Cultura
Viernes 18 de octubre de 2024 - 02:14 PM

El fenómeno de los ‘bookfluencers’ en Bucaramanga

Los bookfluencers están transformando la forma en que se comparten los libros en redes sociales. En Bucaramanga, creadores como Tita Katherine Otero y Viviana María Rodríguez lideran este fenómeno, conectando a miles de lectores en plataformas como TikTok e Instagram.

El fenómeno de los ‘bookfluencers’ en Bucaramanga. Foto tomada de redes sociales/VANGUARDIA
El fenómeno de los ‘bookfluencers’ en Bucaramanga. Foto tomada de redes sociales/VANGUARDIA

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Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

Los clubes de lectura, como los conocemos hoy, surgieron en el siglo XVII cuando la alfabetización comenzó a expandirse entre las clases medias europeas. Antes de esto, las reuniones para discutir textos se limitaban a las élites en los monasterios medievales. Durante el Siglo de las Luces, los clubes de lectura tomaron la forma que conocemos hoy, con cafés y salones literarios en Inglaterra y Francia siendo el centro del debate intelectual. En el siglo XIX, surgieron las “reading societies” en Europa y América del Norte, y las bibliotecas públicas unieron a las comunidades en su amor por los libros. Lea también: “Estos Díaz están locos”: un musical lleno de humor y emoción llega al Teatro Santander

En el siglo XX, el feminismo y los derechos civiles ampliaron la discusión, y los medios de comunicación masiva cambiaron el formato, como el Oprah’s Book Club en Estados Unidos. En Colombia, la Red Nacional de Bibliotecas Públicas (creada en 1982) y programas como “Leer es mi cuento”, “Fiesta del Libro y la Cultura” en Medellín y la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), han sido cruciales para fomentar la lectura y crear espacios para los clubes de lectura.

Van 24 años del Siglo XXI y la tecnología abrió la puerta para otro gran cambio: los bookfluencers, que comentan libros a través de plataformas digitales que promueven la discusión en comunidad.

Este año, Tita Katherine Otero González comenzó el proyecto ‘Lumos Lecturas Conjuntas’, clubes de lectura por WhatsApp: la gente puede participar sin necesidad de reunirse en persona. Lea también: La Culebra: una comedia que explora la soledad y las deudas llega al Teatro Santander

Tita es una bookfluencer de Bucaramanga. “He interactuado con muchas personas que efectivamente leen. A veces me preguntan sobre dónde pueden encontrar un libro o hacer un trueque de libros. Siento que hay un movimiento creciente en Bucaramanga”, señala. Para ella, las redes sociales han sido fundamentales en la promoción de la lectura, despertando la curiosidad de aquellos que antes no mostraban interés por los libros.

Desde muy joven, Tita Katherine Otero González sintió una profunda fascinación por los libros. Su aventura como creadora de contenido comenzó hace más de diez años, cuando se dio cuenta de que muchas personas hablaban sobre literatura en YouTube.

“Siempre sentí curiosidad por compartir lo que leía, pero no me animaba por miedo a mostrar lo que me gustaba”, confiesa Tita. Sin embargo, hace tres años decidió abrir su cuenta de Instagram, inicialmente bajo el nombre “Las letras de Titania”, y luego lo cambió a “Las letras de Tita”. “Básicamente, nació de la curiosidad de compartir algo que siempre me ha gustado. La lectura puede ser colectiva, pero generalmente se hace en solitario”, explica.

Con el auge de plataformas como Instagram y TikTok, Tita observó cómo el contenido literario se diversificaba. “En Instagram, comenzaron a hacer reseñas escritas y fotos de libros, y luego videos en formato vertical. Me gustó mucho este cambio”, dice. La pandemia fue un catalizador para su transición a TikTok, donde comenzó a compartir su propia pasión por la lectura.

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“Siempre sentí curiosidad por compartir lo que leía, pero no me animaba por miedo a mostrar lo que me gustaba”, confiesa Tita. Sin embargo, hace tres años decidió abrir su cuenta de Instagram, inicialmente bajo el nombre “Las letras de Titania”, y luego lo cambió a “Las letras de Tita”. “Básicamente, nació de la curiosidad de compartir algo que siempre me ha gustado. La lectura puede ser colectiva, pero generalmente se hace en solitario”, explica.

Desde que Tita comenzó a generar contenido digital, su vida ha cambiado. “Me propuse publicar varias veces a la semana, y ahora me he comprometido a hacerlo al menos tres veces”, afirma. Esta constancia le ha permitido conocer a muchas personas con gustos similares y mantener su vida siempre en contacto con la literatura.

A pesar de estudiar literatura de manera virtual en la Universidad UNAB, Tita siente que su trabajo como bookfluencer le ha brindado un sentido de comunidad. “La creación de contenido me ha permitido conocer a otras personas interesadas en la literatura en Bucaramanga.

Sin embargo, Tita también reconoce que las redes sociales pueden tener un lado negativo. “He visto conflictos cuando alguien critica un libro clásico y otra persona se enoja. Las opiniones duras y subjetivas pueden ser muy dañinas”, afirma. A pesar de esto, Tita defiende la libertad de expresión en el ámbito literario, argumentando que las redes sociales han democratizado la crítica literaria, permitiendo que cualquier persona pueda compartir sus opiniones.

“Esto ayuda a desmitificar la idea de que quienes leen son intelectuales intocables, mostrando que la literatura es para todos”, concluye. Para Tita, ser bookfluencer no solo le ha permitido compartir su pasión, sino que también ha enriquecido su vida, dándole un “aire de frescura” en su carrera como abogada.

Una de las voces más destacadas en este movimiento en Bucaramanga, es Viviana María Rodríguez Bencardino con su perfil @misdiasenlibros, donde su creadora relata cómo nació su pasión por compartir libros. Al principio, su intención era simplemente crear una biblioteca virtual en Instagram y Facebook, pero con el tiempo notó que influenciaba a otros con sus recomendaciones. “Para mí, un bookfluencer es quien promueve el hábito de la lectura en los demás”, explica. Lea también: El concierto ‘Pazcífico Sinfónico’ hace parte del programa inaugural de la COP16

Además de recomendar libros, también promueve adaptaciones literarias en cine y arte, destacando la importancia de acercar los textos a más personas. Con el crecimiento de su comunidad, comenzó a explorar nuevas formas de promoción para todos los géneros y edades, descubriendo una vibrante escena literaria en Santander.

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En Bucaramanga, eventos como ULibro han abierto un camino importante para los promotores de la lectura, impulsando el amor por los libros. “La relación de los libros con las plataformas virtuales es muy positiva”, comenta Viviana, señalando que las redes sociales permiten difundir recomendaciones y explorar detalles únicos de los libros y sus autores a nivel global.

El surgimiento de los influencers literarios en Colombia ya comienza a transformar de forma radical la manera en que los jóvenes consumen y comparten sus experiencias de lectura.

Daniel Sepúlveda, creador de contenido y uno de los referentes en esta comunidad, explica que este fenómeno comenzó a inicios de la década de 2010, aunque no se pueden establecer fechas exactas. “El origen está vinculado con la popularización de YouTube alrededor de 2012, pero mucho antes ya existían blogs literarios en los que las personas compartían sus opiniones sobre libros y relatos favoritos”, comenta. Lea también: Laboratorio de creación poética con Natalia Londoño Lizarazo en Bucaramanga

Este formato escrito fue el punto de partida, pero el formato en video, impulsado por la aparición de los booktubers, pronto tomó fuerza. Surgieron en España y la tendencia se extendió rápidamente a América Latina, especialmente en México.

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En 2015, medios de comunicación nacionales reportaron que en Colombia había alrededor de 30 booktubers, aunque solo cinco de ellos destacaban por su número de suscriptores y la visibilidad que tenían en eventos como la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo).

Entre estos se encontraba Juliana Zapata, una de las figuras más influyentes en el país. Valentina Maestre Santamaría, en su trabajo de grado titulado Booktubers, Prácticas de lectura en el siglo XXI y Convergencia Digital, señala que los booktubers han contribuido significativamente al aumento del interés por la lectura entre jóvenes, gracias a su capacidad de integrar la tecnología con la lectura.

Daniel Sepúlveda destaca el carácter cíclico de esta evolución: “lo que ocurrió con los blogs, luego con YouTube, después con Instagram y ahora con TikTok, se repetirá en el futuro, solo que con nuevas plataformas y rostros frescos. Probablemente en cinco o seis años habrá una nueva red social que domine, sobre todo entre la audiencia juvenil, y seguro habrá jóvenes utilizando esa plataforma para compartir sus opiniones y recomendaciones literarias”.

El fenómeno de los ‘bookfluencers’ en Bucaramanga. Foto tomada de redes sociales/VANGUARDIA
El fenómeno de los ‘bookfluencers’ en Bucaramanga. Foto tomada de redes sociales/VANGUARDIA

Las plataformas han variado, pero el propósito sigue siendo el mismo: fomentar el amor por la lectura. Mientras que los blogs literarios fueron los pioneros, YouTube fue la primera gran plataforma de videos, y ahora TikTok se ha convertido en la red social más viral para creadores de contenido literario, conocidos como booktokers. “Los booktokers, en particular, han tenido un éxito impresionante porque logran conectar con la audiencia juvenil a través de géneros como la literatura juvenil y el romance”, explica Sepúlveda. No obstante, también existen comunidades dedicadas a géneros más específicos, como el thriller, la ciencia ficción, y el terror.

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Un ejemplo claro del impacto de estas plataformas es el resurgimiento de la autora Colleen Hoover, quien fue muy popular durante la era de los booktubers en 2013 y 2014, pero cuya popularidad decayó con el tiempo. Sin embargo, en los últimos años, su éxito ha resurgido gracias a videos virales en TikTok, convirtiéndose nuevamente en una best seller y obligando a las editoriales a reimprimir sus libros. “El caso de Hoover demuestra cómo las plataformas pueden no solo impulsar a nuevos escritores, sino también revivir a autores del pasado”, comenta Sepúlveda.

Mariana Jiménez, una joven influencer literaria que empezó en TikTok, recientemente publicó su primera novela. “Nunca imaginé que podría convertirme en escritora. Mis seguidores me apoyaron y me dieron la confianza para lanzarme a escribir”, comenta Jiménez.

Sepúlveda concluye que el futuro de la comunidad de influencers literarios será igual de cíclico: “Las redes sociales han hecho que esta comunidad sea muy dinámica y algo impredecible, pero estoy seguro de que seguirá evolucionando con nuevas plataformas y caras frescas. Solo espero que cada vez más jóvenes se sumen a este fenómeno, ya que no solo ayudarán a crecer la comunidad, sino también a apoyar a la industria editorial en Colombia, que enfrenta retos constantes”.

A medida que las plataformas continúan cambiando, lo que no cambia es la pasión de estos creadores por la literatura y su capacidad para conectar a miles de lectores a nivel mundial.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

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