La Universidad Industrial de Santander rinde homenaje al maestro santandereano Luis Domingo Rincón, conocido como Domingó, con una emotiva exposición titulada “Los Rincones de Domingó”.

Publicado por: Redacción Cultural
Una brisa cálida de recuerdos sopla desde Santander. La Universidad Industrial de Santander abre sus puertas para recibirnos en los “Rincones de Domingó”, una exposición que no solo muestra la obra, sino el alma luminosa de Luis Domingo Rincón, maestro santandereano, soñador incansable, hombre de sonrisa amplia y corazón de sol. Lea también: La película santandereana “La matriarca” representará a Colombia en el Festival de Cine Global de Santo Domingo
Nacido en Contratación, el 2 de abril de 1958, Domingó fue un creador multifacético que transformó el arte en una conversación profunda y humana. Caricaturas mordaces, oleos cargados de sentimiento, fotografías evocadoras, esculturas que cuentan historias... Todo en su obra era un diálogo entre el humor y la crítica, entre el amor por su tierra y la mirada reflexiva hacia la sociedad.
Durante quince años, su pluma afilada dejó huella en Vanguardia, donde, con fino sarcasmo, denunció injusticias y retrató los absurdos del poder. Pero Domingó era mucho más que un caricaturista: era un guardián de la memoria cultural, un explorador de emociones y un artista que nunca dejó de jugar con la realidad para mostrar sus matices más profundos.
El 3 de diciembre de 2024, su partida nos dejó un vacío, pero también un legado que trasciende el tiempo. Ahora, en este homenaje, su espíritu vuelve a habitar sus herramientas, sus trazos y sus rincones íntimos. Con la complicidad de su esposa, Paloma Silva Ardila, y su hijo Julián David Rincón, se nos invita a un encuentro único con el ser humano detrás del arte.
La cita es el 6 de febrero de 2025, en las Salas de Exposiciones Gustavo Gómez Ardila y Rafael Prada Ardila, del Campus Central UIS. Allí, a las 6:30 p.m., comenzará este viaje al corazón creativo de Domingó, un tributo a su arte, su risa y su visión crítica del mundo.
Un rincón para Domingó, un rincón para la eternidad.












