simple decoración. Es semilla, cuerpo, alimento, memoria y territorio. A veces nace del centro de una figura femenina. A veces se abre como flor. A veces sostiene una composición entera. También aparecen jaguares, aves, rostros indígenas, mujeres afrodescendientes, signos del cartel político y frases que suenan a consigna.
Su trabajo tiene una raíz muy fuerte en el muralismo. Guache entiende el muro como un espacio de conversación con la comunidad. Para él, pintar en la calle no es solo intervenir una pared. Es llegar a un territorio, escuchar, acordar, construir una imagen que pueda permanecer.
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“El muralismo tiene una relación directa con la gente. No es solo pintar grande. Es trabajar con una comunidad, con una historia, con una memoria compartida”, afirma el artista.
La obra de Guache también mira hacia las luchas sociales. Hay referencias a la paz, a las víctimas, a la tierra, a las mujeres, a lo indígena, a lo afro y a lo decolonial. Sus imágenes tienen algo de cartel, algo de ritual y algo de llamado colectivo. Por eso funcionan en una pared de ciudad, en un afiche, en una sala de exposición o en una proyección nocturna.














